Antes de poder entrar en Laos, nos quedaban 300 kilómetros por Vietnam ese país que nos había quitado la energia. Los hicimos lo más rápido que pudimos, sólo mirando lo que se nos presentaba delante.
Al llegar a Laos.... ¡¡¡50 grados!!! ¡Es de locos! Aunque los locos somos los tres ciclistas que pedaleamos a esa temperatura una mañana de marzo por tierras asiáticas. Eso es lo que indicaba el termómetro que llevamos. De hecho, los primeros dias en el centro de Laos la temperatura siempre superaba los 40 y muchas veces solo eran las 9-10 de la mañana. Ha sido asfixiante, beber y más beber, litros de agua, pepsis (no hay coca-colas), zumos naturales de caña de azúcar recién exprimidos a rebosar de hielo y sandias sí las encontrábamos (nos tirabamos de cabeza cada vez que veíamos algun chiringuito con algo fresco). Si alguna ventaja tiene ser españolito de a pie aparte de ser envidiados por nuestra siesta, comida y carácter fiestero, es tener más aguante a las altas temperaturas. Algo que a mis dos compañeeros centroeuropeos se les ha atragantado un poco más. A todo eso hay que sumar que en Laos se pasan el día quemando bosques y matojos y es inevitable tragar humo haciendo el ambiente más bochornoso si cabe.
Notamos muchísmo el cambio de Vietnam a Laos. Fue como el salir de una discoteca en la que no entra nadie más, con un agobio terrible, y todo el mundo busca algo y finge si es necesario para ligar o lo que le apetezca a una gran tranquilidad poco después de salir de ese agobio. También me recordo a algún torneo de baloncesto de formación (cadetes o juniors sobretodo) en los que suelen ir ex-jugadores que ahora son representantes o tienen sus agencias, más gente vinculada a las disitintas federaciones y el agobio que a veces sientes de darse la casualidad que te has sentado cerca y empiezas a ver como se acerca gente contándoles distintos cuentos para ver si les caen en gracia y consiguen un enchufe.... ¡Con lo que agobia eso a los que estamos viendo el partido! Lo que te ries también cuando puedes escuchar alguna del entrenador de turno al que te has enfrentado mil veces y que cuenta como le va la temporada de una forma muy peculiar (por no decir que cuenta una temporada imaginaria) y te tienes que aguantar la risa para que no se note que te llega la conversación, aunque personalmente... alguna vez no lo he podido evitar y me reído claramente.
Esto nos cambio el carácter. Venga a hacer bromas disfrutando nuevamente del contacto con la gente. Genial, sin mas. Porqué sí algo tiene Laos, es una gente maravillosa. Para nosotros, fue un alivio pasar de la mentalidad destructiva de los vietnamitas a la constructiva de los... ¿¿Como se llaman?? ¿Laosinos?, ¿Laosianos?... Bueno, la gente de Laos. Porque puede llegar a ser peligroso estar en un ambiente siempre negativo, te hace plantear seriamente si tiene sentido lo que haces aunque el sentido siempre lo encuentras en un minuto con algun detalle positivo como cuando cruzamos la frontera. Era para ver la cara que pusimos cuando nos pusieron el sello de Laos y no hicimos una butifarra (o corte de mangas como prefiriáis) mirando a Vietnam mientras nos alejabamos por si las moscas... eso sí, yo no me pude contener y les solte un... "¡¡Ahi os quedais con vuestra locura!!!".
No puedo dejar de comparar. Nunca habia tenido este bienestar pedaleando. Todo es relax, no hay tráfico, la carretera es para los ciclistas, nadie te pone travas, todo es fácil, los alojamientos son los mejores (no hay nada mejor que enormes habitaciones en primeras plantas y facilísimo para meter la bici dentro sin ni tan siquiera tener que desmontar las alforjas de mi parienta). Y la gente, es sin más, impresionante. Igual el paisaje no es el mejor de Asia, pero te da igual. A estas alturas de viaje encontrar esta paz por unos días-semanas es de agradecer y mucho.
El paisaje es algo monótono pero salteado con el siempre interesante paso por aldeas fuera de toda modernidad y donde la simpatía y espontaneidad de su gente y sobretodo de sus niños te ameniza el camino cruzando el centro de Laos hasta llegar a Vientiane, su capital. Este es un pais que aprovecha el paso del rio Mekong para tener una frontera natural bien definida. Resulta curioso estar cicleando en Laos, mirar a tu izquierda y siempre tener a 300-400 metros Tailandia. La de veces que ha venido la tentación de decirles a mis compañeros... "Esperarme que ahora vuelvo", pegarme unos largos, cruzar el rio, entrar en Tailandia, darme un festín de comida y regresar. Es de obsesión el tema alimenticio desde hace tiempo para todos y Tailandia es el mejor país para saciar ese deseo. Pero nada, lo miras con frustración y a seguir dándole a los pedales y comiendo las cuatro porquerias envueltas que encuentras en las chabolas que las buenas familias tienen a pie de carretera donde venden lo que pueden. Vientiane es la capital más atipica que he visto hasta ahora. No parece ni ciudad ni pueblo grande. Es muy rara. No hay grandes edificios, no hay tráfico, no hay movimiento, pero si hay embajadas y nuevamente toca visitarlas para rellenar el pasaporte con visas.
No me importo para nada cumplir años en Laos. Uno de los motivos de este viaje fue hacerme un regalo al cumplir los 30 en lugar de ponerme depre pensando en lo que se suponía que tendría que haber hecho según las normas sociales.... Aunque no pensé cumplir los 31 durante el viaje. Los cambios de ruta y algunas cosas más es lo que tienen. Por cierto, que vuelvo a cambiar la ruta para, en lugar de entrar en China por el norte de Vietnam y en su lugar entrar en China Por Yunnan, una provincia al sur que todos me han recomendado.
De vuelta a la carretera y con el cambio de ruta, paso por Vang Vieng un lugar excesivamente preparado para el turista y donde siempre tienen en las teles dvd's de Friends. Por primera vez puedo ver en la tele el Canal 24 Horas de TVE y puedo decir tranquilamente que la programación es bastante mejorable. Cada día películas de Paco Martínez Soria.....
Y llegan las temibles montañas. Toca apretar nalgas al sillín, tirar de riñones y poner un ritmillo para ir subiendo las famosas rampas de Laos. Siempre ayudado por un poquito de tecno que nunca viene mal para estimular en estas situaciones. Las baladas y el country lo dejo para otras ocasiones. Dice la leyenda ciclista que llegan al 18-19% (hablo de las rampas). Sin duda, una leyenda que va muy bien a los deportistas sobre las dos ruedas para sacar brillo a sus hazañas. ¡¡¡Mentira!!! Es duro de narices eso seguro, como comprobé un día que finalicé la etapa con mas de 2.000 metros de desnivel acumulados en mis piernas. Venga a subir y venga a bajar, pero como mucho hay rampas del 12-13%, no creo que más. Pero la parte buena es que como siempre, subir montañas tiene dos premios, las espectaculares vistas y esos increibles descensos... Pierna derecha, pierna izquierda, evito un bache, me trago otro, freno ahora, ahora no, la bici a 50 por hora y a disfrutar bajando... ¡¡¡Qué gozada!!!!
Asi han pasado estos dias, pedaleando por montañas escuchando los siempre agradables ... "Saibadee" (hola) procedentes de los ninyos cuando pasaba por las aldeas a la vez que salen a la carretera extendiendo su mano para chocarla con la tuya. El pasar por las aldeas es lo que de verdad da vida a este viaje. Todo lo que puedes observar en ellas es interesante ya que te puedes meter dentro de lo que es la vida de los aldeanos. Esos aldeanos que viven en unas aldeas que no sabes porqué están en el lugar que te las encuentras. Así, de esta forma, hasta llegar a Luangprabang. Posiblemente el lugar mas famoso de Laos, donde el rio Mekong y los verdes alrededores hacen de esta plaza un sitio interesante, sobretodo para descansar.
Y por cierto, si teneis algún interés en visitar Laos, no tardéis mucho. En pocos años, me atrevería a decir meses, todo el país estara en cenizas por su cruel e irracional quema de bosques y praderas. Y sinceramente es un país que recomiendo.
De aquí toca subir hasta el norte para entrar en China.
Iván Faure es un entrenador de baloncesto que está realizando una ruta para hacer gran parte de Asia en bicicleta. Desde este blog nos hace llegar sus vivencias
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