FICHA TÉCNICA
06 oct 2005 21h00 - Centro de Tecnificación de Alicante. Asistencia: unos 2000 espectadores.
96 - ETOSA ALICANTE (20, 21, 28, 27): Nacho Rodríguez (7), Alain Digbeu (21), Britton Johnsen (9), Larry Lewis (15), Iñaki De Miguel (12) -quinteto inicial-; Berni Hernández (5), Lucio Angulo (-), Bruno Sundov (14), Doremus Bennerman (13), Axel Weigand (-).
93 - LIETUVOS RYTAS (21, 21, 19, 32): Roberts Stemahers (1), Frederick House (14), Simas Jasaitis (-), Mathew Nielsen (6), Haris Mujezinovic (22) -quinteto inicial-; Tomas Delinikaitis (14), A. Slezas (13), Povilas Cukinas (4), Ivas Tomas (3), Mindaugas Lukauskis (16), Sandis Buskevics (-).
CRÓNICA
Presentación de Etosa Alicante ante su afición, aunque en realidad ya estaba "presentado", tras el partido ante Unicaja de la semana pasada. Los más aplaudidos, sin duda, fueron el internacional Iñaki De Miguel y el entrenador, Trifón Poch, a quien la afición alicantina idolatra. Como piedra de toque, nada menos que el actual campeón de liga ULEB, el equipo lituano Lietuvos Rytas.
Lucio, fuera de sitio y de sí. Britton, en su papel.
Tras un inicio apabullante (9-3), Lucentum se fue apagando por la intensidad y buen hacer de los lituanos. La entrada de Lucio Angulo fue clave: cometió una falta antideportiva muy clara e innecesaria, más tarde, enfadado, le tiró la bola al base lituano, quien se la acababa de robar y estaba en el suelo. Lucio además protestó, por lo que se llevó una merecida técnica. Cuando Trifón lo mandó de vuelta al banco (-6 de valoración en menos de 3'), el equipo ya perdía 20-27. Los bombarderos lituanos, ya calientes, fueron aumentando ventaja hasta un máximo de 27-40 a 3:18 del descanso.
Todo lo contrario que Lucio: Britton Johnsen, calzado con botas de siete leguas (inusual velocidad para un jugador de 208 cm), y quien sufrió otra sonada antideportiva. Su reacción: ayudar a levantarse al "agresor", el americano de los visitantes. La intensidad de los dos rubios de Lucentum (Iñaki es el otro), llevó a un 12-0 en un par de minutos (41-40). Hasta Doremus Bennerman se apuntaba con canastas exteriores sobre bocinas de posesión.
Partido de imprecisiones, tirones y bombardeos de la zona rival
La defensa alicantina dio la vuelta: 14-6 en sólo cuatro minutos. La máxima llegó mediado el tercer cuarto, 60-48. Trifón probó una zona 2-3, lo cual ante tiradores lituanos es un suicidio. Su acercamiento fue desaprovechado por su propio entrenador, quien puso una zona similar y sucumbió ante los triples de Digbeu y Bennerman, ambos en excelente estado de forma. Ya es sintomático que Lucentum gane un partido con el tiro exterior, y más si es a un conjunto lituano. ¿Influyó que el único alero no tirador (Lucio) se pasara todo el partido sentado?
Otro detalle: Oriol Junyent no jugó un solo minuto, estuvo siempre sentado al final del banquillo. ¿Baja forma o desencanto por el fichaje de Sundov? La última vez que se sumió en este tipo de depresión, acababa de llegar De Miguel y tenía como entrenador a Casimiro. Fue Trifón quien le rehabilitó, el mismo que ahora no le da bola.
Árbitros: Requena, Murgui y Ortega. Perfectos todo el encuentro. Que dure.
LA CLAVE: Los triples de Johnsen y Digbeu, primero, y de Bennerman y el propio Digbeu, después. En los momentos clave, además, tuvieron más acierto que los bombarderos lituanos.
LA FIGURA: Alain Digbeu, 6/8 en triples, 21 puntos y 21 de valoración.
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