Los Chicago Bulls han sido una de las principales decepciones en la temporada NBA. Considerados uno de los principales favoritos al triunfo en el este en la preseason, tienen en la actualidad un balance de 30 victorias y 46 derrotas. Desde las primeras semanas de la temporada, las preguntas sobre las claves del rendimiento del equipo se multiplicaban. El cese de Skiles llegaba poco después, y se veía más tade acompañado por un traspaso en el trade deadline, con la marcha de Ben Wallace a los Cavs. Aún así, la situación no cambiaba de rumbo y las derrotas se sucedían. ¿Es posible encontrar alguna explicación a lo sucedido?
Gonzalo Vázquez
Para empezar Boylan cogió un marrón importante: remontar vuelo y rehacer un vestuario roto. El cambio urgía porque Skiles, más que solución, era combustible en el fuego ardiendo. Y resulta que llega Boylan y flaquea por el mismo sitio (el Chapu es el último en pagar otro conflicto). Dicho esto creo que buena parte de los problemas que han atravesado los Bulls esta temporada corre a cargo de los jugadores, de los que están y de los que no. No hay manera de entender que con el mismo sistema que liquidó a los Heat la pasada primavera arranque la temporada siguiente con un bajón tan considerable que los Bulls eran últimos en anotación y porcentaje con una defensa, su presunta fortaleza, de risa. Unos meses después los Bulls están descabezados de dirección (a pesar de Hinrich), saturados de interiores indefinidos (ahora resulta que Gooden, Thomas y Gray se pegan por minutos) y son uno de los equipos más frágiles con el marcador en contra (sonrojante último cuarto ante Phila en el UC). Chicago tiene mimbres para proseguir lo hecho. Hasta resulta grato el Hughes redivivo. Pero urgen cambios y, Calipari u otro, lo que está claro es que Boylan no puede con esto. Verano al rojo en la franquicia roja.
Poco puedo decir, porque no entiendo nada de lo que ha pasado con los Bulls este curso. Yo era uno de esos pardillos que creían ver a los de Chicago como uno de los principales candidatos en la conferencia este, y lo sucedido ha sido una auténtica sorpresa. Reconozco que me gustaba la configuración que Paxson había logrado, con múltiples perros de presa, tanto en el exterior como en el interior, especialistas en la defensa, tanto en el apartado individual como en las ayudas, y con varios jugadores capaces de crearse sus propias posiciones de tiro en ataque.
Las ilusiones de la franquicia pasaban en primer lugar por un salto de calidad de Luol Deng, quien daba la impresión de poder dar el salto a superestrella, pero que ha tenido un muy mal año. Otras referencias ofensivas como Hinrich, Gordon o Nocioni han pasado por brutales rachas de desacierto que han lastrado también la ofensiva del equipo, y los problemas en el vestuario parecen haber sido la puntilla final al equipo. La marcha de Skiles se hizo obligada, mas nada ha solucionado. Y aún más inexplicable me resulta el traspaso del trade deadline, con el que Paxson puede haberse hecho el seppuku, al cerrar una etapa con resultados mediocres y asumir el error. Si bien parece que lo intentado era una especie de addition by subtraction, nos encontramos con numerosas incógnitas para el futuro: las renovaciones de Gordon y Deng dejarían al equipo con carencias y sin margen de maniobra al estar por encima del tope salarial, pero la marcha de alguno de ellos recordaría a la etapa inmediatamente posterior a la retirada de Jordan, un equipo fuera de la postemporada y con algún contrato que impide pujar claramente en el mercado. Por mi parte, aún peor: los partidos que he visto de los Bulls en la primera mitad de la temporada seguían apuntando los puntos fuertes del equipo que yo tenía en la cabeza, lo que me hace aún más inverosímil todo lo sucedido. Resumiendo, que no entiendo nada de lo sucedido en Chicago este curso. Me voy a pasar al voley-playa femenino, y por lo menos intento saciar mis más bajos instintos.
Ya pasó el momento de preguntarse por qué los Chicago Bulls están como están y si pueden salir del hoyo (para los despistados, al final ha sido de que no). Ahora es el momento de plantearse qué va a pasar el año que viene. Los Bulls elegirán en el draft en el puesto 8º-10º, es decir, no podrán optar a una estrella que cambie el aspecto del equipo. Ello hace obligatorio recurrir a traspasos, pero con Deng y Gordon terminando contrato este verano serán agentes libres restringidos, casi imposibles de meter en un “sign&trade” porque serían “base year compensation players”. ¿Pueden los Bulls aspirar a conseguir a un Marion o un Arenas ofreciendo a jugadores como Nocioni, Hinrich o Gooden? No parece fácil, pero la alternativa es seguir intentando que Benny the Bull tumbe a los rivales a camisetazos. Con Maude Flanders funcionó.
Señas de identidad, qué concepto tan ambiguo pero importante a la vez. Si preguntan que falló este año en Chicago, muchas pueden ser las respuestas que obtengan: Algunos hablarán de la mala relación de Scott Skiles con los pesos pesados del vestuario, otros recordarán los erráticos fichajes de Ben Wallace o Joe Smith, y habrá quienes criticarán las elecciones del draft de Tyrus Thomas (en sus manos estuvo LaMarcus Aldridge) o Joakim Noah.
Todas son respuestas correcta y ninguna la acertada sin tener presentes las señas de identidad. Estos Bulls crecieron con dos principios básicos: agresividad defensiva y clara finalización ofensiva. Pues bien este año, Chicago dejó de ser el equipo que peores porcentajes provocaba en el rival, su defensa se convirtió en vulgar y ni siquiera la garra del Txapu Nocioni pareció ser suficiente. En ataque, Ben Gordon desapareció, su pretemporada no fue la mejor y esos errores se pagan, porque ni Kirk Hinrich (¿estancado?) ni Luol Deng han aportado el liderazgo anotador necesario para un equipo que ni los traspasos curaron el eterno mal de carecer de puntos en la pintura. Un año más la lotería del draft dará una oportunidad para encontrar la nota correcta que dé con la sintonía perfecta de estos Bulls.
2 - Yo estoy contigo xinxan! nocioni y sergio rodriguez al barça la temporada que viene!!
08/04/2008 - 22:03 - LocoRoco
1 - Oye si los Bulls quieren, en el Barça les cambiamos a Neal y Acker por Nocioni... si cuela cuela.. Que gran jugador Nocioni, que vuelva a l'ACB!! que bonito duelo con Rudy en la final de la Copa del Rey.
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