La
Asociación de Baloncesto China nace en 1956, aunque debería de esperar dieciséis años para ser readmitida por la
FIBA, en 1974, tras el castigo que la Federación Internacional impuso al gobierno revolucionario. El baloncesto se desarrolló de esta manera en el país asiático durante mas de cuarenta años hasta una fecha clave, 1994: hasta ese momento, la competición nacional y los equipos eran sostenidos por el gobierno y la antigua
CBA, pero las modificaciones introducidas (según Wang Du, secretario de la antigua CBA, tenían como objetivo “descartar los modos de gestión tradicional que contradecían las reglas del mercado”
[*]) propiciaron la aparición de una Liga autónoma a la original en 1995 y que adoptaría el nombre del ente gubernamental, desde ese momento denominado
Centro de Gestión Chino del Baloncesto (en sus siglas inglesas
“CBMC”). Junto a la nueva
CBA, existen además
cuatro Ligas menores creadas por esta tras su fundación: en primer lugar se encuentran las dos divisiones de la
Chinese Basketball League (
CBL), una segunda competición al estilo NBDL y la
WCBA (el equivalente a la WNBA), y más abajo en el escalafón se encuentran los dos proyectos más ambiciosos: la “
Chinese University Basketball Asociation” (
CUBA) y la “
Chinese High School Basketball League” (
CHBL), creadas a imagen y semejanza de las competiciones americanas.
Desde su creación en 1995, cerca de cincuenta equipos han formado parte de las tres divisiones de baloncesto masculino, aunque habría que destacar dos casos especiales: el primero de ellos es el de los
Bayi Rockets, uno de los pocos equipos existentes antes la creación de la actual CBA. Los Bayi Rockets son un equipo formado por miembros del
Ejercito de Liberación Popular, al estilo del
TSKA en la extinta
Unión Soviética: el nombre del equipo, Bayi, es la suma de las palabras chinas “ocho” y “uno”, en referencia al Primero de Agosto (8/1) de 1927, el día en que el
PCCh fundó su brazo armado; con anterioridad a la nueva CBA, este equipo arrasaba debido a su potencial en la competición doméstica, donde acumuló
35 títulos de Liga de la misma manera que su homónimo soviético. Con la llegada de la nueva competición, también se han erigido como una potencia, dado que en las doce temporadas que lleva la Liga sólo han estado ausentes en una de las finales. El otro equipo sobre el que debemos centrar la atención es sobre los
Beijing Aoshen Olympians, “independizados” de la CBA: el equipo, con tradición anterior a la nueva competición al igual que el Bayi, llegó a la CBA en 1999 y allí se mantuvo hasta la temporada 2003/2004, donde tras un conflicto con la
CBMC por los derechos federativos de
Sun Yue la CBA tomó la decisión de dejar a los Olympians
fuera de su competición. Tras una temporada en el dique seco, discrepancias en las negociaciones a la hora de volver a la Liga hicieron que los Olympians buscaran otra competición donde participar: de este modo, el equipo de Beijing fue inscrito en el año 2005 en la
American Basketball Asociation, la nueva ABA.
Se instalaron en California para disputar sus dos primeras temporadas en la competición americana, aunque a partir del corriente curso baloncestístico disputan sus encuentros como local en
Singapur. En su primera temporada en América contaron con la presencia en el equipo de
Paul Shirley, pívot que en la actualidad milita en el
ViveMenorca. No han sido los únicos que han dado el “
Gran Salto Americano”: los
Shaanxi Kilyns, otro conjunto de la CBA, competirán tras esta edición de la competición china en la
International Basketball League, una competición menor americana que también mira de reojo al mercado asiático y que ha establecido contactos con equipos de
Japón, Corea y Filipinas.
Como se ha visto, el sistema del baloncesto chino está creado a imagen y semejanza del americano, incluso con competiciones de carácter no profesional en las que se implican instituciones académicas como universidades o institutos de educación secundaria: en los últimos años se ha visto como, sobretodo en
Asia y Oceanía, las competiciones nacionales van tomando las características de la Liga americana, un ejemplo a seguir tanto en lo deportivo como en lo empresarial. Tomemos algo como el nombre de esos equipos para entender lo que queremos explicar: generalmente el nombre de dichos conjuntos está compuesto por tres palabras.
- Una designación geográfica, generalmente a nivel provincial (lo que permite una cierta movilidad dentro de la región, aunque no evita el hecho de que decidan cambiar de emplazamiento en el resto del país)
- El nombre de una empresa que actúa como patrocinador y mecenas del equipo; los patrocinios suelen ser anuales o incluso de media temporada
- Un apodo o mascota, generalmente animales
Como se ve, el esquema que siguen es una mezcla entre el profesionalismo
NBA y algo que recuerda en cierto modo a los nombres de la
NIBL: la
National Industrial Basketball League existió en los
Estados Unidos entre 1947 y 1961 para agrupar a equipos de baloncesto compuestos por buenos jugadores de instituto y universidades empleados en las grandes industrias. De allí saldrían conjuntos como los
Bartlesville Phillips 66ers o los
Akron Goodyear Wingfoots, cuyas “mascotas” recordaban el producto que fabricaba la empresa que les contrataba/mantenía: la
NBA no inventó la irrupción salvaje de la publicidad en el baloncesto, por mas que así lo creamos. Así mismo,
la CBA china ha rebautizado el título de Liga según quien invirtiese mas dinero: la cadena de hoteles Hilton o la empresa de telefonía móvil Motorola han dado nombre entre 1999 y 2003 al trofeo de campeón.
[*] Declaraciones extraídas del Website “China Through a Lens”