Todo comenzó hace poco más de un año en la ciudad sudafricana de Johannesburgo con motivo de la celebración del NBA Africa 100 Camp 2003, un prestigioso campus destinado a la formación y detección de jóvenes talentos africanos, organizado por la NBA en colaboración con la FIBA y que para esta ocasión también contó con la colaboración de la South Africa Basketball (BSA).
Durante cinco días (2-7 de Septiembre) la American International School de Johannesburgo, fue testigo de las evoluciones de 100 jóvenes procedentes de todo Africa con edades comprendidas entre 16 y 20 años, previamente invitados por los organizadores. A los propios jugadores, se sumó una amplia representación de la propia NBA formada por técnicos, jugadores africanos militantes en la NBA y scouts, siendo todos ellos los encargados de evaluar tanto sus virtudes como sus defectos además de inculcarles todos sus conocimientos y sus vivencias.
Entre los “ilustres” presentes en el campus se podría citar a algunos jugadores en activo como Dikembe Mutombo, DeSagana Diop y Olemide Oyedeji; técnicos como Alex English (Philadelphia), Sam Vincent (BSA), Bob Lainer (Detroit) y Will Voigt (Nuggets); y scouts tan prestigiosos como Tony Ronzone (Pistons) ó Fabrizio Besnati (Clippers).
Una vez comenzado el campus, un joven y espigado pívot nigeriano totalmente desconocido para los allí presentes y del que apenas existían referencias, “enciende todas las alarmas” entre la mayor parte de los asistentes al mismo. Su nombre es Kenechukwu Obi (2.16; 1988) y su impacto fue tal, que incluso el propio Dikembe Mutombo vio reflejado en él sus comienzos baloncetísticos.
Su historia
La historia de este chico quizás podría ser una más entre otras muchas, pero por su trayectoria y por su juventud pienso que es apasionante.
Kenechukwu “Kenny” Obi (2.16;1988) se trata de un espectacular pívot de raza negra nacido en Nigeria hace 16 años en el seno de una familia muy humilde perteneciente a una tribu denominada Ibo. Sus primeros pinitos en el mundo de la canasta son muy recientes y se remontan al mes Mayo del pasado año 2003, cuando alentado por su espectacular altura comienza a practicar el baloncesto de una forma totalmente desorganizada y en unas condiciones muy precarias, ya que como el propio jugador reconoce, Nigeria es un país futbolero en donde el baloncesto apenas goza del apoyo popular y mucho menos de instalaciones adecuadas para su practica.
Todo discurre por estos derroteros hasta que se cruza en su camino Sam Ahmedu, un nigeriano que trabaja para la FIBA-Africa y que es el encargado del desarrollo del baloncesto en Nigeria y en el continente africano mediante los famosos campus denominados “Hinterland”. En uno de estos campus descubre a nuestro protagonista, el cual por su altura, su edad y su físico le causa una gran impresión a pesar de todas sus carencias técnicas. Desde este momento todo cambia para él.
Una vez descubierto, su asistencia al NBA Africa 100 Camp 2003 es inevitable. Entre los días 2 y 7 de Septiembre del pasado año 2003 acude a Johannesburgo y una vez allí, se da a conocer al mundo de la NBA. Su presencia causa un gran revuelo y una gran curiosidad entre la practica totalidad de los presentes, que no cesan de interesarse por él. A pesar de ser el jugador “más inexperto” –apenas sabe jugar- de todos los participantes, se le considera un proyecto de jugador extraordinario y le roba el protagonismo a otros jugadores destacados como el pívot senegalés Bamba Fall (2.15;1986) al que pudimos ver el pasado mes de Enero en L´Hospitalet ó el alero camerunés Stephane Bakinde (2.04;1987), ambos ya en los EE.UU.
Durante su estancia en el campus, el chico comenta una y otra vez que su máxima aspiración es salir de su país para continuar su formación en algún High School o en Europa. De todo ello toman buena nota los técnicos Alex English (Philadelphia) que no se separa de él en ningún momento y Will Voigt (Nuggets) al que causa una sensacional impresión mientras que con Dikembe Mutombo pierde todo el contacto muy a su pesar. Es su ídolo.
Tras la conclusión del campus, su nombre figura en muchas agendas, pero su formación continua en Nigeria bajo la supervisión de Will Voigt, a la espera de que le llegue su oportunidad como le sucedió a otros jugadores que estuvieron junto a él.
No podía ser de otra manera y su oportunidad llegó. Era cuestión de tiempo. La actual temporada 04/05 y otras dos más, Kenechukwu Obi (2.16;1988) continuará su formación en Noruega bajo la tutela de su principal mentor Will Voigt, que entrenará a un club noruego denominado Ulriken Eagles y no ha dudado en llevárselo junto a una buena parte de su familia. En Noruega, podrá continuar su progresión de una forma mucho más específica, con más medios y además podrá debutar en la BLNO. Después es muy posible que su futuro se encuentre en los EE.UU.
Como nota curiosa, me gustaría comentar que la prestigiosa revista americana Sports Illustrated ya se ha hecho eco de su presencia, al igual que ha ocurrido recientemente con los hermanos senegaleses afincados en Tenerife Mamadou Samb y Cheick Samb.
Sus características
Físicas
Se trata de un jugador muy joven dotado de una gran planta y un potencial físico espectacular; para su altura y juventud es rápido; ágil; muy atlético; su tren superior es muy fuerte; es muy ancho de hombros; posee unos brazos muy largos; su salto vertical es bueno y esta muy coordinado. Su físico es impropio de cualquier jugador de su edad.
Técnicas
Es el gran interrogante que planea sobre este jugador. Es una incógnita y no se sabe hasta donde puede llegar. Obviamente todo depende de su progresión. Sus conocimientos del juego y sus movimientos en la pista distan mucho de los de otros muchos jóvenes talentos de su edad aunque bien es cierto que a lo largo del año ha progresado mucho. A diferencia de lo que ocurre con otros talentos africanos que generalmente aparecen con 18, 19 años este chico ha sido descubierto con 16 años por lo que su margen de mejora es muy interesante.
Su actitud en la pista es muy buena y es consciente de que debe aprender muchas cosas; en ataque hoy en día sus movimientos son limitados y esta en pleno proceso de aprendizaje pero ha demostrado ser muy inteligente y según confirme su progresión ira demostrando muchas cosas mientras que defensivamente en estos momentos es en la faceta que más aporta gracias a su físico, a su instinto reboteador y a su capacidad intimidadora.
El tiempo y su capacidad de mejora hablaran sobre este chico, pero por su potencial físico pienso que en un futuro podría estar cerca de la NBA pero lo dicho, “deberá demostrarlo”.