La próxima edición de la Copa del Rey tendrá representación canaria gracias a la victoria del Gran Canaria, lograda en la prórroga frente al Casademont Girona. Terrell Myers quiso aguar la fiesta, pero sus 37 puntos fueron insuficientes.
Resultado: GRAN CANARIA 82– CASADEMONT GIRONA 75
Pabellón: Centro Insular de Deportes. 4.076 espectadores.
Parciales por cuarto: 16-14, 20-16, 15-16, 15-20, P 16-9.
Árbitros: José Javier Murgui / Oscar Perea / J. J. Martínez Díez
Eliminados: Kevin Thompson y Lucas Victoriano.
Equipos:
Gran Canaria: S. Camps (16), J. Moran (8), R. Guerra (12), S. Savane (6), W. Mc Donald (21) –quinteto inicial-; I. Udoka (7), J. Klein (0), H. Sonseca (10), V. Baldo (2).
Casademont Girona: L. Victoriano (3), T. Myers (37), S. Grimau (1), K. Thompson (8), C. Julian (6) –quinteto inicial-; A. Sàbat (3), P. Rogers (0), T. Espinosa (0), L. Recker (12), S. Dumas (5).
Crónica:
Quien iba a pronosticar que el Gran Canaria iba a estar a estas alturas de la temporada por encima de equipos como el mismísimo Barcelona, ocupando el tercer puesto y estando clasificado matemáticamente para la próxima edición de la Copa del Rey. El que hubiese apostado por tal hazaña, ahora, en este momento, sería rico. Muy rico.
Esta es la realidad. Una realidad demasiado buena para un equipo humilde, pero que realiza uno de los mejores juegos de la liga; gracias a la labor de uno de los mejores técnicos españoles: Pedro Martínez.
El Gran Canario arrancó en el partido con la “quinta” puesta, realizando un parcial de 7 a 0 en los primeros minutos. Todo parecía indicar que el partido resultaría un mero entrenamiento para el equipo local, pese a la baja del base titular Gonzalo Martínez. Pero esa idea se vino abajo debido a la anotación continua de un espectacular Terrell Myers. Emulando al mismísimo Allen Iverson, anotaba desde todas las posiciones, incluso triples imposibles de más de siete metros. Simplemente fantástico.
Una vez más, el Gran Canaria volvió a aumentar el ritmo de juego en el segundo cuarto, consiguiendo una renta máxima de nueve puntos (36-27), pero como no T. Myers se encargó de reducir la ventaja, a seis puntos, gracias a un espectacular triple desde ocho metros.
El tercer cuarto fue un tanto de lo mismo, el Gran canaria destacaba, esta vez gracias a la aportación de R. Guerra (jugando de base) y a la anotación (incluso desde la línea de tres) de W. Mc Donald. Entonces, se produjo una gran reacción del equipo de Edu Torres, empezando a marcar el ritmo del partido. Llegaron a tal punto de tomar el ritmo del partido, que a falta de cuatro minutos para el final del choque, el Girona vencía 57-61 después de un triple de L. Recker.
Con un gran corazón el Gran Canaria defendió cada posesión como la última; y aunque Lucas Victoriano tuvo en sus manos un claro triple para finiquitar el partido, a falta de 10 segundos para el final, Ime Udoka con un aro pasado llevó el partido a la prórroga.
En el tiempo extra, pese a los siete puntos de T. Myers, el Gran Canaria fue mejor equipo, debido en gran manera al equilibrio entre defensa y ataque, y las múltiples amenazas ofensivas que dispone Pedro Martínez. Esta vez destacaron H. Sonseca, S. Camps y como no R. Guerra. Al final 82-75 para uno de los cuatro equipos clasificados para la Copa del Rey.
Del Girona nos quedamos con la concepción de que es un equipo como Victoriano: “puede llegar a ser genial, posee mucho talento, pero otras veces, puede llegar a ser mediocre”.
El MVP del partido: Will Mc Donald (21 ptos 16 reb 2 asi 2 rob).
La Clave: El Girona estuvo todo momento en el partido, y hasta tuvo oportunidad de vencer, gracias en gran medida a T. Myers. Pero un Gran Canaria con más oficio, y en mi opinión más equipo, venció gracias a la calidad y coraje que les caracteriza.
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