Las consecuencias que han derivado de los acontecimientos ocurridos este pasado verano en el mundo del baloncesto guipuzcoano- en los que no vamos a entrar puesto que en estos momentos lo mejor es que cada uno siga su rumbo de la mejor forma posible- han dejado a Askatuak en una situación caótica. Mediante este escrito no pretendemos dar un toque de atención a las personas que han formado otro club, sino más bién a aquellos que dicen querer a Askatuak. No es momento de lamentaciones y sí en cambio es el momento de luchar para lograr el resurgimiento de un club que tantas satisfacciones nos ha proporcionado a los aficionados guipuzcoanos. Los que queremos a Askatuak debemos comprender que el compromiso adquirido por este club con la sociedad guipuzcoana va mas allá de la elite. Dicho compromiso está sustentado en conseguir un complemento a la educación de nuestros chavales. ¿No es importante el deporte en nuestros niños que les aleja de perniciosas tentaciones y enseña valores como la solidaridad? ¿Vamos a permitir que nuestros niños pierdan una opción de poder desarrollarse plenamente?
Los pocos directivos que quedan en el club se afanan por evitar la desaparición del mismo. Luchan con una voluntad de hierro pero se encuentran con el obstáculo de los que decimos estar con ellos y por tanto con Askatuak, pero que nos cruzamos de brazos esperando una solución divina.
Los directivos, especialmente Iñaki Almandoz que se ha dejado media vida en esta actividad y que es junto al finado José Antonio Gasca la persona más importante en la historia de nuestro baloncesto, están agotados por ver que sus desvelos no encuentran una respuesta activa en los que queremos y apreciamos lo que significa Askatuak.
Los abajo firmantes hemos tenido la inmensa fortuna de conocer a los Iñaki Almandoz, Germán Arrién, Andoni Huegun, Garikoitz Arzallus... personas increíbles tanto en el aspecto humano como en su capacidad de trabajo. El baloncesto guipuzcoano, en cualquiera de sus vertientes, perdería un activo importante si no es capaz de dar continuidad a la labor emprendida por este fantástico grupo humano.
Desde estas líneas queremos brindar públicamente nuestro respaldo al club y la voluntad de arrimar el hombro en todo lo que sea necesario. Esperamos que otros se animen a hacer lo propio.
Joseba López de Munain Azurmendi
Ana Villanueva Martínez