Hace un par de meses, me llamó mucho la atención un reportaje del programa Transworld Sport de Canal Plus. Explicaba cómo era posible reducir la delincuencia en Richmond (Virginia), organizando partidos de baloncesto a las horas en las que se cometían la mayoría de los delitos.
Esa iniciativa recibe el nombre de
La Liga de Media Noche (Midnight Basketball League) y se creó en 1986 en
Glenarden, Maryland. En un esfuerzo por reducir el crimen y los problemas sociales en la comunidad americana, el jefe del proyecto,
G. Van Standifer, se dio cuenta que la tentación de los jóvenes por engancharse a las drogas y a la actividad criminal solía tener lugar entre las 10 de la noche y las 2 de la madrugada.
En cierto modo, la Liga de Media Noche consiste más en mostrar el juego de la vida que el juego del baloncesto. Los jóvenes primero deben atender al taller de trabajo, en dónde es fundamental dominar, desde la habilidad en las entrevistas de trabajo hasta la habilidad de unas relaciones parentales fluidas, antes de poder jugar un partido de baloncesto a buen nivel.
La Liga de Media Noche trabaja exactamente con las agencias locales de consejería profesional para desarrollar la formación profesional y para estimular a los participantes del programa de cara al futuro. Cabe destacar que el
14% de los participantes en la Liga de Media Noche se han enrolado en una facultad o en una escuela industrial, el
44% ha empezado en un nuevo empleo y el
73% ha completado satisfactoriamente su reintegración en la sociedad.
Después del primer programa que se llevó a cabo en el verano de 1986, los crímenes contabilizados disminuyeron en casi el
60% en
Maryland. Esto también ha alentado, ha fomentado una nueva sensación de esperanza para las comunidades locales, y a menudo es reflejado tanto en los medios de comunicación locales como en los nacionales de Estados Unidos. La Liga de Media Noche también ha recibido el importante y necesario espaldarazo de hombres de negocios, agencias de seguridad y de los líderes políticos de las diversas comunidades de Estados Unidos.
Además, en un esfuerzo por llegar a las comunidades locales, que quisieran beneficiarse de ingresar en el programa de la Liga de Media Noche, también se invertirá en promover series de radio, cable, noticias, magazines y anuncios de servicio público en televisión, los cuales presentaran la Liga de Media Noche en diversas ciudades de Estados Unidos. El objetivo a corto plazo es crear una asociación nacional de ligas de media noche, y extender la excelente iniciativa por todo el territorio norteamericano.
En definitiva, la fundación
Sport for Good, encargada de poner en marcha La Liga de Media Noche, considera que es necesario aprovechar el poder del deporte como una herramienta para iniciar cambios sociales. Sin duda, La Liga de Media Noche es una manera excelente de animar a los jóvenes para participar un deporte tan completo como el baloncesto, mientras simultáneamente abordan el complicado tema de la integración social.