Partido infame de debut de Etosa Alicante en ULEB. Victoria trabajada ante Spirou Charleroi, el equipo belga que organiza la final de este torneo, y que hace dos años superó fácilmente a los alicantinos en la misma competición.
FICHA TÉCNICA Jornada 1 - ULEB, 1ª fase
08 nov 2005 20h30 - Centro de Tecnificación de Alicante. Asistencia: .
72 - ETOSA ALICANTE (19 + 20 + 17 + 16): Berni Hernández (10), Alain Digbeu (1), Britton Johnsen (-), Larry Lewis (12), Iñaki De Miguel (19) -quinteto inicial-; Oriol Junyent (12), Lucio Angulo (4), Nacho Rodríguez (1), Axel Weigand (2), Doremus Bennerman (-), Bruno Sundov (9), Javier Lucas (2).
55 - SPIROU CHARLEROI (20 + 9 + 11 + 15): Roel Moors (5), Cyril Akpomedah (5), Marcus Faison (5), Ralph Biggs (10), Andre Riddick (6) - quinteto inicial-; Damir Krupalija (11), Dimitri Jorssen (3), Wayne Turner (3), Pero Dujmovic (7), Sacha Massot (-).
CRÓNICA
Inicio de partido arrollador en defensa de Alain Digbeu, con dos tapones y varias intercepciones de pases consecutivas. Los pívots locales rayando a gran nivel dieron una pequeña ventaja, pero la salida de Damir Krupalija y el afinado de la puntería belga dio la máxima visitante ya en el segundo cuarto (19-23). La lesión de Marcus Faison al cuarto de hora marcó el devenir del encuentro: los alicantinos demarraron hasta catorce (45-31 recién iniciado el segundo tiempo).
Y entonces Trifón Poch abroncó a Larry Lewis, por permitir un triple de Damir Krupalija (parece que fue por eso). El veterano americano era el mejor hasta el momento: la depresión subsiguiente llevó a un 0-9 fulminante, en menos de dos minutos. Tiempo muerto local (45-40). La solución vino de las Canarias: dos triples de Berni Hernández, uno desde cinco metros y medio (en carrera, cayendo) y otro desde ocho, y fin de la historia.
El partido del zap, zap, zapping
Intermitencias: si uno no miraba no pasaba nada durante minutos y minutos. Un árbitro se encaraba con alguien del banco belga. Otro pitaba una falta antideportiva a Nacho Rodríguez, y después se llevaba un pelotazo en la cara. Lucio Angulo reboteaba contra tres belgas, dirigía un contraataque en solitario y provocaba una falta en ataque de siniestro total. Oriol se abrazaba a Jorssen, y más tarde placaba los tobillos de Riddick. Digbeu manoteaba un brazo ajeno, admitía su falta... y no era señalada. Los árbitros participaban en el circo: doble personal, y un saque por cada bando (!). Parcial de 11-0, y parecía un partido de los que uno ve en TV zapeando.
Trifón dejó jugar a Bruno Sundov, techo del equipo y gran refuerzo NBA, a 5' del final, con la máxima diferencia hasta ese momento (61-44) y el partido terminado. El parcial llegó a ser de 25-7 en unos 11': los belgas estaban en babia o más lejos aún. Mucho tendrán que mejorar si quieren jugar la final ULEB, prevista en su cancha belga.
Árbitros: Klaar (sueco), Ozols (lituania), Viator (francés). Malos, muy malos. Eso sí: dejaron jugar. Hubo tortas por todos lados. Las manos, roces, toques, codazos, golpes, zancadillas, empujones y hasta placajes estaban permitidos.
LA CLAVE: La lesión de Marcus Faison, el mejor jugador visitante a priori. Su baja supuso un 9-0 inicial del que los belgas ya no se recuperaron.
LA FIGURA: Más allá de los números de Iñaki De Miguel (19+12), el mejor fue Berni Hernández, superior en la dirección y clave en dos triples consecutivos cuando peligraba la diferencia.
¿Dominas la liga ACB? Puedes ganar premios semanales, mensuales y una PS3 como premio final jugando a la
Cyberliga