Hace poco mas de un mes salto la noticia dentro del mundo baloncestístico: se confirmaba que Nancy Lieberman será la primera mujer en entrenar un equipo masculino de baloncesto profesional. Lo hará en Frisco, Dallas en la temporada 2010-2011. Justo al lado de su casa. Como la misma protagonista reconocía: “Veo la puerta de entrada del pabellón desde mi casa, así que era una oportunidad de estar en casa, con mi hijo y trabajar en el deporte que mas amo”. Bosquejemos algo la figura de Lieberman, para aquellos a los que les resulte desconocida. Apodada “Lady Magic” durante su etapa como jugadora, Lieberman ha sido y será una de las pioneras del deporte femenino de la canasta a nivel mundial. Y no sólo eso. Del deporte mundial. Lieberman no solo destaco como jugadora ya en el instituto, sino que fue la jugadora mas joven en conseguir una medalla olimpíca (Plata) a los 18 años en Montreal 1976 con el equipo USA antes de enrrolarse en el prestigioso programa de baloncesto femenino de Old Dominion, con el resultado de dos Campeonatos nacionales NCAA consecutivos con las Lady Monarchs, un NIT y dos veces elegida Mejor Jugadora Universitaria del Año (Player of the Year) llevándose el Wade Trophy con el que se premia a las galardonadas. Amen de conseguir el Broderick Award y dos All-America. Ya antes de convertirse en profesional de la pelota naranja, Lady Magic había hecho historia.
Como profesional, Liberman comenzo su andadura profesional en la WABA con las Dallas Diamonds en 1981, llevando a la franquicia al campeonato en 1984 junto al MVP. Y no contenta con su trayectoria en el baloncesto femenino, Lieberman se embarcó en la aventura de medirse con jugadores masculinos. De igual a igual. Pionera. La USBL albergaba en ese momento a exNBA como Mugsy Bogues o Manute Bol. Con los Springfield Fame en 1984 y luego en Long Island Knights (1987). Y posteriormente en los Washington Generals de la gira Harlem Globettroters junto a Cheryl Miller (la hermana mayor de Reggie Miller).
Back from retirement estableció un record llegando a jugar en la WNBA con 39 años en 1997 en las Phoenix Mercury, para ser entrenadora y GM de la franquicia de Detroit (las Shock, donde ha jugado la internacional española Isa Sánchez) en el siguiente año. Con 50 años ha sido la única jugadora en vestirse de corto con la franquicia de la Motown, en un merecido homenaje como el que recibió Pierluigi Marzoratti en la pasada campaña, enfundándose la elastica donde han acrisolado su mejor basket. Mitos vivientes ambos.
Digamos que Nancy Lieberman (¿porque sin la ultima “N”, si de todas es apellido hebreo?) ha sido la Larry Bird del basket femenino. Blanquita, sin excesivas dotes atléticas, inteligente en la cancha y fuera, y sin ser dominadora completa en un apartado concreto del juego. Pero en todos a la vez. Pero no estamos aquí para glosar la larga lista de galardones individuales y colectivos de Lady Magic, si no para hablar de lo que su nombramiento implica.
Dicen tanto ella como Donnie Nelson (GM Dallas Mavericks) que la cosa saltó el verano pasado cuando se lo propusieron, a la puerta de su casa, estando con su hijo. Hasta ahora, todo muy loable.
Posiblemente no se le escape al lector que la NBA es una empresa multinacional. Y norteamericana. Por norma general, las multinacionales norteamericanas se jactan (o jactaban) de posicionarse a la vanguardia del trato social hacia sus empleados, o de desarrollar políticas sociales de empresa benevolentes hacia el empleado. Servidor trabaja en una de ellas, y conoce a otros muchos que se ganan su sustento en empresas similares. En mi caso particular, la multinacional en la que desempeño mi labor profesional en junio celebra el mes del colectivo gay, de lesbianas y transexuales, por poner un ejemplo. Desarrolla políticas de integración intercultural y de conciliación familiar. Lo mismo que coloca a los jóvenes valores en puestos de management o team leading – nunca más pertinente el término - en sus subsidiary. Y la NBA no es ajena a nada de esto, como buena multinacional norteamericana.
Quizás sea aventurado lanzar la cuestión al aire. Pero pensemos en el perfil de Lieberman y porque ha sido ella la elegida – por delante de otras que podrían optar a tal honor. Lieberman siempre se ha caracterizado por ser una pionera y romper moldes, como jugadora y como mujer. Por tanto, primer punto adjudicado. Y la NBA como buena multinacional yankee que es, quiere anotarse el hecho de ser la primera organización deportiva profesional que integra a la mujer en un puesto de Management y/o team leading en un mundo eminentemente masculino hasta la fecha. Pensemos, ¿cuántas mujeres hay en el Board FIBA? ¿Y en el de la NBA? ¿Y en el de la Euroliga o la ACB? Estimado lector, vd. mismo.
Hasta ahora, los jugadores no-norteamericanos – por sus pasaportes y formación baloncestística – son conocidos como International players en el ombligísta mundo del basket yankee. Hagamos memoria para sacar a colación a Don Nelson Sr. Antaño en los 80, únicamente un par de franquicias ponían sus ojos en los jugadores internacionales: Portland Trail Blazers, con el drafteo, curación y rehabilitación de un Sabonis casi cojo y descartado para el basket tras su rotura del tendón de Aquiles y nuestro Fernando Martín bajo la exigente mirada de Mike Schuler como coach y McMillan jugador – de aquellos polvos estos lodos - y los Warriors de Don Nelson. Fructífera relación esta de la saga Nelson con Lituania en aquel tiempo. Tanto que su hijo ha sido entrenador asistente de la Selección Lituana masculina al mismo tiempo que Marciulionis jugaba en los Warriors a las ordenes de su padre, Don Nelson Sr.
La pléyade de jugadores FIBA – mayormente europeos – que se ha asentado como profesionales de solvencia en los últimos veinte años en la NBA es larga. Tanto que ya hay varios de ellos doctorados y con loores a nivel individual y colectivo. Desde un Kukoć decisivo en algún que otro titulo de los Bulls de Michael Jordan y Scottie Pippen, pasando por Nowitzki, hasta un Pau Gasol compañero de Kobe Bryant. Los jugadores FIBA han sobrepasado ya el status de meros trabajadores cualificados para pasar a roles de importancia, de management y team leading en la cancha y/o vestuario. Lo cual conduce indefectiblemente al hecho de la integración multinacional y la atención hacia la diversidad con plenas garantías. A buen seguro que el lector atisba los derroteros que conducirán a la siguiente premisa. Efectivamente. Tras una mujer como head coach – con added value - en una empresa subsidiary de la NBA y de los jugadores FIBA de éxito en la misma, ¿para cuándo un entrenador FIBA que rompa moldes, como Lierberman, y que sea el primer FIBA en sentarse en un banquillo NBA como ‘head coach’? Rumores ha habido en los últimos años alrededor del asunto. Y de forma insistente. Y como apuntaba George Karl al ser preguntado por Messina con respecto al futuro del catanese en la NBA: “un par de años primero como asistente no le vendrían mal. Más que nada para conocer la liga”. Politically correct ¿o no?
Han insinuado algunos y con ciertos visos de credibilidad, el pick&roll de Messina con algo de perspectiva en Toronto (fallido), o en NYC (futuro) con D’Antoni de GM y Ricky Rubio. Gherardini mediator (a ser posible). El pick es que de momento te quedas en un equipo de Euroliga candidato un par de años, el roll es que tras los dos años te mueves. Tiene cierto sentido. El mejor táctico – con cierta diferencia pero no mucha, y teóricos sobre el papel los hay muchos – es il catanese, y en psicología de grupo (basta verle y oírle en sus tiempos muertos) – del basket FIBA lo mismo. Por otro lado, el mejor motivador es el serbio Obradović, no exento de experiencia y sapiencia táctica. Al acecho, el de Brescia, combinación aquilatada de ambos. Siempre. Aunque desde Polonia respira todo lo tranquilo que deja respirar Palmi a los seleccionadores.
Los pseudo-besos en la mejilla entre ambos en la última F4 de Euroliga en Berlín dicen mucho. Quizás el “me estaban robando el partido…” “pero deja de ya protestar, que ha acabado…“ se pudiese sustituir por un “¿Vas tú que llevas cuatro, o yo que llevo siete?” Uno temperamental que los da; otro racional que los recibe. Esa es la pica en Flandes.
5 - Tiene narices que el mejor entrenador que haya tenido Toronto haya sido Sam Mitchell... creo que eso dice mucho de lo importante que es el factor suerte en la NBA, pirata!
21/01/2010 - 15:56 - fjnavas
4 - Precisamente por eso la intentona en Toronto con jugadores europeos o americanos educados en la mentalidad FIBA - cosa que estaria acompañada de la salida de Chris Bosh - para evitar el divismo tipico de los jugadores USA. El problema es que todo se fue al garete con la renovacion de Triano. Ademas, Gherardini y Messina se conocen desde hace muchos años...
20/01/2010 - 11:31 - javifiorentino
3 - Disculpad el comentario repetido. Me ha dado error al enviar y por error lo he reenviado.
19/01/2010 - 23:25 - fjnavas
2 - Muy buena columna. Me he quedado perplejo por la conexión Nelson - Lietuva. Como se suele decir, estaba delante de mis narices y jamás me había dado cuenta de ella. Por otro lado, el tema del coach europeo en la NBA trae cola y creo que es un proceso que va a llevar mucho más tiempo del que ha llevado la revalorización progresiva de los international players ya que el coach no muestra una evolución al mismo ritmo que un player y, sobre esto, hay muchas escuelas y es todo tan subjetivo que perece al lado de la comparación numérica del desempeño de un jugador. Si no recuerdo mal Ivkovic estuvo cerca (no sé cuánto) en ser el primero que ganase esta carrera por poner el culo en un bench yankee pero, al igual que a Zeljko y Messina, veo que en Europa cualquier entrenador va en desventaja a USA por la razón de que allí mandan los jugadores, el show business por encima de todo. Sólo así se epxlican ejemplos tan sangrantes como el mantenimiento de McMillan en un banquillo a cambio de contentar a Roy en minutos jugados. No imagino a Messina llevando a cabo tácticas de vestuario a la europea porque allí carece del elemento fundamental que todo norteamericano se jacta de pronunciar en cada frase: respect. No obstante, con unos años en la liga formando parte de un equipo de coaches, creo que podría a llegar a explotar su perfil de entrenador en USA, conviertiéndose en una versión philjacksoniana europea, no en títulos sino en tratamiento de jugadores.
19/01/2010 - 23:24 - fjnavas
1 - Muy buena columna. Me he quedado perplejo por la conexión Nelson - Lietuva. Como se suele decir, estaba delante de mis narices y jamás me había dado cuenta de ella. Por otro lado, el tema del coach europeo en la NBA trae cola y creo que es un proceso que va a llevar mucho más tiempo del que ha llevado la revalorización progresiva de los international players ya que el coach no muestra una evolución al mismo ritmo que un player y, sobre esto, hay muchas escuelas y es todo tan subjetivo que perece al lado de la comparación numérica del desempeño de un jugador. Si no recuerdo mal Ivkovic estuvo cerca (no sé cuánto) en ser el primero que ganase esta carrera por poner el culo en un bench yankee pero, al igual que a Zeljko y Messina, veo que en Europa cualquier entrenador va en desventaja a USA por la razón de que allí mandan los jugadores, el show business por encima de todo. Sólo así se epxlican ejemplos tan sangrantes como el mantenimiento de McMillan en un banquillo a cambio de contentar a Roy en minutos jugados. No imagino a Messina llevando a cabo tácticas de vestuario a la europea porque allí carece del elemento fundamental que todo norteamericano se jacta de pronunciar en cada frase: respect. No obstante, con unos años en la liga formando parte de un equipo de coaches, creo que podría a llegar a explotar su perfil de entrenador en USA, conviertiéndose en una versión philjacksoniana europea, no en títulos sino en tratamiento de jugadores.
19/01/2010 - 23:23 - fjnavas
Desde un agudo punto de vista, el Pirata irá desvelando algunas de las claves del Baloncesto moderno. Sus opiniones no suelen dejar indiferentes a los lectores.
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