La presente temporada es, para el Caja San Fernando, el inicio de un nuevo ciclo en la entidad sevillana después de la exitosa etapa con Javier Imbroda al frente del equipo. Se pretende hacer borrón y cuenta nueva tras una última temporada para el olvido en el que el nombre del equipo sonó más por sus actuaciones extradeportivas que por lo deportivo. El caso Imbroda que terminó con éste fuera del club, arrastró al equipo a una temporada desastrosa que lo apartó de la lucha por el título y de las competiciones internacionales.
Mario Crespi (38 años) es el entrenador elegido para liderar el nuevo proyecto sevillano, un entrenador italiano avalado por sus éxitos en equipos de poco nombre en el panorama europeo, como el reciente ascenso del modesto Fila Biella de la A-1 a la LEGA, y en la selección italiana donde fue ayudante de Tanjevic. Estará acompañado por Javier Fijo como segundo entrenador y Pablo Camacho, como tercero. Sin lugar a dudas un arriesgado proyecto.
Hasta ocho bajas se han producido en el club. Turner que fue apartado del equipo la temporada pasada por bajo rendimiento ha recalado en Cáceres, así le han seguido hasta siete compañeros más; Richard Scott (C.B.Granada), Bogojevic, Nacho Romero(Caprabo), Iván Corrales (Cantabria), Mike Smith y Pedro Fernández (Fuenlabrada). Pendiente de encontrar una solución está Kornegay que llegó a un acuerdo con Unicaja sin negociar su salida del Caja. Esta puede ser una importante e inesperada baja para el club que tendrá que rastrear el mercado en busca de un jugador de garantías que pueda sustituir al pívot nacionalizado español.
Seis son las caras nuevas que llegan de la mano del técnico Crespi aunque la plantilla aun no está del todo cerrada, se estudia la incorporación de un nuevo jugador además de solucionar el tema
Kornegay. Al contrario que los grandes clubs ACB, no han apostado por nombres importantes en el panorama baloncestístico sino por jugadores semidesconocidos para la gran mayoría de los aficionados, por lo que la actuación del cuadro de Crespi este año es toda una incógnita. El objetivo prioritario del cuadro cajista es entrar en los play-offs y así asegurarse su vuelta a las competiciones continentales.
El fichaje más conocido por todos es el ex Fuenlabrada Salva Guardia, el valenciano ayudará en el juego interior cajista y sin duda es un gran refuerzo para el cuadro sevillano.
Corey Brewer viene de la mano del entrenador Crespi. La pasada temporada fue decisivo en el ascenso de su anterior equipo, el Biella. Jugador hábil, rápido, con buen tiro exterior y buena defensa este 2ª ronda del draft del 98 (puesto 51, Miami Heat) estaba esperando una oportunidad así para demostrar que puede ser un base de garantías en Europa.
Peter Guarasci es la segunda incorporación, un pívot canadiense de 2.06 y 27 años que también viene de la LEGA. Es un jugador poco hábil en ataque aunque buen reboteador. Con pocos recursos,su trabajo consistirá básicamente en el juego defensivo debido a su agresividad e intensidad en cada una de sus acciones.
Joey Beard es un pívot estadounidense nacionalizado italiano de 2.10 y 25 años. Proviene del Basket Rimini. Es quizás uno de los mejores fichajes del Caja. Hábil, buen defensor y buen atacante, su buena movilidad y su gran envergadura darán mucho que hablar en la capital Hispalense.
Steve Hansell es un escolta inglés de 1.94 proviniente del AEK Atenas. Buen atleta, con un aceptable tiro de tres y una defensa agresiva tendrá en Sevilla los minutos necesarios para demostrar su valía.
Antonio Granger es un escolta estadounidense de 2.01 y que viene junto a Corey Brewer del Biella. Avalado por Crespi, es un jugador explosivo, con momentos realmente expectaculares en su juego pero excesivamente irregular. Es un excelente anotador aunque muestra carencias en defensa.
Junto a estas caras nuevas se cuenta con la continuidad de cinco jugadores del año pasado,
Solana,
S.Sanchez,
Schutte,
Tamames y
Cattalini. Sin lugar a dudas la ventaja del equipo sevillano es la mala temporada realizada el año pasado con lo que realizar otra aun peor se antoja casi imposible, de ahí que no exista tanta presión sobre el equipo.
Recuperar la ilusión de la afición es fundamental para que el equipo se vea arropado todos los fines de semana y más en un año en el que la ciudad vive pendiente de sus dos equipos de fútbol recién ascendidos a la primera división. Sin lugar a dudas un año de transición y muchas dudas e incógnitas para un equipo que aspira a ser el equipo revelación de la temporada.