Un torneo de desarrollo particular y culminación previsible se vivió en San Juan de Puerto Rico. Finalmente se cumplió la lógica y consiguieron la clasificación para los próximos Juegos Olímpicos los equipos que todos esperaban: el Dream Team norteamericano, el equipo argentino subcampeón del mundo y el local Puerto Rico.
Sin embargo, pocos hubieran apostado a que Argentina caería ante México y Venezuela en la camino hacia Atenas. O que Brasil terminaría en el séptimo lugar y los venezolanos quintos. Fue sorpresa también lo ajustado de la victoria de Duncan, Iverson, Kidd y compañía ante los argentinos en el primer juego; sin embargo, cuando se esperaba un nuevo duelo cerrado en final, apareció la aplanadora norteamericana.
Análisis por equipo
EE.UU.
Campeón invicto, pasaje para Atenas y venganza ante Argentina en la final. La NBA pudo borrar la lamentable imagen dejada en el pasado mundial, aunque solo en el último juego se pudo ver al Dream Team en todo su esplendor, concentrado en defensa y realizando alley-oops y pases de fantasía en cantidades. Tim Duncan, imparable. Lo mejor: La certeza de que, cuando las individuales se preocupan por jugar en equipo y defender duro, los Estados Unidos siguen estando un escalón por encima del resto del mundo. La presencia de Duncan bajo los tableros. Lo peor: Ya nada será como antes: tendrá que sudar en cada torneo para conseguir sus trofeos en forma invicta. Como pudo suceder en la segunda ronda ante Argentina, un mal partido de su parte y un buen juego del rival le podría propinar otras derrotas como las sufridas en Indianápolis. Además, es evidente la diferencia de nivel entre sus estrellas y los jugadores de segunda línea.
Argentina
Vino a buscar la medalla de plata con la consiguiente clasificación, y lo consiguió. Saberse superior ante equipos como México y Venezuela lo perjudicó, lo que le trajo derrotas impensadas y que podrían haber complicado sus objetivos. El punto fuerte de este equipo solía ser la solidez en todos los aspectos, sin perdonar nunca los errores del rival, algo que ahora parece estar en duda. Sin embargo, ganó sin dudar los partidos importantes (Canadá, Puerto Rico, Brasil) e hizo sufrir nuevamente al Dream Team, lo que muestra tiene potencial para mantenerse en la elite del baloncesto junto a estos y las potencias europeas. Lo mejor: La recuperación anímica luego de las derrotas. El nivel alcanzado en el juego que definía la clasificación. Las respuestas que brindaron Montecchia, Palladino y Gabriel Fernández desde el banco. La regularidad de Nocioni y la aparición de Manu Ginóbili en los momentos claves. Lo peor: La irregularidad. Las derrotas ante equipos de menor jerarquía, incluyendo los inexplicables últimos minutos ante Venezuela. Se esperaba más de Ginóbili.
Puerto Rico
Fue levantando su nivel y consiguió el pase a los JJ.OO. al derrotar en el juego por el tercer puesto a Canadá, equipo que lo había vencido en la primera ronda. Aunque mostró algunos jóvenes interesantes (como Larry Ayuso, invitado a entrenamientos de San Antonio Spurs, y Rick Apodaca), tuvo que aparecer Piculín Ortiz en los momentos claves. El equipo fue reprobado por su propio público en algunos partidos. Lo mejor: Logró superar a Canadá, su estigma en los últimos tiempos. La vigencia de Piculín Ortiz. La explosión de Ayuso y la confirmación de Carlos Arroyo. Lo peor: Su falta de disciplina táctica y coordinación defensiva. No llegó a mostrarse como un equipo sólido, algo que el público le hizo notar. La excesiva necesidad que tiene el equipo con Ortiz.
Canadá
Tal como acostumbra, Canadá dependió exclusivamente de lo que pudo hacer el genial Steve Nash. Pese a no conseguir la clasificación, no deja de ser meritorio que un equipo bastante limitado como este siempre se encargue de estar en los primeros puestos. En los dos juegos definitorios (frente a Argentina y Puerto Rico), se vio absolutamente superado. Lo mejor: Steve Nash, brillante en la conducción y aportando con el goleo y su actitud. Rowan Barrett, un goleador que en racha puede perforar cualquier defensa. La experiencia de sus pivotes, fuertes en la zona pintada. Lo peor: La "Nash-dependencia" del equipo. Esa misma dependencia hace que Nash muchas veces realice tiros forzosos o pierda la pelota. Los bajones de Barrett, muy irregular incluso dentro de un mismo juego.
Venezuela
Gran actuación, inesperada incluso para los mismos venezolanos. Se contentaban con clasificar a la segunda ronda, y terminaron cerca de las semifinales. Además, obtuvieron un triunfo histórico frente a Argentina. Lo mejor: La actitud que mostró el equipo en la segunda fase, tanto en la recuperación frente a los argentinos, como en los triunfos ante México y Canadá. La vigencia de Víctor David Díaz, tradicional goleador. La aparición de jóvenes como Miguel Marriaga. Lo peor: La recuperación llegó demasiado tarde; le costó encontrar su juego en los primeros partidos. Necesita más de Oscar Torres, el NBA del equipo. Tiene falencias en la base, sin un conductor confiable.
México
Otro que rindió más de lo esperado. Sin embargo, luego del gran comienzo con victoria frente a Argentina, fue demasiado irregular y terminó lejos de Atenas. Centraron su juego en Eduardo Nájera, quien estuvo a la altura del desafío. Si consigue la continuidad de Vecchio como entrenador y arma un proyecto a largo plazo, tiene un amplio margen para seguir creciendo. Lo mejor: La jerarquía y versatilidad de Nájera, quien se destacó jugando alternativamente frente al canasto o de espaldas al aro. La presencia de Horacio Llamas en la zona pintada. Omar Quintero, un joven armador que se mostró en gran nivel y llamó la atención de los ojeadores de la NBA. Lo peor: Los problemas de disciplina, que le valieron expulsiones y grescas varias. La irregularidad; pudo triunfar frente a rivales como Argentina y Brasil pero cayó con Venezuela. Necesita el apoyo de la federación del país, que suele darle la espalda al equipo.
Brasil
Los brasileños fueron la gran decepción. Venían de conseguir de conseguir dos títulos consecutivos (se consagraron en el Sudamericano y el Panamericano), pero fallaron en la cita más importante. Se cansó de perder en la segunda ronda: cayó consecutivamente frente a Argentina, Canadá, Puerto Rico y México. Lo mejor: Poco para destacar en un equipo que asoma como potencia a futuro. Tiene grandes individualidades que aparecieron solo por momentos: Nené, Anderson Vareajo, Tiago Splitter y Leandrinho. Lo peor: No ganó un solo juego en toda la segunda fase. Es cuestionable la decisión de afrontar tres torneos (Sudamericano, Panamericano y Preolímpico) con prácticamente el mismo equipo, ya que ganó los dos "de preparación" y fracasó en el que querían ganar. Con Demetrius en el fondo del banco, no apareció un líder que tomara las riendas del equipo.
República Dominicana
Su objetivo era clasificar a la segunda ronda del torneo y lo logró. Luego, evidenció que estaba un escalón por debajo del resto, perdiendo todos los encuentros de la fase por un promedio de casi veinte puntos. Sufrió ausencias importantes por conflictos internos entre los jugadores y la federación. Lo mejor: La experiencia adquirida por un equipo joven. La participación del "Grillo" Vargas, otro de los eternos gladiadores del continente. Lo peor: Estuvo lejos del resto en la segunda ronda (más allá de algunas derrotas ajustadas). Al igual que México, necesita el apoyo de su federación. No puede darse el lujo de perder individualidades como Jack M. Martínez o Luis Flores
Uruguay
Cuatro partidos jugados, cuatro partidos perdidos. Aunque obviamente esperaban regresar con algún triunfo, era de suponer una actuación de este estilo con un equipo en renovación. En la cancha, no estuvieron tan lejos como muestran los números: la mayoría de los encuentros se definieron en los últimos minutos. Lo mejor: La actuación de Trellonie Owens, aportando goleo y rebotes. La experiencia adquirida por jóvenes como Aguiar, Batista y Taboada. La mentalidad que le imprimió Néstor García al equipo. Lo peor: La debacle que siempre sufrió al final de cada juego. Aunque intenta un recambio generacional, los mejores fueron veteranos como Owens y Silveira. No termina de explotar Mauricio Aguiar, quien pretendía ingresar al pasado draft de la NBA.
Islas Vírgenes
Al igual que en el último Premundial, volvió a clasificar a un torneo de relevancia continental (en esta ocasión, dejando afuera a rivales como Panamá y Bahamas), lo que no es poco. Regresa al Caribe sin victorias en cuatro juegos, y con la certeza que deberá mejorar mucho para acercarse a las potencias. Lo mejor: La capacidad rebotera del equipo, que lo llevó a ubicar a Richards, Cuthbert y Heywood entre los líderes del torneo. Lo peor: Puede aspirar a clasificar a este tipo de torneos, pero poco más; está bastante por debajo del resto. La ausencia del NBA Raja Bell, quien anunció en varias ocasiones que estaba viajando hacia Puerto Rico pero finalmente nunca se presentó.