Marc Calderón, técnico de la cantera del DKV Joventut de Badalona, nos relata como formó a un equipo de récord: 150 partidos imbatidos bajo el liderazgo de la promesa Ricard Rubio
Mi nombre es Marc Calderón y soy entrenador de baloncesto en las categorías inferiores del DKV Joventut de Badalona. A través de estas líneas quisiera relatarles nuestra aventura con un equipo que no ha conocido la derrota en tres años compitiendo durante 150 partidos.
GENERACIÓN DEL 90: TRAYECTORIA Y METAMORFOSIS DEL EQUIPO
En la temporada 00/01 entrenaba al Mini A del Joventut Badalona (generación del 89), en ese equipo ya había 3 jugadores del 90, esa temporada sólo perdimos un partido, siendo campeones de Cataluña. Pero la historia empieza cuando en la temporada siguiente 01/ 02, el Mini A, ya solo tiene jugadores del 90, durante toda la temporada el equipo no pierde ningún partido oficial, y se vuelve a proclamar campeón de Cataluña, en la selección catalana entran cuatro jugadores (Armand Solé, Ganesh Gabarró, Eric Balagué y Xavi Ysarn), en el campeonato de España de comunidades autonómicas, quedan campeones de España sin muchos problemas, jugando la final contra la selección canaria de Jorge Santana y Texenery, siendo Armand el máximo anotador. De esa selección se unen al club Ricard Rubio (que su hermano ya jugaba en la Penya), Xavi Esteve y Joel Arias.
Al año siguiente 02/03 vuelvo a entrenarlos, en la categoría Infantil B, a parte de los antes mencionados, siguen Angel Bas y Jordi Aguilera, y fichamos a Valeriano Aguilar y Jon-Erik Rosado. En esa temporada tampoco sufrimos ninguna derrota, con la dificultad de jugar en una categoría mayor que la nuestra, ya que pasamos directamente a jugar en infantiles, saltando la categoría pre-infantil, porque creemos que sería bueno para el grupo tener la máxima rivalidad posible, al final campeones de Cataluña y del torneo Alberto Giove de Italia, contra campeones de diferentes países de Europa. Ricard Rubio y Armand juegan en el Infantil A, siendo los dos, los máximos anotadores en la final del Campeonato de España infantil de la generación del 89.
La temporada 03/ 04, Jorge Santana (Canarias) y Mitja Moroldo se unen al grupo, y Armand y Ricard también. La temporada sale redonda, desde el primer día somos conscientes de nuestro potencial, pero tenemos claro que nadie nos va a regalar nada, primero nos llevamos el torneo de Hospitalet y de Olmedo, lo mismo hacen ellos con la selección catalana (donde entran 8 jugadores), en la final contra Andalucía destacaría, que hicieron 83 de los 85 puntos que consiguió Cataluña (con 41 de Armand). Una de las grandes alegrías de la temporada es la disputa de la Mini Copa del Rey en Sevilla, representada con los mismos equipos de la ACB, donde nos llevamos el título. Más adelante llegaría el campeonato de Cataluña, el sector y el Campeonato de España, que sin duda era el gran objetivo a nivel de resultados, ya que el club había estado muy cerca de conseguirlo en diferentes categorías, pero desde que Raül López era cadete no lo habíamos logrado.
En la concentración que hizo la selección española, el equipo ha aportado 6 jugadores (Riki, Armand, Xavi Esteve, Valeriano, Jon – Erik y Jorge Santana)
TRABAJO
Todo esto no tiene sentido sin el trabajo, es decir, en categorías base los títulos no tienen un mérito importante, lo único que importa es la progresión del jugador en todos sus aspectos, mental, técnico, físico... y que algún día cuando estén jugando en la mejor categoría en la que puedan estar, sean lo más polivalentes posibles, y limiten a su entrenador lo menos posible en sus sistemas. Si un jugador grande no sabe tirar o botar, esto se traduciría en menos ventajas al equipo allí donde jueguen.
Para mí, la aptitud es lo primordial, sin ella, no se llegará a ningún sitio. Antes de cada entrenamiento tenemos claro que si sólo dura una hora y media, hay que dejarlo todo, no hay tiempo que perder y ni mucho menos para lamentarse. Nunca podemos salir de la pista pensando que habríamos podido hacer algo más.
Un jugador debe ser ambicioso, tiene que querer mejorar en cada acción del entrenamiento, y a la vez mejorar para ayudar al equipo, ya que de jugadores egoístas no quiero ver ni uno, porque a la vez, son los que menos trabajan y más se quejan, y con ellos nunca entraré en diálogo.
Para entender mi filosofía acostumbro a mirar en los balcánicos, ellos son un gran ejemplo de sacrificio, ambición y sin duda, unos ganadores, y últimamente Argentina. A veces me pregunto ¿cómo puede ser? Ellos que para ver baloncesto venían a Europa, ahora son campeones olímpicos. Esa es la pregunta del millón, y seguro que respuestas habrá muchas.
Lo que si tengo claro, es que nosotros disponemos de unas tremendas posibilidades de trabajo (en mi caso en el Joventut) y por lo tanto no hay excusa que valga para no trabajar.
METODOLOGÍA
En las primeras temporadas con ellos, todo está escrito, es decir, no se debe inventar nada, porque el trabajo en minis y infantiles es muy básico.
Esta temporada llevo el Cadete A y con algunos de mis jugadores del 90 he estado 4 años y con Armand llevo 5 trabajando con él. Pero esto no supone ningún problema, mientras siempre les aportes cosas, y sin duda les pidas el 100% desde que pisan la pista.
Todo esto es básico, pero no se puede olvidar, que son personas y no máquinas, que como toda persona es muy difícil que sean perfectas, y aunque todos son iguales para mí, siempre sabes lo que le puedes pedir a cada uno y lo que se le puede pedir según el rival.