Sabor agridulce el del Eurobasket de Belgrado para la Selección Española. Pese a la consecución de una plaza para el Mundial de Japón, Francia se llevó el bronce
Pintaban bien las cosas en el primer cuarto. O al menos eso es lo que parecía tras un 3-11 de salida y un fin de posesión de los franceses. Nada más lejos de la realidad, esto no iba a ser tan fácil como parecía en los tres primeros minutos. Un 7-0 de los hermanos Pietrus al que se sumaba Boris Diaw con un triple daba un golpe de mano en el marcador (12-11). Sin referente en pista (nuestros jugadores miraban a ver que podía generar Juan Carlos Navarro), Felipe Reyes se sacaba de la chistera dos 2+1 que nos devolvían la ventaja (12-13). El partido se igualaba cada vez más y el parcial primero de la lucha por el bronce se cerraba con empate a 21 después de un triple de cada conjunto (Tony Parker y Fran Vázquez).
Las cosas no mejoraban en los segundos diez minutos. Un gran Diaw (7 puntos) y una canasta de Parker daban la primera ventaja considerable a Francia (30-23). España no reaccionaba y Weis y Gelabale hacían que la renta se incrementara (34-25), rozando la barrera psicológica de los diez puntos. Cuatro tiros libres nos acercaban en el tramo final del período (39-34). Era un espejismo. Gelabale con cinco puntos consecutivos dejaba en 44 a 36 el marcador al descanso. Los franceses habían conseguido su superioridad gracias a los lanzamientos triples y a su superioridad física que les permitía capturar rebotes ofensivos (13 en la primera mitad) consiguiendo segundas oportunidades.
Tras el descanso, la selección española se venía totalmente abajo. Con Tony Parker en plan superestrella (19 puntos y 5 asistencias), anotando y asistiendo ante una defensa totalmente rota. España se veía frustrada ante un arbitraje menos condescendiente que el de partidos anteriores (técnicas para Calderón y Navarro), estando totalmente fuera del choque y haciendo cada uno de los jugadores la guerra por su parte. La desventaja no hacía nada más que crecer: quince, diecinueve, veintiuno... El 31-18 final lo dice todo.
El último cuarto fue un mero trámite. Los de Bergeaud siguieron gustándose en su juego y mantuvieron la ventaja, alejados del fantasma del último minuto de la semifinal ante Grecia. Merecida victoria con la máxima renta en todo el choque (treinta puntos) para una escuadra que hoy fue muy superior a los españoles, desdibujados y desaparecidos en la segunda parte. Partido para olvidar.
Ficha del partido:
Francia 98 (21+23+31+23): Antoine Rigaudeau (3), Florent Pietrus (13), Boris Diaw (9), Mickael Pietrus (23) y Cyril Julian (2) – cinco inicial – Tony Parker (25), Frederic Weis (5), Mickael Gelabale (13), Sanya Giffa (-), Mamoutou Diarra (2), Jérôme Schmitt (-) y Frédéric Fauthoux (3).
España 68 (21+15+18+14): José Manuel Calderón (5), Juan Carlos Navarro (17), Carlos Jiménez (10), Jorge Garbajosa (12) y Felipe Reyes (9) – cinco inicial – Fran Vázquez (8), Rudy Fernández (-), Iñaki de Miguel (-), Sergi Vidal (6), Sergio Rodríguez (1) y Carlos Cabezas (-).
ÁRBITROS: Zavlanos, Bachar y Sutulovic. Señalaron falta antideportiva a Felipe Reyes y Antoine Rigaudeau. Técnicas a Calderón y Navarro
INCIDENCIAS: Partido celebrado en el Belgrado Arena.