Palma, 84 (21+19+22+22): Guy Muya (1), Xavi Puyada (13), Guillermo Rejón (12), Chuck Kornegay (6), Anderson Schutte (9) –cinco inicial- Pau del Tío (3), Miquel Feliu (4), Martín Nogués (6), Pep Pacreu (11), Thomas Terrell (19).
Alerta Cantabria, 67 (21+16+19+11): Ricardo Guillen (19), Salva Camps (6), Chus Poves (4), Michael Haynes (10), Betinho Gomes (5) –cinco inicial- Edmun Saunders (2), Borja Larragan (9), Damon Johnson (10), Txomin López (2), Jacobo Odriozola (-).
Incidencias: Palma Arena, unos 600 espectadores.
Árbitros: Rafael Bey y Alberto Fraile. Muy Bien.
Ambiente gélido en Palma, tanto en lo climatológico dentro del pabellón como en la asistencia de espectadores, dada la irregular trayectoria del equipo y la marcha del principal patrocinador (Aqua Mágica) que ha traído la incertidumbre sobre su futuro. Jarrius Jackson viajó a Estados Unidos la semana pasada debido a la muerte de su padre y desde entonces el jugador no ha dado señales de vida y se le espera en Palma sin más noticias.
El partido dio bastante de sí, comenzó el equipo cántabro fuerte, 0-7 y a partir de ahí dominando con un Guillen muy entonado y sin que los pívots locales pudieran frenarlo. A pesar de ese juego superior visitante un par de canastas postreras, incluida un triple de Schutte, ponían el injusto empate al final del primer cuarto.
El panorama empezaba a cambiar en el segundo período, Terrell aparecía acompañado por Pacreu y desaparecía el mejor hombre del partido, Guillen, Johnson y Saunders sostenían a su equipo. Aún así Palma tomaba la delantera a pesar de lo ajustado del marcador al descanso.
Un 0-5 inicial y cambio de ventaja, pero el 44-47 fue un espejismo para Alerta, un 7-0 volteaba un marcador para Palma que ya no perdía la ventaja hasta el final. Guillen quedaba maniatado por Chuck Kornegay y el resto no era capaz de anotar si no en jugadas absolutamente aisladas. El 62-56 al final del tercer cuarto sólo era un delante de la avalancha que le esperaba a Cantabria.
En el último período, ocho minutos sin anotar una canasta de campo, con tan sólo tres tiros libres de Johnson hundían al equipo montañés. Si a esto juntamos todo el acierto seguido de Palma, incluidos cuatro triples, se llegaba a un marcador de 78-61. Salía la posibilidad de superar los quince puntos de desventaja palmesana de la ida. Cuando parecía que Haynes con dos triples eliminaba la posibilidad (78-67), vuelta a las andadas y Alerta no anotaba más consiguiendo entre Puyada y Rejón superar la diferencia hasta llegar a los 17 puntos (84-67).
La clave: El desacierto cántabro del último cuarto, una canasta de campo en 8 minutos añadido al acierto ofensivo de Palma en ese mismo tiempo acabaron con las esperanzas visitantes incluso de conservar el basketaverage.
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