Después de una campaña correcta en su estreno en el mayor escaparate del baloncesto continental, marcada por un sensacional inicio de año y una acusada caída a mitad de temporada, quedándose a un partido del Top 16, Le Mans vuelve con aires nuevos, para intentar esta vez sí, llegar a la siguiente fase. Esta tarea será harto complicada, pero para nada imposible.
Herencia del año pasado
El equipo francés perdió este verano a tres de sus jugadores más importantes, como el cuatro “undersized” Eric Campbell con destino en Israel, el potente alero Kenny Gregory, que firmó con el Efes Pilsen, y el ex Unicaja Sandro Nicevic. Pero, la principal noticia en LeMans, fue la continuidad del jugador con más talento de la generación del 88 junto con Danilo Gallinari, Nicolas Batum. Y es que todo apuntaba al concurso de Batum en el Draft. “Al 99 % estaré en este draft y en la NBA el año que viene, solo hace falta convencer a mi madre para que sea al 100%”, dijo el joven francés allá por el mes de abril tras el Nike Hoop Summit. Agua de borrajas.
Los nuevos jugadores
Limonad y Luka Bogdanovic llegan a LeMans, con la intención de consagrarse como buenos jugadores a nivel continental una vez fuera de las fronteras de su país. Limonad es un combo que puede aportar en muchas facetas del juego. Luka Bogdanovic, es un 3-4, que nunca ha llegado a explotar como se presuponía hace unos años, esta vez ofrecerá su irregularidad y buena mano al conjunto francés.
Antoine Diot, es otro proyecto de esa gran cantera francesa llamada INSEP, que llega al profesionalismo para ofrecer su excelente físico, su mejorada dirección, - muy bueno con el campo abierto-, y su gran capacidad penetradora. Dicen de él en el INSEP, que es un trabajador compulsivo, algo que le puede llevar lejos. Un base a seguir en los próximos años. Los jóvenes Allerme y Wilkins completan la planilla exterior.
Para reforzar el juego interior, el LeMans ha fichado a dos americanos con experiencia en el baloncesto Europeo y en el baloncesto español. El fichaje más importante es el de Sam Clancy, una bestia físicamente hablando, cuya especialidad es la anotación y el rebote, además de ser un gran intimidador a pesar de no ser especialmente alto. El ex jugador del Manresa Phill Ricci, es la otra gran baza interior del conjunto de Collet, un jugador con buen físico que se complementará bien con Clancy.
Volver a la Guía de Rivales
