Un correoso DKV Joventut que nunca dio su brazo a torcer logró una importante victoria que lo sitúa a un paso de las semifinales de la ACB. Ricky Rubio y una zona 2-3 fueron decisivos para la victoria del equipo catalán.
Ni el acierto ofensivo de un motivadísimo Jimmie Hunter (21 puntos, 7 rebotes, 2 balones recuperados), ni el gran arranque de su equipo, gracias a un acierto exterior aniquilante, pudieron con el DKV Joventut y la multitud de recursos tácticos de su técnico Aíto García Reneses. El escolta norteamericano, que está cuajando una gran eliminatoria, al contrario que su equipo, explotó ofensivamente en pocos minutos. La “veda” pareció abrirse cuando Hunter con 14 puntos en el primer cuarto dominaba y lideraba el partido. Otra historia fue cuando Aíto reaccionara en el segundo y tercer cuarto colocando una zona 2-3, con inmediatas consecuencias: en la primera mitad el conjunto local realizaría 4 de 8 desde la línea de tres, para terminar firmando a la conclusión del choque con un 6 de 20 (30%).
Otra zona, otra victoria
Ya en el primer partido de la eliminatoria, con el permiso del tiro en el último segundo de Bennett, una zona 1-3-1 ideada por Aíto fue decisiva para la victoria final del DKV Joventut. La historia se repitió en el encuentro de hoy, aunque no del todo igual. Esta vez el técnico madrileño sacó a la práctica una zona 2-3; impidiendo al Gran Canaria seguir imponiendo ese ritmo desenfrenado del primer cuarto con el que había tomado una renta máxima de 18 puntos (27-9). Fue entonces cuando al conjunto local se le encogió la mano y no conseguía una fuente de puntos alternativa a la de Hunter. Esto sumado al denominado “efecto Rubio” fue clave para que hoy la eliminatoria esté 2-0 a favor del equipo catalán.
El efecto “Rubio”
Mal nos tiene acostumbrado este “chaval”, llamado Ricky Rubio, que ya tras ver un partido como este no sorprende como debería su gran hacer. Como en ocasiones pasadas, este chaval de 16 años ha jugado como si de un veterano se tratase, siendo junto a Marcelinho Huertas (16 puntos, 5 asistencias) y Charles Gaines (9 puntos, 4 rebotes, 2 balones recuperados) el jugador más decisivo del encuentro. Su aparición en el juego en el segundo cuarto con 27 a 13 en el marcador fue decisiva. Con él en pista, sumado a la referida anteriormente zona 2-3, su equipo logró un parcial de 11 a 25, yéndose al banco con los deberes hechos. Además firmaría una gran primera mitad, anotando 9 puntos en 9 minutos de juego, capturando además dos rebotes. Finalmente terminaría con 12 puntos y 3 rebotes, pero lo realmente importante de hoy no han sido los números de este jugador, sino su presencia en la cancha, y sorprendernos una vez más como un jugador de 16 años es capaz de dirigir un equipo que va cuesta abajo hacia las semifinales de la ACB, dejando en el banquillo a Elmer Bennett, ya que tan sólo disputó 4 minutos de juego.
Misión Imposible
Con 2-0 en la eliminatoria, y el próximo partido en cancha del rival, las opciones de sobrevivir en la competición para el conjunto canario son pocas. Ya su técnico Salva Maldonado declaraba a la conclusión del choque: “Hay pocas posibilidades, pero tenemos opciones. Hay que afrontar la realidad tal como es, estamos al borde de la eliminación”. Aunque el técnico madrileño Aíto García Reneses no se confía: “Los partidos no están resueltos hasta que se gana, y las eliminatorias no están resueltas hasta que se logra la tercera victoria”. Los jugadores del Gran Canaria confían en disputar tres partidos consecutivos, para tal difícil misión tendrán que dar el primer paso el próximo viernes en Badalona ante un conjunto que no se confiará.
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