Es sabido que la Liga NBA es ya muy popular en China. El pivote de los Rockets de Houston, el gigante Yao Ming, es una celebridad nacional y su fama se extiende por los cuatro puntos cardinales de la República Popular a niveles sólo comparables a los de una estrella de cine tipo Jet Li. Su compañero de equipo, el alero Tracy McGrady, es tan popular allá que un ejército de aficionados chinos se está encargando de votarle para el choque del All Star sin que el bueno de McGrady vaya a jugar, a la hora de escribir estas líneas, un solo segundo más en toda esta temporada con los Rockets.
La Liga NBA ha penetrado en el mercado chino con una fuerza inusitada y participa ya, como motor imprescindible, en un conglomerado financiero multifuncional. Un ente, la NBA-China, que lo mismo crea una liga de baloncesto partiendo de la nada, que construye varias Arenas - levantadas de acuerdo a los estándares arquitectónicos de la NBA, por cierto- a lo largo y ancho del país.
Europa es otra de las grandes metas del Comisionado Mr. David Stern. Pero Europa supone un reto mucho más complejo que China para la NBA. Con todo, el Viejo Continente es ya un territorio muy fértil para la Liga NBA; una tierra cada vez más de emigrantes que envía muchos jugadores para allá: Francia con siete representantes y Eslovenia con seis, se llevan la palma esta temporada. Los equipos de la NBA juegan partidos de pretemporada de manera ya muy frecuente en Europa y muchos países, con mayor o menor tradición en el deporte de la canasta, reciben cada verano a equipos de la NBA en sus canchas. Así, el Reino Unido, Italia, España, Francia, Alemania o Rusia son destinos cada vez más habituales para los equipos de la NBA durante la pretemporada. Y, si hemos de hacer caso a los futurólogos de la NBA, pronto veremos partidos de la Temporada Regular a este lado del charco.
Pero hay otro mercado cuyo enorme potencial tampoco ha pasado desapercibido para los siempre astutos estrategas de la Liga NBA. Un mercado que hoy parece improbable, pero que tiene tal dimensión que incluso un acierto parcial en la estrategia de penetración de marca que ahora se inicia supondría una riada monumental de dinero para la NBA: Mr. Stern ha puesto sus ojos en India.
“Deben ustedes de creer que estamos locos [por pretender conquistar el mercado hindú]”, dijo Mr. Stern recientemente en una rueda de prensa. “Pero vamos a pasar una buena cantidad de tiempo trabajando en India”.
La verdad es que intentar expandirse en el segundo mercado más poblado de la tierra no suena a estupidez; ni mucho menos a locura. Después de todo, hay algo en lo que la NBA supera a sus otras ligas competidoras como la NFL o la MLB: ninguna exporta mejor su marca que la NBA. Un dato: la Liga de Mr. Stern ha vendido mercaderías en el extranjero por valor de 750 millones de dólares durante el pasado año 2009 y sus partidos se transmiten en más de 200 países a lo largo y ancho del mundo entero.
India, por su parte, es un mercado ignoto para la NBA, cierto. Pero tiene un potencial extraordinario: es una economía en crecimiento -muy basada en la tecnología, por cierto- y tiene más de mil millones de clientes potenciales; de los cuales un 55 por ciento es menor de 30 años. Eso significa muchas visitas al portal NBA.com y muchas compras de camisetas.
Por supuesto, la penetración de la marca NBA en India no será fácil. Para empezar, el deporte de la canasta tiene por delante no sólo al fútbol, como sucede en otros países, sino que tiene otro deporte que está situado muy por encima del fútbol en el ideario del pueblo indio: el cricket. El cricket es mucho más que un deporte en India: es una religión.
A India le falta mucha infraestructura baloncestística, no cabe duda. Pero construir esa infraestructura es mucho más fácil en un país cuya economía es claramente emergente -y que parece estar dispuesto a aceptar ese producto con los brazos abiertos- que en cualquier otro país todavía sacudido por la recesión.
Otro factor fundamental que le falta a India es el potencial humano. En China uno veía, ya a principios de los años 80 -tiempos en los que uno circulaba profesionalmente por allá- canchas de baloncesto al aire libre. Muy rudimentarias, sí. Pero por lo menos había un aro y un balón en muchos parques de Hong Kong, en las siempre difíciles calles de Kowloon, y por supuesto en muchos lugares de la vecina Guangdong, la provincia cantonesa ubicada en la China Popular. Y en esas canchas solían jugar chavales que contradecían la leyenda de que un chino es, esencialmente, bajito. Por allí había jóvenes con físicos muy aptos para el deporte del baloncesto.
En la India, por puro cálculo de probabilidades en relación al total de la población, tiene que haber también un montón de chavales muy altos. Sólo que esos chavales todavía no juegan al baloncesto.
Otro contratiempo que se va a encontrar la NBA en su desembarco en India es que no hay una liga profesional debidamente estructurada. Hay campeonatos regionales, pero ni siquiera siguen una secuencia de temporada al modelo estandarizado de otros países. Y, naturalmente, la competición tiene un nivel muy bajo.
El nivel salarial del baloncesto en India tampoco es competitivo. Por ejemplo, el sueldo medio de un jugador de baloncesto es de unos 2.500 euros al año. No es poco dinero, para los niveles de la India, pero está muy por debajo del sueldo de un auxiliar de banca –que gana unos 8.000 euros al año- y palidece ante el salario de una estrella del cricket. El jugador más popular en India es Sachin Tendulkar, quien se embolsa unos 500.000 euros anuales. Un fortunón para los estándares indios.
Pero para la NBA todos esos obstáculos son superables. Ni India es el primer país cuyo segundo deporte no es el baloncesto, ni el hecho de que no exista una liga adecuadamente estructurada y competitiva le va a impedir al General Stern proseguir con su imparable avance. En el primer aspecto, la NBA redoblará sus esfuerzos de marketing en la India, cueste lo que cueste. En el segundo aspecto, si se hace necesario crear una liga desde la nada, como se ha hecho en China, se creará.
En cuanto a ese futuro Sachin Tendulkar de los aros, la NBA es muy consciente de que para penetrar de verdad en India necesita encontrar –o crear- un Yao Ming indio. China abrazó el baloncesto como a un respetable deporte de competición desde el principio. Pero una vez que Yao Ming fichó por los Rockets, China se volvió loca con el baloncesto.
El día que un jugador indio se ponga el uniforme de cualquier equipo de la NBA, ese mismo día, cientos de millones de personas abrazarán el baloncesto NBA como a una suerte de nueva religión en India. El baloncesto nunca jamás superará al cricket, pero los indios comprarán muchas zapatillas y muchas camisetas de baloncesto. De eso no tengo duda.
Como siempre sucede en estos casos de conquista de nuevas tierras, la NBA no estará sola en su aventura. Empresas del calibre de la Time Warner Incorporated o de la Walt Disney Company están trabajando ya en aspectos de promoción y de programación televisiva de la NBA en India. Por su parte, Nokia, el gigante finlandés de telefonía, se ha apuntado también a la aventura y va a ofrecer contenido NBA en los móviles indios.
Y, por supuesto, las marcas de ropa deportiva tampoco se han quedado atrás en este viaje. En el caso de India, ha sido la compañía alemana Adidas la que ha tomado la iniciativa firmando un contrato con la Federación India de Baloncesto. Ya el verano pasado, la marca de las tres bandas se hizo notar enviando a su estrella más reconocible, a Kevin Garnett, el alero de los Celtics de Boston, a hacer una gira de promoción por el país.
La empresa de Herzogenaurach ha creado, incluso, una zapatilla, la “Kevin Garnett-India”, especifica para el mercado indio. Por su parte, una subsidiaria de Adidas AG, la británica Reebok, ha anunciado que abrirá más de mil tiendas en el país durante este año que acaba de comenzar.
El Comisionado Stern asegura que el experimento de la NBA en India irá poco a poco y paso a paso. Pero conociendo como funciona la NBA en temas de expansión global y conociendo, también -por experiencia profesional- el dinamismo del mercado indio a la hora de aceptar cualquier innovación que pueda resultar rentable, creo que ese Kevin Garnett indio aparecerá más bien pronto que tarde.
Y ese día, India será un país que abrazará la NBA del mismo modo que antes lo hizo otro país gigantesco y emergente como China. Y entonces a la NBA ya sólo quedará un objetivo prioritario por conquistar: Europa. Pero esa será otra historia.
3 - India va a ser una apuesta complicada para la NBA peromcon poquito que hagan será un mercado rentable a la larga. Saludos.
07/01/2010 - 16:35 - mikidumb
2 - La India es un mercado interesante, pero quizás de todos el más complicado, veremos si consiguen "civilizarlos" (baloncestisticamente hablando, por supuesto). Un saludo Paniagua y gracias por mantener el twitter actualizado (es una bendición). The Rosende.
06/01/2010 - 00:44 - BMAMBA
1 - brillante articulo, en vez de Namaste NBA, deberia titularse, como hacer una OPA hostil a un pais inmenso jejeje
04/01/2010 - 22:53 - joaki88
Es uno de los periodistas españoles con más reputación cuando se habla del baloncesto de los Estados Unidos. En radio, ha trabajado para la Cadena COPE desde 1986 hasta la temporada 1991 1992, y desde la 1992-1993 lo hace para la Cadena SER, participando en espacios tan populares como el Carrusel Deportivo. En prensa, le hemos leído en medios de tanto prestigio como el diario EL PAÍS o la Revista Gigantes.
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