Todas se conjuraron en el banquillo. No podían seguir así. Hasta entonces habían jugado como más le convenía a Rusia, en estático, lanzando en la zona 20 tiros de dos, casi todos forzados, y anotando tan sólo cuatro. No había espacios: era prácticamente imposible ver la canasta entre tantos brazos, largos y delgados, juntos. Los cuatro triples convertidos (dos de
Amaya Valdemoro, autora de 11 puntos en este período) eran su mejor argumento. El único sustento para un equipo sin suerte.
Si
Rusia había logrado
21 y 23 puntos en los dos primeros períodos,
España la secó en el tercero. La dejó en nueve gracias a una efectiva defensa zonal 2-3 y con una presión excelente a cada jugadora. Hasta tres pasos, hasta tres pérdidas seguidas forzó la selección.
Arthesina, Korstin y Shchegoleva fallaron el ataque. Empezaba a funcionar el grupo de
Evaristo Pérez, que jugaba a la contra, se anticipaba pese a su déficit de centímetros. Era superior en el rebote.
Palau, líder Empezó la reacción
Laia Palau, jugadora eléctrica, excelente en el uno contra uno. Una líder en la sombra. Lo demostró una vez más. Con un tiro en suspensión, su especialidad, y un triple, la escolta del
Ros Casares dejó la diferencia en tan sólo
12 puntos (37-49, minuto 26). Rusia sólo se sostenía con los puntos de la pívot
Irina Osipova, la única que aprovechaba los esporádicos errores defensivos de la selección. La jugadora interior anotó seis de los nueve puntos de su equipo en el tercer período. En
España, Anna Montañana y Valdemoro fueron un complemento ideal de
Palau, que en la línea de personal puso la desventaja en tan sólo ocho puntos
(45-52, minuto 30). Suspiraba
Stepanova, se desgañitaba
Arteshima, el gran peligro de
Rusia en la primera mitad
(11 puntos con un 5 de 5 en tiros de dos) y que no volvió a anotar. Se desesperaba
Ilona Korstin, que ya no aprovechaba los balones en la zona. El equipazo de
Igor Grudin era un equipo menor. Estaba complemente anulado por una selección española genial.
Duelo anotador entre Valdemoro y Korstin Siguió
Palau en el último cuarto: provocó la cuarta de
Arthesina, los pasos de Stepanova y penetró
(47-53). Pero
Korstin rescató a su equipo: sabe moverse como nadie bajo canasta y no suele fallar sus penetraciones
(49-59, minuto 34). Su compañera en el
Samara, Amaya Valdemoro, icono de la selección, es todo casta. No se esconde nunca. Y retó a su amiga. Fue un gran duelo de anotadoras.
Un triple de
Valdemoro, a dos minutos y medio del final, dejaba el marcador en
56-65 y una contra culminada por Montañana, en
58-65. Grudin pidió tiempo muerto. La final se le estaba escapando de las manos.
Mínimos detalles El título acabó decidiéndose por mínimos detalles. Si una posible jugada de dos más uno de
Cindy Lima -inconmensurable de nuevo ante rivales mucho más altas- no entró,
Rakhmatulina aprovechó un inocente error de España para poner el 60-69, a falta de un minuto y 10 segundos.
¿Todo estaba perdido? Ni mucho menos. Se encargó de ello la mejor jugadora española de siempre.
Valdemoro anotó una bandeja y un triple en segunda opción a 50 segundos.
65-69 y la proeza, la gran remontada, era factible. Más si cabe tras cometer pasos
Abrosimova: 31 segundos.
El deporte, muchas veces, es caprichoso con los mejores. No fue con
Pau Gasol en la final del pasado
Eurobasket. Volvió a serlo con
Valdemoro en
Chieti. La alero del
Samara recibió el pase de
Aguilar, penetró, armó el brazo: la pelota se paseó por el aro y no entró. La jugada acabó con una canasta fácil de
Shchegoleva (65-71). Últimos instantes Queban 14 segundos:
Valdemoro no tuvo más remedio que parar con falta a Korstin tras perder la pelota
Aguilar. La escolta rusa falló el primero y anotó el segundo
(65-75) y seis segundos. Pero
Palau aún tuvo la frialdad para sumar un dos más uno a poco más de dos segundos
(68-72). Sólo entonces
España asumió que había perdido. Lloraba Valdemoro, estrella del partido con
26 puntos y MVP del torneo, mientras
Shchegoleva anotaba las dos últimas canastas (68-74). Resoplaba
Stepanova, la mejor jugadora europea. Había costado la victoria.
No encontró su consuelo
Valdemoro. Ni por formar parte del quinteto inicial del Eurobasket (junto con la propia
Stepanova, Marchanka, Jekabsone y Arteshina). Apenas sonrió cuando recibió el galardón que le premiaba como mejor jugadora del torneo. Como la referente de las campeonas de fe.
España 68 (13+11+21+23): Pascua (2), Palau (18), Aguilar (3), Montañana (11), Valdemoro (26) –cinco inicial- Camps (0), Sánchez (0), Martínez (0), Zurro (5) y Lima (3).
Rusia 74 (23+21+9+21): Arteshina (11), Rakhmatulina (4), Korstin (18), Stepanova (8), Osipova (12) – cinco inicial- Vodopyanova (0), Demagina (2), Shchegoleva (14) y Abrosimova (5).
Árbitros: Koromilas, Cerebuch y Tatic.
Crónica publicada en el blog Rebote, Asistencia... y Dentro
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