Pintaban bastos para el Grupo Begar León en el último cuarto. Quedaban poco menos de cinco minutos y el equipo visitante manejaba una ventaja cercana a los diez puntos, lo que hacía presagiar la cuarta derrota consecutiva para los leoneses.
Pero hay jugadores que llevan la lucha en la sangre. Es el caso de Urko Otegui, un jugador limitado, que posiblemente no tenga nivel para jugar minutos de calidad, pero que tiene una casta enorme.
Nadie en el pabellón confiaba en la victoria, excepto Urko. Su salida fue la reacción necesaria para levantar el encuentro. No anotó ninguna canasta en juego, pero consiguió 7 rebotes en apenas 11 minutos y forzó tres faltas, lo que le permitió ir a la línea de tiros libres, desde donde dio la puntilla a un iurbentia que no se lo creía.
El partido estuvo loco. El primer cuarto fue dominado por el Bilbao, con tremendas dificultades para ambos equipos para encontrar el aro rival. El 16-15 final lo refleja claramente, con posesiones al límite de los 24 segundos y una gran lucha bajo tableros. El punto de inflexión fue el 7 a 15, momento en el cual León recordó por momentos al equipo que conseguía el ascenso a la máxima categoría.
De la mano de un intimidador Barnes, León se marcó un parcial de 17-2 que dejaba el luminoso en 24 a 17. Cuando parecía que León podría romper el partido volvió la ceguera.
Bilbao se aplicó en defensa y ataque e igualó el partido, marchando sólo un punto por debajo al descanso.
La corta historia de esta temporada dice que León se hunde en los terceros cuartos, y hoy no fue diferente. Bilbao empezó a encontrar una gran opción en el perímetro y de la mano de Recker, Savovic y Salgado ametrallaron continuamente el aro leonés, que bajó los brazos cuando se vio 11 puntos abajo.
Fue entonces cuando pasó lo impensable. Otegui revoluciona el partido pegándose con todos, Bernabé sustituye a un lamentable Marco y Evans y Thompson se iban continuamente a los tiros libres.
Tanto recortó León que acabó por ponerse por delante ante el delirio de la afición local. Con poco más de 20 segundos para acabar al partido, dispuso Bilbao de posesión para igualar el encuentro, algo que consiguió, por lo que la prórroga dictaría sentencia.
El cansancio físico y sobre todo la mentalidad fueron claves, puesto que los vascos no dieron nunca el golpe de gracia, lo que aprovechó León para sacar faltas y anotar en tiro libre, circunstancia que repitió hasta 38 veces a lo largo del partido.
El final de la prorroga fue infartante. Sucedía de nuevo la misma escena que al finalizar el tiempo reglamentario. Tiros libres para Otegui, que convierte el primero y falla el segundo, dejando sólo tres segundos a los de Vidorreta. Tiempo insuficiente para anotar, lo que llevó el delirio al Municipal leonés, que vivía de esta forma la primera victoria en la ACB después de más de siete años.
1 - Amigo yo vi el partido de leon en primera y ese chaval revoluciona al eqipo es incluso mas revolucionador que marceño huertas, calidad no mucha pero garra lucha la tiene todo es un jugador que merece estar en un equipo pequeño para dar alegrias como la de bilbao sin el leon seria otra cosa aunque no lo pareca