Ningún equipo representa mejor el espíritu de lucha, el combate contra la adversidad, que los Celtics de Boston, el honor de Nueva Inglaterra. “The Celtic Pride”, El Orgullo Celta, no es una frase retórica inventada hace 50 años por un avispado ejecutivo de marketing. The Celtic Pride es un estado de la mente para todo miembro de la cofradía celta.
Los Celtics, todos los equipos de los Celtics, incluso los peores, siempre han hecho gala de una combatividad que les ha impedido declarar su rendición sin pelear hasta el final. Esta es una de las poquísimas verdades absolutas a las que un aficionado puede aferrarse en la NBA: nunca hay que dar por muertos a los Celtics de Boston. Nunca.
Ni mucho menos a estos Celtics de ahora. Tampoco a ellos, por supuesto. Los hombres de Doc Rivers han permanecido más o menos inmunes a la adversidad durante este trienio de bonanza. Tres años que han permitido a la franquicia dejar atrás la larga travesía del desierto que comenzó cuando el club se quedó huérfano de Larry Bird, y del resto de su formidable trouppe. Un grupo inolvidable que tocó varias veces el cielo con las manos en los años 80 del siglo pasado.
Estos Celtics de Doc Rivers han superado no pocas turbulencias. A saber: aquella extraña incapacidad para ganar partidos fuera de casa durante los playoffs de 2008, playoffs que luego acabaron ganando. Los casi treinta partidos que jugaron sin su líder Kevin Garnett durante la temporada pasada. El año pasado el avión se movió mucho, pero, al final, el orgullo celta prevaleció. No ganaron, pero compitieron con dignidad de campeones.
Sin embargo, este pasado mes de enero han saltado todas las alarmas en la Casa Verde. Los ejecutivos del club se están preguntando que está pasando. Y la respuesta no es fácil. Tal vez los Celtics hayan tenido demasiadas distracciones externas para una franquicia que -sin ser tan circunspecta como lo era antes- sigue siendo modélica en cuanto a estabilidad. Tal vez hayan sido las lesiones. O tal vez haya sido la irregularidad en el juego desplegado por el equipo. Lo que quiera que haya sido ha puesto a los Celtas con un record negativo de 6 victorias y 8 derrotas tras estos treinta y un días, terribles, de enero.
Hacía mucho tiempo que los Celtics no tenían un mes negativo. Nunca lo habían tenido, de hecho, desde que los Celtics compusieron el “Big Three”, el trío Garnett-Pierce-Allen. La nueva trinidad celta posmoderna.
Y aunque realmente ese registro negativo de victorias-derrotas no les va a hacer peligrar el campeonato de División, ni tampoco les va a descolocar en la carrera por un puesto alto como cabeza de serie en los playoffs, estas derrotas han sido especialmente dolorosas para los Celtics. Y lo peor no han sido las derrotas. Lo peor es que los Celtics dan señales alarmantes de que la trinidad se está quedando con las pilas vacías.
El mejor ejemplo de ello es la (mala) salud del miembro más notorio de ese triunvirato, Kevin Garnett. KG es un jugador excepcional. Eso no lo discute ni su rival más acérrimo. Es un líder que hace mejores a sus compañeros. Es un líder que no necesita que nadie le diga que es un líder para ejercer como tal. Es un líder que lidera con el ejemplo.
Siempre he pensado que Kevin Garnett es el jugador que afronta su oficio cada día con el nivel más alto de pasión; con un tremendo gasto de energía: mucho mayor que cualquier otro colega suyo en la NBA. Su sacrificio por el equipo tiene, a mi juicio, un punto incluso algo mesiánico. KG parece poseer una fuerza interior escondida que le hace ir más lejos que a cualquier otro en su ansia por hacer que su equipo gane. Kevin Garnett es el epitoma del jugador de equipo. Eso no tiene discusión alguna.
La cuestión es: ¿Cuándo el ansia se convierte en ansiedad?. ¿En qué punto la pasión por el juego se convierte en un cuadro cercano a un Desorden Obsesivo Compulsivo?. ¿Hasta dónde puede llegar a arriesgar su salud un deportista en busca del triunfo de su equipo?.
Es un dato objetivo que Kevin Garnett no está bien físicamente. Está lesionado. Y eso no es una presunción. No hay más que ver un partido de los Celtics para confirmarlo. Su lesión de ahora que, según dijeron en su momento fuentes del club, iba a ser tan sólo para unos días, se ha convertido en una lesión que ya dura varias semanas. Y, ahora mismo, nadie sabe a ciencia cierta ni cómo se encuentra KG de salud, ni cuánto tiempo va a durar esa lesión que tanto él como su club niegan que exista en realidad.
Me parece que los Celtics no están para muchas más heroicidades de su indiscutible líder. Kevin Garnett puede estar seriamente lesionado, o puede estar simplemente atravesando un problema físico temporal. Pero el mayor favor que les puede hacer a sus amados Celtas es reposar, curarse, y recargar baterías. Su equipo le necesita sano. Parece claro que un KG tan mermado sólo ayuda a magnificar el nivel de turbulencia del conjunto.
Un dato palmario sobre cómo está el nivel de gasolina de estos Celtas: sus rivales les han ganado el cuarto periodo en 11 de esos 14 partidos jugados en enero. Otro dato: a estos Celtics les han ganado los tres grandes rivales de la Conferencia Este –Cleveland, Orlando y Atlanta- de manera clara. Y otro dato más: los Celtics han demostrado ser, ahora mismo, el equipo más flojo de los cuatro gigantes del Este.
Como sucede a menudo en un enfrentamiento entre Celtics y Lakers, los dos equipos pelearon hasta la muerte en este último domingo de enero. Se trataba de un partido que los bostonianos querían ganar y que los angelinos no querían perder. Y, como casi siempre, hubo bastante épica en el partido.
Muy probablemente, si algún aficionado al baloncesto no hubiera visto antes a estos Celtics, en su versión 2010, diría que el equipo jugó frente a los Lakers un buen partido. Que se mantuvo en pie con honor y que, finalmente, cayó a manos de un jugador superlativo como es el genio Kobe Bryant.
Y no le faltará razón. Pero, a mí, el partido que confirmó que, tal vez, los Celtics deberían poner fecha de caducidad –y a ser posible temprana- a, por lo menos, dos tercios de ese glorioso Big Three.
Aunque, realmente, las carencias de estos Celtics se vieron con mayor crudeza en un partido jugado no hace mucho tiempo. Fue, precisamente, en un choque contra los Hawks de Atlanta. En teoría, los Hawks son el rival más asequible, entre los grandes claro, que tienen los Celtics en la Conferencia Este.
Pero los Hawks demostraron ser un equipo joven. Los Celtics, por su parte, demostraron ser un equipo mayor. Los Celtics se aferraron a la experiencia, pero los Hawks se aferraron al talento y a la frescura. Y, sencillamente, sacaron del campo a los Celtics. No se me ocurre mejor metáfora del cambio de guardia que ya acontece en la Conferencia Este.
Ni mejor ejemplo de cómo las maniobras del verano inciden en un equipo. El Manager General de los Celtas, Mr. Danny Ainge, siguió el libro más ortodoxo de los gerentes generales y fichó jugadores veteranos para mejorar a un equipo ya de por sí muy veterano. Los Hawks ficharon jugadores jóvenes: no tanto para rejuvenecer el equipo, sino para ser mejores. Los resultados son evidentes.
Este verano pasado, el fichaje de Shaquille en Cleveland hizo correr ríos de tinta. La adquisición de Rasheed Wallace por parte del Boston se anunció como la operación que haría todavía más potentes a los Celtics. Incluso Vince Carter llegó al Orlando con el aura de ser la pieza necesaria para que los Magic volvieran a repetir presencia en las Finales de la NBA.
Sin embargo, el fichaje de Crawford por los Hawks pasó relativamente desapercibido. Pero su aportación ha convertido al equipo de Atlanta en un auténtico poder en el Este.
Los Hawks son el equipo del momento y apuntan al futuro. Nos guste o no -sobre todo a los que somos más clásicos en esto de la NBA- parece claro que los Celtics de Boston son el equipo del ayer.
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18 - Es ley de vida, ya no son unos crios, Allen ya lleva muchas batallas (aunque me parece ciertamente paradojico que sea el que peor esta siendo un tirador y no dependiendo tanto del fisico). Yo creo que el problema no es que la intendencia sea veterana, pues en años pasados se demostro que valian, el problema reside en la energia de los 3 grandes, y con energia me refiero a la fisica y a la mental que no olvidemos que a veces es muy importante, ya que cuando te haces veterano es logico que tengas un declive paulatino (por ejemplo Tim Duncan), pero sostenido porque mucho de lo que pierdes en fisico lo ganas en sabiduria (como bien expuso MAP en un articulo anterior centrado en Kobe). Pero a lo que voy, cuando hay un cambio tan drastico tambien tiene que ver mucho la mente, el espiritu, la energia empleada...
02/02/2010 - 22:54 - scaloni
17 - Buenas reflexiones, como siempre. ¿el equipo del ayer?, no estoy seguro. El futuro no parece fácil, pero esta temporada....cuidado con el orgullo celta.
02/02/2010 - 15:07 - JRR957
16 - Me encanta cuando acercas conocimientos psicológicos a este gran juego, para mi, el juego donde un estado mental apropiado, tanto individual como de equipo, es más necesario. Y si, Kevin, Kobe, Reed, Jordan y otros tantos que han puesto su salud a servicio del bien del equipo, pero ni mucho menos tienen un claro Trastorno obsesivo-compulsivo. Hay dos aspectos básicos en dicho trastorno, el primero es que los propios sujetos se den cuenta de que tienen un problema y el segundo es que haciendo rutinas caprichosas casi siempre, no mitigan ese malestar que les lleva a hacerlas. Y tengo muchas dudas, que esto sea así en KG. Un saludo
02/02/2010 - 15:03 - shifty
15 - Excelente articulo una vez más. Me gustaría preguntarte porqué crees que Garnett (y Kobe también) juegan muchos partidos claramente lesionados. No seria mejor que se recuperaran y luego estuvieran bien en los playoffs?. Coincido con Auriense, el Big Three tiene fecha de caducidad. Saludos.
02/02/2010 - 10:29 - mikidumb
14 - Hola a todos y saludos en mi estreno en el foro (aunque ya hace tiempo que os leo).Genial Paniagua una vez más. Para mí, Rajon Rondo es "solamente" un buen jugador de complemento, de esos que puede aportar energía y anotación a rachas (no es precisamente un tirador exterior ni muchos menos), por lo que el futuro de los Celtics creo que no sería asentar las bases sobre éste o sobre Perkins. Además, totalmente de acuerdo con lo que se ha dicho aquí sobre el mal funcionamiento de los fichajes con un Wallace pasado de vuelta, un Daniels missing (si bien es cierto que ha estado lesionado) y un Shelden Williams que....bueno, que ya se sabía a lo que venía (la verdad que el papel en el equipo creo que más bien es de sparring en los entrenos, tipo M'Benga). Por el tema de los veteranos, personalmente, huelen algunos a retirada en no demasiado tiempo (por más que me pese lo de Ray Allen, para mí el jugador más estético que he visto y ejemplo de cómo se tiene que jugar a ésto)
02/02/2010 - 10:21 - vanchels
13 - Paupelu, menos mal que no tienen fecha de caducidad: "Shopping Allen" leo yo en este artículo del 1 de febrero en el que dicen que no tienen intención de renovar a Allen este verano, por lo que intentarán forzar un traspaso ahora. http://hoopshype.com/rumors.htm Si cuando lo leáis está colgado el del 2 de febrero, no tenéis más que ir al final del artículo y darle a "Rumors archive" y ahí seleccionar el del 1 de febrero. Saludos.
02/02/2010 - 08:53 - Auriense
12 - no creo que el Big Three tenga fecha de caducidad, simplemente creo que pasarán el testigo. Allen y Pierce acabarán contrato y renovaran por mucho menos dinero que permita la llegada de Agentes Libres con piernas más frescas y mucho talento, junto a Rondo o Perkins. Los Celtics han sentado las bases de un equipo ganador y muchos jugadores querrán subirse al carro sin necesidad de que salgan estos 3. Tampoco se ha pensado en cambiar a "Doc". Blog A Place in South
02/02/2010 - 02:11 - Paupelu
11 - Paniagua, aprovechando la encuesta lanzada por la Euroliga y que recoge Solobasket, ¿qué 10 jugadores son para tí los mejores de la última decada que han jugado en Euroliga?
02/02/2010 - 00:41 - nbaplayer
10 - Ayer, los Lakers sudaron sangre para ganar en el TD. Yo creo, y espero, que tienen opciones de llegar a las finales. Es verdad que fisicamente no estan al 100%, los años se notan. Pero si consiguen no tener lesiones, y el nivel físico de Big Ticket aumenta con el paso de partidos, estos "Celtas" no han dicho su última palabra. Y digo "espero" no porque sea aficionado del equipo verde, ni mucho menos, simplemente soy un aficionado al buen baloncesto. Y amigos, el partido de ayer fue uno de los mejores. El baloncesto "mas europeo" que se pueda ver en tierra Americanas, añadiendole a ello, las ventajas de la NBA. Tension, Defensa, Incertidumbre hasta el último momento. Veremos que nos deperan los playoffs.
02/02/2010 - 00:07 - golfix
9 - Yo creo que el Big Three ha cumplido su función, llevar el anillo a Boston de nuevo. Quizás esperaban llevarse más de uno y, como dices, no se les puede descartar hasta el final, pero no les veo fuertes a estas alturas y, por naturaleza, deben ir a menos, no a más. Cuando formaron el BT, lo hicieron para ser fuertes a corto plazo pero también por un corto plazo, y más con los fichajes posteriores. Y al leerte sobre el posible traspaso de Allen se me ha venido a la cabeza una pregunta ¿Hay muchos jugadores que tengan posibilidad, por contrato, de vetar su traspaso o algo parecido? Si lo prefieres por twitter @JJSSO. Un saludo.
02/02/2010 - 00:00 - jjsso
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Es uno de los periodistas españoles con más reputación cuando se habla del baloncesto de los Estados Unidos. En radio, ha trabajado para la Cadena COPE desde 1986 hasta la temporada 1991 1992, y desde la 1992-1993 lo hace para la Cadena SER, participando en espacios tan populares como el Carrusel Deportivo. En prensa, le hemos leído en medios de tanto prestigio como el diario EL PAÍS o la Revista Gigantes.
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