Ficha del partido:
Maccabi Tel Aviv 91 (25+24+19+23): Nicola Vujcic (11), Maceo Baston (14), Sarunas Jasikevicius (13), Anthony Parker (13) y Tal Burstein (14) – cinco inicial – Nestoras Kommatos (2), Derrick Sharp (20), Yotam Halpering (-), Shelef (2) y Green (2).
Panathinaikos 82 (18+23+21+20): Mike Batiste (2), Ibrahim Kutluay (17), Jaka Lakovic (4),Kostas Tsartsaris (4) y Vlado Scepanovic (16) – cinco inicial – Dimitrios Diamantidis (16), Fragiskos Alvertis (10), Patrick Femerling (4), Georgios Kalaitzsis (-) y Nikolaos Chatzivrettas (9).
Árbitros: Jungebrand, Arteaga y Facchini. Eliminaron por faltas a Burstein.
Incidencias: Partido celebrado en el Olympisky Arena ante 13500 espectadores.
Crónica:
El partido comenzaba totalmente alocado. Baston se erigía como principal protagonista de los primeros minutos, anotando la primera canasta de la Final Four en la primera posesión del partido. La defensa presionante de los hombres de Zeljko Obradovic desquiciaba en estos primeros compases a los macabeos, y los verdes no desaprovechaban los ataques, endosándoles un 0-6. Este parcial se convertía en un espejismo ante el dominio de la pareja interior titular formada por Baston y Vujcic. La pegajosa defensa de los verdes (cometían nueve faltas personales en este primer período) mandaba a su rival a lanzar tiros libres continuamente. Tartsaris y Kutluay acumulaban dos tempranas faltas personales y eran sustituidos.
Los israelís iban de menos a más con el internacional Tal Burstein como jugador más destacado desde el perímetro local y confiando en una defensa 1-2-2 que hacía perderse al PAO en movimientos de balón alrededor de su perímetro pero sin conseguir anotar y fallando una de sus armas preferidas, los triples. Tras un 7-2 en los minutos ocho y nueve de partido, las imprecisiones dejaban el último minuto en blanco, no consiguiendo anotar ninguna de las escuadras.
En el segundo cuarto vivíamos un inicio trepidante con un tú a tú entre Dimitrios Diamantidis y Derrick Sharp. Eran los trece puntos del norteamericano nacionalizado israelí los que disparaban la ventaja del cuadro que viste de amarillo (42-33) que ya tenía a Jaka Lakovic en el banquillo con tres faltas personales. Burstein con un mate arrasando la calle central ponía a los suyos por encima de los diez puntos de ventaja (45-34). El Panathinaikos mejoraba su defensa, dificultando cada vez más a los de Pini Gershon atacar en estático cuando se llegaba al descanso.
Tras el descanso los de Zeljko Obradovic conseguían recuperar la desventaja en 4 minutos y 20 segundos. Un 3-11 con 6 puntos de Chatzivrettas ponía la igualada en el luminoso (52-52). Solo Baston había anotado un 2+1 en mate en el transcurso de tercer cuarto pero Maccabi estaba desaparecido en combate. Derrick Sharp, el más activo y mejor de los de la Yad Elyahou, abría el camino hacia el aro de su equipo. Anthony Parker, MVP de la Euroliga, despertaba de su perpetuo letargo en todo el choque para culminar un 9-3 que forzaba a Obradovic a pedir un tiempo muerto (61-55). Eran estos dos hombres los que permitían a los locales mantener la ventaja de seis puntos al descanso entre cuartos.
El equipo de Tel Aviv no quería pasar los mismos apuros del tercer cuarto. El croata Vujcic anotaba los cuatro primeros puntos de su equipo en este último parcial, poniendo en el marcador una franja de seguridad de diez puntos (72-62). Kutluay convertía un triple al que contestaba con otro Sarunas Jasikevicius. Maccabi parecía más fresco en ataque, repartiendo responsabilidad entre sus diferentes jugadores y manteniendo una renta clave para la victoria. Serían dos faltas antideportivas cometidas por Panathinaikos las que dejarían K.O. al equipo griego, dejándole totalmente sin opciones de recortar la desventaja.