Toda la Culpa es del Dueño de los Lakers

 

Los aficionados de los Lakers se suelen quejar de ser objeto de los odios inmerecidos de los aficionados de las demás franquicias de la NBA, pero me temo que en este caso no queda más remedio que admitirlo: la culpa del inminente traslado de los Sacramento Kings a Annaheim es de Jerry Buss. En concreto, por no morirse.

No, esperad que lo explico. El muy probable traslado de los Kings al Honda Center de Annaheim se suele relacionar con el triste estado del pabellón de Sacramento, al que muchos aún seguimos llamando Arco Arena. Supongo que no hay peor señal de la decadencia de un equipo que tener como patrocinador del estadio a las pulseritas-timo Power Balance. En fin. El Honda Center de Annaheim no está a la altura de lo que suele exigir una franquicia de la NBA, pero no tiene ni comparación con el Power Balance Pavilion en términos de explotación, tanto por número y tamaño de sus palcos de lujo como de sus espacios comerciales. Ese aumento de los ingresos ayudaría a enjugar las pérdidas de los Kings ahora que los hermanos Maloof no andan tan boyantes, sobre todo después de que los gerentes del estadio hayan anunciado su disposición a invertir $25 millones en mejoras para atraer al equipo. Sin embargo, dado que seguirán estando por debajo de la media de la liga en ese sentido cabe preguntarse por qué no han buscado una ciudad con un pabellón aún más grande y moderno. La respuesta, como siempre, se encuentra en la televisión.

Durante estos días han aparecido noticias en varios medios como el LA Times informando de la culminación del ambicioso plan televisivo de Los Angeles Lakers. Actualmente hay dos cadenas que ostentan los derechos de las retransmisiones televisivas de los Lakers: KCAL-TV (una filial de la CBS que emite gratuitamente) y Fox Sports West (una cadena regional por cable de pago que forma parte del imperio Fox). Estos derechos caducan en el 2012, y el plan de los Lakers era no renovarlos sino sustituirlos por un canal propio, bien de manera autónoma o formando parte de otra cadena. Y así ha sido, ya que según parece los Lakers acaban de firmar un acuerdo con Time Warner para ceder sus derechos televisivos durante veinte (20) años a partir de 2012. El objetivo de Time Warner es conseguir también los derechos televisivos de los Dodgers y formar así la base de un bloque de canales deportivos que intentaría tomar la delantera a sus rivales. Las cifras del acuerdo, que contempla dos canales (uno en guiri y otro en español), no se han hecho públicas, pero según la prensa podríamos estar hablando de tres mil millones de dólares.

[Pausa para calcular mentalmente cuántas pulgadas tendría tu tele de plasma si pillaras esos dólares.]

Tres mil millones por veinte años salen a $150 millones por temporada, comparados con los $30 millones por temporada que paga actualmente Fox Sports West. Este brutal aumento de ingresos permitirá por fin a Jerry Buss alcanzar su sueño dorado, que consiste en garantizar que la familia Buss podrá permitirse mantener la propiedad de los Lakers el día que él muera, a pesar de tener que afrontar el pago del considerable impuesto de sucesiones que podría ascender al 55% de la herencia del patriarca rijoso. El doctor Buss tiene ya 77 años de edad, y durante los últimos años había llegado a plantearse aceptar alguna de las ofertas para vender los Lakers (por una cantidad que andaría sobre los mil millones de dólares) y asegurar el futuro de su familia – que hoy en día con menos de mil millones no haces nada. Con este contrato no será necesario, y estoy seguro de que todos los aficionados de los Lakers comparten su alivio. Hasta que Time Warner anuncie lo que piensa cobrar por esos canales nuevos, claro.

¿Qué pintan los Kings en todo esto? Pues parece ser que los hermanos Maloof se han dado cuenta de que Fox Sports West y KCAL se han quedado compuestas y sin baloncesto que llevarse a la antena. O al decodificador. Un traslado a una localidad cercana a Los Angeles, digamos por ejemplo Annaheim, podría servir para que Fox Sports West adquiriera sus derechos televisivos para hacerle la competencia a Time Warner, ofreciendo un producto no tan atractivo pero a unos precios mucho más bajos. Los operadores de cable y satélite podrían usarlo para negociar mejores condiciones con Time Warner, por ejemplo. Los Kings han tenido muchos problemas con la gestión de sus derechos televisivos, y de esta manera podrían aumentar los ingresos que actualmente reciben de Comcast.

El único consuelo para los aficionados de Sacramento sería que el traslado de los Kings a Annaheim tendría un impacto directo en el contrato firmado por los Lakers con Time Warner. Siempre según la prensa local, si el traslado se lleva a cabo entonces los Lakers verían reducidos sus ingresos en casi un diez por ciento, y el 10% de $3000 millones es un dinerito curioso. Eso garantiza que se opondrán al traslado de la franquicia durante la asamblea de propietarios que debe autorizarlo, pero es improbable que reciban muchos apoyos de otros equipos que no sean los Clippers. Seguramente todo se quede en una compensación que tendrán que pagar los Kings, igual que los Sonics tuvieron que pagar $30 millones por su traslado a Oklahoma, y la gerencia del Honda Center de Annaheim ya ha anunciado que están dispuestos a contribuir hasta $50 millones a la compensación que se imponga. No será ningún freno.

Irónicamente, nada de esto habría sido necesario si Jerry Buss hubiera muerto durante el año 2010. Una extraña cláusula introducida en la legislación sobre el impuesto de sucesiones dio como resultado que desde el 1 de enero al 31 de diciembre del 2010 no se aplicara la “federal estate tax”, un impuesto sobre herencias que en el caso de fortunas superiores a los $3.5 millones alcanzaba el 45%. Actualmente ha subido al 55%, y por eso el Dr Buss ha tenido que maniobrar para garantizar que sus herederos podrán hacer frente a ese pago sin necesidad de vender los Lakers. Desde el punto de vista de los aficionados de los Kings, si Jerry Buss hubiera muerto en 2010 entonces no habría hecho falta firmar este megacontrato televisivo, los Sacramento Kings no tendrían el aliciente de ocupar el lugar de los Lakers en Fox Sports West, y no existirían tantos motivos para el traslado.

¿Es o no es para odiar a los Lakers? Ni morirse a su hora saben. En fin, a ver si en la próxima entrada nos dejamos de contratos, juzgados, dineros y derechos, y volvemos al baloncesto.
 

Comentarios

El viejo Doctor Buss será siempre nuestro propietario favorito, que viva 100 años más!!! (Pese a quien le pese, ha influido tanto en el devenir de la Liga como Stern, Jordan, o Auerbach).

Deja tu comentario

Inicie sesión o regístrese para comentar