Cada selección es consciente de su potencial y de lo que puede lograr en Pekín. Ellos se cuelgan el cartel de favoritos para subir al podium, y por primera vez en la historia ocupan un lugar privilegiado como una de las grandes potencias a nivel mundial. Ellas, son consientes que Estados Unidos y Australia están un escalón por encima, pero tienen claro que lucharán por conseguir una medalla. Ambos han demostrado los últimos años que están entre los mejores, y que mejor que la cita olímpica para demostrarlo.
¿Repetirán el oro de Japón? Todos damos por hecho que sí, soñar es gratis dicen. Y con esta selección, últimamente, los sueños se hacen realidad. Dejando Estados Unidos a un lado, podemos considerarnos superiores al resto. Está claro, que la selección ha cambiado desde el Mundial, el hermano pequeño de los Gasol ya no lo es tanto, después de ser nombrado MVP de la ACB. El mayor de la saga ya sabe lo que es jugar una final de NBA, y hablando de familia, Rudy se ha hecho un hueco entre los mejores de Europa. Garbajosa y Navarro hacen el viaje contrario a los hermanos pequeños, en ningún caso significa dar un paso atrás. Calderón se ha ganado la titularidad en la NBA. Un menor de edad llamado Ricky rompe los esquemas demostrando que es capaz de todo. Raúl, Berni, Felipe, una generación de oro abonada al éxito. Mumbrú y Carlos Jiménez dos seguros en la posición de tres. Este equipo no tiene miedo a nadie ni a nada, saben a lo que vienen. Para ellos la selección significa algo más, se reúnen un grupo de amigos, son como una gran familia. Es un equipo y cuando les ves jugar son el fiel reflejo de que todas las piezas encajan. Una selección de ensueño dirigida, en mi opinión, por el mejor entrenador de nuestro país en la actualidad. Lo tienen todo para triunfar en Pekín, y lo harán.
¿Medalla para las chicas? Por qué no. No será tarea fácil, porque en el baloncesto femenino no andamos tan sobradas como los chicos. La diferencia física es lo que hace que las americanas, australianas y rusas estén por encima del resto. Pero poco a poco, la distancia no es tan amplia y se pude competir contra las grandes potencias, cosa que hace unos años era casi impensable. Compensamos la falta de centímetros con un carácter en la pista difícil de ver en otras selecciones. A base de un trabajo exhaustivo en el área táctica y técnica del juego, siendo conscientes que esto es un aspecto clave para competir contra los equipos más potentes. España se ha ganado el respeto de todos.
El All Star de la Euroliga, sin duda, un acontecimiento en el que el baloncesto femenino es el único protagonista, con el correspondiente partido de las estrellas y concursos de triples y un concurso innovador por parejas.
Spartak de Moscú era el club encargado de organizar este gran evento, tomando una dimensión del mismo al más estilo Nba. Presentación con humo, fuego y videos de las jugadoras y con un speaker que te hacía sentir como en casa, el catalán Eddi Vidal, era el encargado de poner voz al espectáculo.
El show comenzaba dentro de los vestuarios cuando nos dieron las equipaciones a ambos equipos. En el momento de ver esas camisetas y sus respectivos pantalones colgados en una percha, todo el mundo entendió porque semanas antes nos habían pedido las medidas a cada jugadora. Realmente, parecía que se habían equivocado y nos habían traído los uniformes de las chicas de catorce años que habían jugado horas antes un partido de exhibición. Fiba Europe probó un nuevo modelo e innovador equipaje, tipo body, que no pasó para nada desapercibido y fue uno de los temas mas comentados durante todo el día.
El concurso de triples fue el encargado de abrir el espectáculo, donde pudimos ver a grandes tiradoras en un concurso muy disputado hasta la final. La griega Maltsi, actualmente jugadora del Ros Casares y la base francesa del Cska Lawson dieron un recital de triples, en el que finalmente la francesa se hizo con la victoria. En la media parte del partido de las estrellas llegó uno de los momentos más esperados, en el que cuatro parejas compuestas por chico y chica del mismo país competían en un concurso de tiro de dos y de tres. Cuatro parejas en el que destacaba la presencia de uno de los mejores jugadores del Mundo, Theo Papaloukas, él cual antes de la competición, decía que se le daba mejor pasar que tirar, pero que lo intentaría hacer bien por su compatriota Maltsi. A cuantos nos gustaría tirar como él, verdad. Tengo que decir que me sorprendió gratamente la cercanía de este gran jugador. La pareja australiana tampoco pasaba desapercibida, formada por Lauren Jackson, para mí, la mejor jugadora del Mundo y David Andersen, jugador del Cska. Estados Unidos estuvo representado por la conocida Tina Thompson y el jugador Marquee Perry, y por último la pareja rusa con Marina Karpunina y Víctor Khryapa. Una competición diferente, donde la pareja griega fue la más rápida y la merecida vencedora.
Llegaba el momento más esperado, el partido de las estrellas en el que podías encontrar lo mejorcito a nivel mundial, y lo que demuestra que, actualmente, la Euroliga es una competición reconocida mundialmente. Taurasi, Sue Bird, Jackson, Pondexter, Milton, … estas son unas de las tantas estrellas que formaban parte del equipo del Resto del Mundo, las cuáles todas juegan en la Wnba. Pero, lo más destacado y para mí un orgullo, poder haber compartido esta bonita experiencia con dos españolas, Amaya Valdemoro y Elisa Aguilar. Las tres formamos parte del quinteto inicial de Europa, teniendo un gran equipo y demostrándolo en la pista. El partido no tuvo mucha historia, ya que dominamos gran parte del mismo, y al final ganamos cómodamente para sorpresa de muchos. Ya se sabe cómo son estos partidos, para disfrutar y para dar un poco de espectáculo, y finalmente, la Mvp del partido le fue entregado a Amaya Valdemoro en una entrega de lo más original.
Una grata experiencia, ya que fue mi primer All Star de la Euroliga, y de la que me llevo muchas cosas positivas. Sobre todo el hecho de haber sido seleccionada para formar parte de un acontecimiento de estas características y haberlo podido compartir con muchísima gente española que estuvo estos días en Moscú. Cómo digo desde Rusia, con mucho sabor español.
Cuantas ganas tenía de escribir esta frase: “Campeones de la Copa”. Por fin, el sueño de toda una ciudad, una afición volcada con el básket se ha hecho realidad. Hacía once años que esperábamos un titulo nacional y ya lo tenemos en Badalona. Un título merecido gracias a un buen baloncesto, a una gran afición y sobre todo gracias a un club, exclusivamente, de “baloncesto”.
Personalmente, os podéis imaginar que estoy muy feliz de ver a mi hermano triunfar y de la manera que lo ha hecho. Al ser su hermana no soy muy objetiva, pero la Copa que ha realizado es para quitarse el sombrero. Esta vez las polémicas por el MVP no existen, porque se lo ha ganado y de que manera. Ha dado un exhibición de buen juego, liderando a su equipo hacía un título inolvidable. Por fin, le ha dado a su club del alma el título que deseaba, y como bien dijo en el balcón del ayuntamiento quiere más. Los que le conocemos sabemos que no se conforma sólo con la Copa, es un jugador con hambre de títulos y con un carácter ganador que le está haciendo conseguir todo aquello que se propone. Bien acompañado, por un seguido de grandes jugadores y un gran cuerpo técnico que han conseguido realizar el mejor juego del torneo. Destacando la labor de Aito, su experiencia en el banquillo ha dado un salto de calidad a este equipo, y mucha parte de culpa de este gran triunfo es suya, su buen hacer nos ha dado la mejor Penya de los últimos años.
Esta Copa es un triunfo a una filosofía basada en unos valores difíciles de conseguir en un club, pero que la Penya año tras año a base de trabajo y constancia consigue y con resultados excelentes. La evidente apuesta por los jugadores de cantera, como Rudy, Ricky, Ribas, Tomás… acompañado de un estilo de juego propio donde la agresividad, la valentía y la velocidad son pieza básica. Hacen que este no sea un equipo cualquiera, si no que, actualmente, estemos ante el mejor juego de la ACB. Gestionando un presupuesto mucho más bajo que otros clubes grandes, demuestra que se pueden hacer bien las cosas con unos ideales. Unos principios que no se han perdido gracias al apoyo constante de los miles y miles de seguidores que aman este deporte y que aman a la Penya. Ser verd-i-negro es algo más, difícil de explicar con palabras. Pero lo vivido este pasado fin de semana ha vuelto a encender la llama de un club que sigue haciendo historia y con gente de la casa. Gracias Penya por hacernos vibrar de esta manera. “Visca la Penya i visca Badalona”
Todos los aficionados del básquet cuentan los días para que llegue el momento de ver a sus equipos en una de las competiciones más atractivas que nos depara la ACB, la Copa del Rey. Este año en un marco muy especial, la ciudad de Vitoria se verá inmersa en un ambiente de básquet único en nuestro país. Cuatro días llenos de magia baloncestística y de un espectáculo que a muy seguro ofrecerá una gran entrada de público en todos sus partidos. El Fernando Buesa Arena será el recinto encargado de acoger este gran evento, uno de los más importantes del año a nivel deportivo en España.
Los máximos encargados de hacer de esta una Copa inolvidable, sin duda, serán los ocho equipos participantes de la misma. Plantillas de gran nivel, que durante la primera vuelta de la Liga ACB se han ganado su sitio para participar en la competición del KO. La dinámica es sencilla y conocida por todos. Jugar tres partidos es el caramelo deseado, pero el día a día será el que nos dirá quien se queda y quien se va. Esto es lo bonito de esta competición.
Pero, ¿quién ganará la Copa este año?, ¿quién será el MVP?, ¿el equipo que dará la sorpresa? , todas estas y muchas más preguntas son las que se harán muchos medios y aficionados. Los momentos previos a este fin de semana largo de febrero se viven de una manera fulgurante y muy intensa. Desde la organización, la ciudad de Vitoria, las aficiones buscando alojamiento, las entradas a los partidos, los medios haciendo quinielas o los propios clubes preparando a sus equipos para la gran cita. La Copa no es sólo baloncesto, es mucho más. Es un momento de magia y espectáculo en el que el deporte es el protagonista, y una vez más demuestra lo que conlleva consigo el mundo de la canasta.
Mi quiniela es clara: Campeón el Joventut y MVP un tal Fernández. No estaría nada mal que se cumplieran mis pronósticos. Un saludo y a seguir disfrutando de la magia del baloncesto.
Marta Fernández (1.79 cm de altura y nacida el 21/12/81 en Barcelona)juega en la posición de escolta en el UB Barça, donde es una de las jugadoras más determinantes de Europa. A pesar de su corta edad y siendo este su séptimo año en la Liga Femenina, cuenta con un currículum envidiable; poseedora de cuatro Ligas Españolas, tres Copas de la Reina y dos Supercopas. Sin olvidar, su paso con la selección que le ha dado tres medallas de bronce (Europeos absolutos de Grecia´03 y Turquía´05, y Juegos del Mediterráneo´01) y la participación en los Juegos Olímpicos de Atenas. Guarda como oro en paño ese Campeonato de Europa Júnior en el que se alzaron en lo más alto del podium con la generación del 80.
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