El pasado 27 de Enero los Rockets perdían en casa ante los Jazz, recordando lo sucedido en el séptimo partido de la primera ronda el curso pasado. Su balance era 24-20, algo que les valía únicamente para situarse en la décima posición de una disputadísima conferencia oeste, fuera de los playoffs. Casi dos meses después han encadenado 22 victorias de forma consecutiva y hace que se sitúen al frente de su conferencia. Es la segunda racha más amplia en la historia de la NBA, tras los 33 partidos sin derrota de los Lakers en la temporada 1971-72, que les valía para alcanzar al total 69 victorias, récord en ese momento. La marca de los de Houston supera otras rachas históricas, como las 20 victorias consecutivas de los Bucks en la temporada 1970-71 y las 19 de los Lakers en la 1999-2000. En esos tres casos, las mayores rachas hasta la llegada de estos Rockets, los equipos acabaron levantando el trofeo de campeones. La defensa, limitando a sus rivales por debajo del 41% en tiros de campo, y superándolos por más de 6 rebotes de media, explican parte de esos resultados, con McGrady como máximo anotador en los de Texas. Ni siquiera la ausencia por lesión de Yao Mingtras la duodécima victoria, ni los cambios en la plantilla han roto esa marca histórica de triunfos, que podría acabarse en los próximos encuentros, pues Celtics, Hornets, Warriors y Suns son sus inmediatos rivales en un calendario duro. El equipo está probando en la actualidad a Dale Davis, para ver si puede reforzar la plantilla de cara a la postemporada. ¿Cuáles son los puntos fuertes del equipo y sus posibilidades reales?
Javier Torrecilla : La racha de Houston parecía que iba a terminar con la lesión de su jugador franquicia, Yao Ming, pero lejos de producirse esto, los Rockets no sólo no han dejado de ganar, sino que además lo hacen con cada vez más contundencia. Quizás podríamos preguntarnos hasta que punto es tan vital Ming en el equipo, pero no quisiera ser injusto con el chino y centrar la explicación en otra serie de aspectos. Por un lado, está claro que cuando un equipo entra en una dinámica tan positiva como Houston, todo tiende a salir bien de manera que incluso los peores contratiempos son superados. Un poco lo de el fútbol y el estado de ánimo que diría el gran Alfredo Di Stefano. Por otro lado, la otra estrella del equipo, Tracy McGrady, parece volver poco a poco a su mejor estado. No quisiera tampoco olvidarme de lo importante que ha sido la inclusión como titular de Luis Scola, que demuestra, una vez más, que los grandes jugadores ACB pueden ser buenos jugadores NBA. Ni tampoco de ese gran jugador de equipo que es Shane Battier o del dignísimo rendimiento de Mutombo con más de 40 años. Ni de Alston, Head, Hayes y resto de la plantilla. Porque ante todo, la clave de Houston está en el bloque y en su mejora defensiva. Rick Adelman está haciendo una gran labor desde el banquillo, una vez más. Ya hizo equipos aspirantes a Portland y a Sacramento. ¿Lo logrará en Houston? Es pronto aún para saberlo, pero los Rockets ya han entrado, pase lo que pase, en la historia. Sus por ahora 22 victorias consecutivas son la segunda mejor racha de la historia y les ha permitido pasar, en cuestión de semanas, de estar fuera de playoffs a liderar el oeste.
Iñigo García : Sorpresa, no me voy a encabronar con el tema del ataque de los Rockets de esta temporada, pero la diferencia de anotación habla por sí sola: 97.1 puntos por partido esta temporada por 97.0 puntos por partido en la anterior. Fuera de mis neuras, se podría intentar personalizar el éxito de los Rockets en varios de sus miembros, hablando de la mejor temporada en la carrera de Rafer Alston, de la irrupción de Scola, o de la defensa de los Rockets, que apenas ha perdido potencial pese a que Tom Thibodeau ahora maneje los hilos de la defensa céltica. Pero realmente nada me parece tan significativo como el apreciar que a estos Rockets les sucede (causalidad y no casualidad, recuerden) como a los Kings de Adelman: todos lo hacen muy bien, los que están, los que vuelven, los que reaparecen, los rookies A (Scola), los rookies B (Landry) o incluso los remiendos de diez días (Harris), todos. Supongo que todos recordaremos a Tony Massenburg. Bueno, pues jamás le vi jugar como en los Kings de Adelman, y es un efecto que como digo empieza a repetirse en estos Rockets. Mis respetos para Rick Adelman y mis disculpas por haber dudado de él. ¿Qué en playoffs se la pegarán? Pues sí, pero que les quiten lo bailao, que no todos los años se gana un cuarto de la temporada regular consecutivamente.
Andrés Monje: Quizás no nos hayamos parado a pensar en lo que estamos viviendo. Quizás dentro de unos años se valore mucho más, como suele ocurrir casi siempre, pero un equipo que no entraba en las quinielas para ganar el anillo lleva 22 triunfos consecutivos y lidera el todopoderoso Oeste. 22, que se dice pronto. Resulta increíble, y aún mucho más que sin una de sus principales referencias en el juego sigan logrando victoria tras victoria. ¿Hasta qué punto influye esta racha para poder catalogar a los Rockets como favoritos? Pues hombre, de momento, deben perder algún partido y volver a realidad, abandonar ese estado de gracia en el que se encuentra el equipo, porque es precisamente ese punto, la fuerza del bloque, lo que les está llevando tan lejos. Parece como si la disputa de los PO’s se hubiese adelantado en Houston, y la concentración defensiva, el sacrificio colectivo, las pinceladas de calidad e incluso el ambiente del pabellón han cambiado notablemente. Los Rockets, como conjunto, viven en un aura permanente, básicamente por su excelencia defensiva y su oficio en ataque. Ahora bien, sigo sin creer que sean favoritos a algo más que no sea pasar una ronda. Algunos apelarán al ya famoso We believe, pero yo no creo que esta mágica racha vaya a suponer el comienzo de algo mucho más serio. Los sueños, por bonitos que sean, acaban, como bien saben los Warriors, y estos Rockets de fantasía toparán con algún equipo más maduro y experto que descubra la forma de despertarles. Y lo hará. Por eso, y por su falta de experiencia ganadora en Playoff –creo que aún no me había cambiado ni la voz cuando ganaron por última vez una ronda-, no les veo de favoritos. De todas formas, que les quiten lo bailao.
Meej : Esta temporada, los Houston Rockets han despertado un gran interés al mostrar una de las mejores defensas de la liga, que a pesar de unos números ofensivos no más que correctos los tienen por encima del 60% de victorias. Mmm, ¿a quién me recuerdan? ¿A los Rockets del año pasado, quizás? A pesar de cambiar al adustoJeff Van Gundy por el sandunguero Rick Adelman, el juego de los Rockets se sigue basando en la defensa y en el bloque, atrincherándose alrededor de su zona y arrojando sucesivas ayudas defensivas conforme el rival intenta botar hacia la canasta. El peso del ataque lo lleva Tracy McGrady, sobre todo desde la lesión de Yao Ming, pero casi cualquier jugador tiene licencia para tirar si ve hueco y posición. En temporadas pasadas, los playoff expusieron las carencias de unos Rockets que tienen estrellas, pero no tan desequilibrantes como otras, y un buen bloque, pero no lo suficientemente sólido para imponerse. ¿Es esta racha victoriosa una señal de que las cosas han cambiado, o simplemente estamos ante otra buena temporada regular que se derrumbará con estrépito cuando las cosas se pongan serias? El tiempo nos lo dirá dentro de poco. Houston, enséñame de qué estás hecho.
Gabi Muela: Si a cualquier fan de los Rockets le dicen que su equipo va a ganar 22 partidos seguidos después de la lesión de Yao. Si le dicen que su equipo, sin el jugador chino, va a pasar de luchar por el octavo puesto de la Conferencia a liderarla en solitario un par de meses después. Si le dicen que Houston va a ser capaz de ganar a los líderes del Oeste anotando T-Mac su primera canasta a mediados del tercer cuarto. Si le dicen que un juego interior formado por un cuarentón como Mutombo, un limitadísimo Hayes y un rookie como Scola va a convertirse en más que competente. Si le dicen que traspasos como el del irregular Wells o el veterano Jackson le van a venir como anillo al dedo. O si le dicen que Skip to my Lou va a jugar mejor que nunca y que se va a sentir como si estuviera en Rucker Park con los And1 en vez de en la NBA con los Rockets, tengo serias dudas de si la risotada se oirá sólo en Houston o llegará hasta Dallas y San Antonio. Pero ya no hace falta que nadie se lo diga, porque es verdad. 22 y subiendo, y que tiemblen los Celtics y los Warriors... ¿Qué demonios está pasando? Yo, la verdad, no tengo ni idea. Puede que estemos ante la mayor gesta colectiva comparando calidad del equipo y racha de resultados de la historia de la NBA, y lo mejor de todo para ellos es que ¿quién para ahora a un equipo que se siente imparable? Sólo hay un problema, el Problema. Y no más que los Play Off comienzan dentro de un mes. Estas rachas no duran eternamente y, normalmente, una vez finalizan, los equipos entran en pequeñas crisis de juego ocasionadas por el orgasmo generalizado que han tenido durante semanas. Yo sigo viendo a Houston un equipo abocado a luchar por pasar una ronda de Play Off, o al menos eso es lo que la lógica me dice. La misma lógica que les veía fuera de Play Off cuando el chino se lesionó por lo que resta de temporada.
3 - Es tentador decir lo de "ya lo sabía yo, cuando se encuentran con un candidato de verdad y sin bajas...". Pero sería la falacia de la "self-fulfilling prophecy" que dicen los guiris: tarde o temprano, algún partido iban a perder. La cosa sigue siendo lo que suceda en playoffs.
19/03/2008 - 13:14 - meej
2 - Ya sabía yo que no había como un CtC de estos para que se rompiese la racha de forma inmediata :) Fue bonito mientras duró...Vaya dos victorias consecutivas que han sacado los Celtics de Texas, por cierto.
19/03/2008 - 10:16 - xserrano
1 - es inpresionante lo que estan haciendo los rockets y mas teniendo en cuenta la gravedad de la lesion de yao, que se pierde la temporada al igual que francis ,porque aunque estos se hayan lesionado , han seguido ganando , y ademas tambien se ha lesionado un carl landry que venia de hacer muy buenos partidos , este merito es de todos , pero hay que subraiar los partidos de scola