“Hola, ¿podrías decirme quién es Marta Fernández?”, me preguntó un periodista con traje y una bolsa de una conocida radio catalana. Mientras me asombraba añadió: “Es que quiero entrevistarla después del partido”. Le indiqué con la mano: “Es aquella chica rubia de la coleta”
Desconozco si aquel tipo, al que nunca más he vuelto a ver, ha seguido la evolución de Marta Fernández (Palma de Mallorca, 1981). Si no lo ha hecho, se ha perdido mucho. Desde aquella noche, el primer partido de cuartos de final de la Liga ante el Celta. Desde el 14 de abril de 2005. Porque poco después la escolta mallorquina ganó el torneo en La Fonteta de Valencia, que tanto había disfrutado cuando corría con la camiseta del Ros. Y más: bronce en el Europeo de Turquía, MVP de la Supercopa, nacional en 2006 y mejor jugadora en éste. También decepciones, como el octavo puesto en el Mundial de Brasil, el subcampeonato de Liga ante Avenida en 2006 y el cuarto lugar de este año.
Ahora Marta Fernández sobresale en Los Angeles Sparks de la WNBA, donde no ha tardado en sorprender a aquellos que la veían como una europea más. El pasado 8 de mayo, en sus primeros siete minutos, en su primer reto ante Phoenix, anotó 10 puntos sin fallo en los primeros siete minutos. En el US Airways Center su equipo ganó (91-71) y la jugadora española acabó con 16 puntos y seis rebotes. Fue la mejor para la prensa. Logró el éxito al instante.
Casi 29 minutos
Casi un mes después y tras haber jugado ya tres partidos oficiales, Marta Fernández sigue teniendo la confianza de su técnico, Michael Cooper. Juega 28.30 minutos, promedia 8.3 puntos, 5.7 asistencias y tiene un buen porcentaje de tiros de dos (43%). En la página oficial de la WNBA, la colocan como tercera mejor debutante, tras Ashley Shields (15 puntos en 25.30 minutos con Houston Comets, ex equipo de Amaya Valdemoro) y Lindsey Harding (11.4 puntos en 29.6 minutos con Minnesota Lynx).
El próximo incentivo de Marta Fernández es el partido del sábado ante Sacramento, donde intentará repetir su excelente actuación del último. Ante Connecticut Sun lideró la victoria de las Sparks (68-88) con 19 puntos, cuatro asistencias y tres rebotes. No es una europea cualquiera. Ya le han puesto un mote: Miss Ginóbili. ¿Tendrá tanto éxito como el argentino? En agosto lo sabremos.