España sacó partido de la calidad de sus mejores hombres y se impuso al juego más físico de los franceses. Calderón y Parker se vieron las caras en un duelo muy parejo
Carlos Jiménez y Sergio Rodríguez han sido los descartes de Mario Pesquera para este partido. El alero se encontraba lesionado con una contusión en el costado. Se espera, no obstante, que ambos puedan participar en la “repetición” de Alicante del domingo por la tarde.
Pesquera apostó por un quinteto inicial que bien podría ser el más usado en el Eurobasket, con la salvedad de Jiménez que entraría por Vidal. Asimismo empezó Francia con sus mejores hombres en el primer partido de preparación de cara al torneo que se jugará en Serbia y Montenegro.
El primer cuarto fue igualada, anotando en primera instancia Francia canastas fáciles bajo el aro (0-6). España respondía con penetraciones y rápidos contraataques. Además, un par de triples de Navarro y Calderón dieron las primeras ventajas a España.
Francia enjugó las ligeras ventajas que poseía España y el segundo cuarto se mantuvo igualado. En este período Pesquera dio minutos a De Miguel, Cabezas, Iturbe y Miralles, quien debutaba con la selección. Francia consiguió al final del cuarto escaparse ligeramente en el marcador gracias a un triple de Parker, que contestó Iturbe sobre la bocina con una bandeja para dejar el 41-45 del descanso.
El juego se tornó, si cabe, más físico en el tercer cuarto y ahí los franceses sacaron ligeras ventajas, desquiciando a Felipe Reyes primero y a Garbajosa después. Sin embargo, Fran Vázquez no cayó en las provocaciones y anotó varias canastas bajo el aro –mate espectacular incluido- y junto con el buen trabajo del juego exterior liderado por Calderón, España llegó a los últimos 10 minutos un punto por delante.
Al final, España supo imponer su calidad al mayor poderío físico mostrado por los franceses. En especial, dos acciones de Carlos Cabezas, recibiendo un aclarado de sus compañeros para que anotara en penetración, rompieron el marcador. Ni el regreso de Parker y Diaw, ni los tiempos muertos fueron solución para un conjunto francés que se desinfló en la recta final.