...sin el díscolo Stephen Jackson -pero con la vedette Maggette; sin aquel portento físico elegido por Dios, Kwame Brown.
El refuerzo muscular viene de su principal apuesta en el draft, el todavía por madurar Bismack Biyombo. El plus físico también se incrementa con la llegada del extra de los Knicks, Derrick Brown; con el crecimiento del muy ancho de espaldas D.J. White, y los momentos de impacto TV -cada vez más más espaciados- protagonizados por Ty Thomas.
Eléctricos y atléticos son sus bases. Uno, en creciente modo progresando, D.J. Augustin -recordemos, compañero de Durant en Texas. El otro es un producto del Bronx; rey universitario con Connecticut y dominador de la NCAA la temporada pasada...el honorable Kemba Walker. Gerald Henderson, diablo azul, también es portador de ese mix de chispa y músculo...y mejorando.
BJ Mullens está consiguiendo arañar con buena producción los minutos que no tenía en una franquicia más exigente como los Thunder; No ausente de caracter -sangre latina y mucho picante- se nos muestra la figura de Nájera y DeSagana Diop...es un pívot muy grande.
Y para dotar de acordes unas notas musicales, que en ocasiones se muestran toscas, bruscas, nada mejor que un director. Tal vez, más que un director, un hombre orquesta.
Stage en tierra de vinos
Boris Diaw regresa de su estancia francesa tan orondo como lo hemos visto ultimamente enfundado en la elástica de los Bleus. Le han sentado bien su estancia en Aquitania. Aprovechó sus influencias en la presidencia del Bordeaux (ProB), para seguir mantiendose en contacto con el baloncesto de competición, jugando junto a su hermano Martin y promediando 12.9 puntos; 5.7 rebotes, y 3.1 asistencias, para 17.8 de valoración en 30.1 minutos (9 partidos). Trabajo de promoción del equipo y trabajo deportivo bien hechos ya que contribuyó a ganar 7 encuentros hasta el 'rompan filas' que supuso el cierre del lockout y la apertura del mercado.
El especialista en baloncesto francés y colaborador de Solobasket.com, Sebastian Souviron, nos ofrece una pincelada sobre su vuelta a Francia:
En la JSA, Boris jugó 9 partidos, en los que promedió 12.9 puntos; 5.7 rebotes, y 3.1 asistencias, para 17.8 de valoración en 30.1 minutos, con un balance de 7 victorias y 2 derrotas. Sus números pueden no parecer deslumbrantes, pero es que Diaw, como él mismo señalaba en la entrevista mencionada, no pretendía ser la piedra angular del equipo, ni un referente ofensivo. Estaba allí para ayudar en todas las facetas del juego, aportando su experiencia y sus conocimientos y, desde luego, dando un ejemplo admirable al resto de jugadores de su equipo. No en vano, Boris percibió el salario mínimo estipulado por la LNB (la Liga Nacional francesa).
Probablemente, los meses que Diaw ha jugado con su equipo le ha servido para mantener la forma y rendir de la forma en la que lo está haciendo ahora con los Bobcats. Para él, durante el lockout, lo importante era jugar. Daba igual que fuese en ProA, ProB o en Euroliga. Lo importante era jugar, y no entrenar solo. Y si además, ayudaba a su equipo deportivamente y captando patrocinadores; contribuía al incremento del interés por el baloncesto en Burdeos; fomentaba el desarrollo de la afición por el basket y la mediatización de este deporte en el país vecino, coincidiendo con la llegada de otros NBA franceses (Parker, Turiaf, Mahinmi, Ajinça) y el éxito de la selección en el Eurobasket de Lituania, mucho mejor.
En el centro
Después de su aventura en Ooh lala Mayor, Bobo regresaba de nuevo a Carolina del Norte, tierra donde empieza a aflorar la cultura del vino, aunque muy lejos del arraigo y esplendor de Bordeaux. No vive alejado de su centro de trabajo, en alguna campiña de North Carolina sino todo lo contrario. Diaw reside en la downtown, en el centro de la city. Unos pocos bloques de edificios le separan del Time Warner Cable Arena, su centro de trabajo y es habitual verle paseando o a bordo de su flamante Sagway x2 por las centrícas calles de Charlotte: "Veía a los policias montados en él y siempre pensé que era una buena idea. Va muy bien para los días de frio o cuando no quiero caminar", indica el francés al respecto. Diaw está encantado de su nueva ubicación. Antes,cuando jugaba en Phoenix tenía que utilizar el coche para cualquier gestión. Ahora, bien andando, bien con su vehículo eléctrico, todo lo tiene a tiro de piedra.
Espectáculo en 3D y un antecedente que no se ha repetido
Respecto a su voluminosidad, los periodistas especializados en su trayectoria están convencidos de que Diaw hubiera aterrizado en Charlotte con más sobrepeso -actualmente está en unos oficiales 115 kg- de no ser por los partidos disputados con su club. Su enorme figura, en un cuerpo de dos metros y muy pocos centímetros, sigue causando admiración y algún que otro 'plumilla' galo se atreve a decir, entre bromas, que Bobo gana peso cada vez que se sale a la pista desde el banquillo. Boris Diaw se mueve como pez en el agua en la NBA y no le ha supuesto ningún esfuerzo el retorno. Deja constancia de ello en la entrevista anteriormente citada: "Allí no existe presión adicional. Todo lo que me resultaba difícil en la ProB es que había muchas otras cosas que hacer. Y eso llevaba tiempo. El baloncesto es mi principal pasión. Para mí, jugar al basket es como respirar. Es algo que hago desde muy pequeño, es natural para mí. Ser presidente de club es una gran responsabilidad y, sobre todo, algo que debo aprender día a día".
Hagamos un kit-kat y cambiemos de personaje por un momento con la excusa de hablar de alguien de similiares características, aunque sin final feliz en la NBA.
John Williams aterrizó a los Bullets en 1986 con 106 kg y con una estatura similar a la de Diaw, unos 2.03. Tras un buen primer año rookie -mejor quinteto junto a Ron Harper, Brad Daugherty, Roy Tarpley y Chuck Person- fue creciendo en protagonismo hasta que una lesión derivó en un traspaso a los Clippers. Apodado "The Rock", Williams se convirtió en "Hot Plate" y el peso de su figura se tasó alrededor de los 120 kg. El sobrepeso unido a sus problemas físicos no le ayudaron en su carrera NBA, pero impartió clases de baloncesto overseas, como es el caso de la liga ACB.
Afortunadamente en el caso del francés, el aumento de la masa corporal no ha venido acompañado de ninguna lesión grave y esta temporada podemos serguir viéndole en 3D, recordando tiempos felices inaugurados ya en su primera temporada en Phoenix (05-06). En Arizona supo sacar petróleo de la lesión de Stoudemire, jugando en múltiples posiciones en el campo; exhibiendo su potencia, su inteligencia y fundamentos. Esto le valió para ganar el trofeo a la mejor progresión gracias a sus 13.3 puntos, 6.9 rebotes y 6.3 asistencias. Unicamente él y otros dos jugadores fueron capaces de pasar de 6 rebotes y 6 asistencias. Sus acompañantes en este logro fueron Jason Kidd y LeBron James.
Un traspaso le llevaría a una de las franquicias malditas de la NBA a pesar de su juventud. No fueron malos sus números desde su aterrizaje pero su progresión se cortó en picado y su dimensión en el juego de su equipo disminuía.
All around basketball player, again
Como hemos señalado anteriormente, esta temporada retorna más ancho que nunca; satisfecho por haber ayudado a promocionar el club que preside y su juego vuelve a tener destellos de sus mejores años en los Suns.
Uno de sus mejores partidos -también los ha tenido malos- se desarrolló contra los New York Knicks, acallando al Madison con sus 27 puntos, 3 rebotes y 6 asistencias (19 puntos, 10 rebotes y 7 asistencias en el segundo enfrentamiento entre ambos equipos).
Nos hemos referido a la dimensión de Diaw en lo físico, como jugador, pero no podemos insertar el punto y final sin hablar de lo humano.
El internacional francés de los Bobcats es feliz en su vida, en su trabajo y quiere que ese estado sea también el de muchos niños que nacen con el peor de los futuros posibles. Lo dicho: enorme, a todos los niveles.
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12 - Entre Diaw y Desagana Diop los Bobcats parecen una banda de obesos.
17/01/2012 - 22:03 - jennings3
11 - Chiste malo. Boris se desinfla. El flaco mullens le birla minutos.
17/01/2012 - 00:26 - jugonsito
10 - Diaw es el mejor ejemplo de "jugar para vivir, y no vivir para jugar". Podría ser un jugador de 15-7-7? Yo creo que si, pero a él ya le sirve su rendimiento actual para ser feliz y con el contrato que firmó hace unos años es normal que se deje llevar. Si fuera más competitivo y ambicioso hubiera llegado a un nivel altísimo dado su lectura del juego y sus buenos fundamentos. Pero ahora ya dudo que explote... y menos si tenemos en cuenta que tiene prácticamente el futuro resuelto.
16/01/2012 - 19:44 - Rafolins
9 - Hardaway, lo requiere el "guión", tiene que jugar por dentro, Shaquille estaba gordo y ahí lo tenías y Barkley (el gordo).
16/01/2012 - 17:38 - vipaar2
8 - Gran jugador, mal profesional. No se puede estar tant GORDO si te dedicas a vivir del deporte profesional, un poco mas fino sería un jugador que podría pasar a la história por su versatilidad y clase, ahora pasará sin más
16/01/2012 - 14:51 - Hardaway7
7 - claro que está fofo cojones, si en vez de caminar va en el Segway ese de la leche, que por cierto es cojonudo, pero prefiero caminar, aunque os lo recomiendo alquilarlo en San Francisco con tanta hill up and down. Que decir de éste tío que lo sabe hacer todo bien en una cancha de baloncesto, aunque siempre me da que podría hacer el doble.
16/01/2012 - 12:36 - avino83
6 - Gracias shifty. Tu frase bien podría ser el titular :)
16/01/2012 - 12:07 - JRSan
5 - Superclase, en un supercuerpo... Excelente artículo JRSan!
16/01/2012 - 12:05 - shifty
4 - Me encanta!
16/01/2012 - 11:11 - ylerom
3 - Es un jugador total, puede jugar de 1-2-3-4-5, LJ también pero el coco no es el mismo, ni Bo es un anotador compulsivo.
16/01/2012 - 11:06 - vipaar2
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