
Este hombre fue un pívot de 2.30 mts. (el jugador más alto de la historia argentina) que rechazó la NBA para dedicarse al catch profesional (lucha libre norteamericana).
Estaba un poco olvidado en Argentina, hasta que el programa de televisión "Telenoche Investiga" emitió el 14 de agosto una entrevista con el ex-jugador donde contaba sus problemas.
Enfermo de diabetes y gigantoacromegalia (excesivo desarrollo de la hormona del crecimiento), y agobiado por los problemas económicos (lleva más de cinco años desocupado), González necesitaba algun tipo de ayuda.
La Asociación de Jugadores organizó una clínica a beneficio de González, desde el 16 de este mes, en Carlos Paz. Y Belgrano de San Nicolás, uno de los más modestos entre los 16 clubes de Liga A, lo contratará para transmitirles sus vivencias a los chicos de Inferiores y ser asistente del DT Pablo Dastugue. Le darán comida, alojamiento y un sueldo.
Su aventura en la NBA comenzó cuando Atlanta Hawks lo eligió en la tercera Ronda del Draft en 1988 (en el que entraron jugadores como Danny Maning, Rik Smits, Mitch Richmond, Hersey Hawkins, Rony Seikaly, Dan Majerle, Rod Strickland, Steve Kerr, Anthony Mason (en 3ª ronda) o los "europeos" Tim Perry, Jerome Lane y David Rivers) y estuvo a un paso de la NBA. Aunque Jorge fue elegido por encima de hombres del peso de Darryl Middleton (uno de los mejores jugadores que en la última década han estado en la ACB y que esta próxima temporada fichó por el Panathinaikos), Mike Jones (Barcelona, Aris, Murcia, etc), Michael Anderson (Madrid, Murcia, Sevilla, Ulker...), Corey Gaines, su compatrita Hernán Montenegro o Gerald Paddio, él prefirió aceptar una oferta de mayor dinero que le hizo la cadena TNT (perteneciente a Ted Turner) y se incorporó a la liga de Lucha Libre de Estados Unidos (la de Hulk Hogan). Disfrazado de Hombre Montaña, se dio el lujo de actuar en películas y hasta apareció en la popular serie de TV "Baywatch" (Los vigilantes de la playa) junto a Pamela Anderson. Luego la lucha lo trasladó hasta Japón, donde siguió embolsándose más dinero.
En 1990 se le detectó un alto nivel de azúcar y él no le dio importancia. Se cuidaba poco en las comidas y no se hacía controles. Poco tiempo después comenzaron los problemas de movilidad que lo llevaron a desplazarse con un bastón.
En abril de este año, el mundo del baloncesto se acercó nuevamente a El Gigante. Durante la etapa final de la temporada 99/00, la Asociación de Jugadores comenzó una campaña en los estadios para ayudar a Jorge. Los bonos contribución, que se vendían a 0,50 dólares, no alcanzaron para cubrir los 2.800 dolares que costaban 20 dosis de Sandostain Lae, una droga que combate la diabetes y la gigantoacromegalia.
Ahora ha aparecido la propuesta de un grupo de socios de Belgrano, con el presidente Juan José Luciano a la cabeza.