SB fue otro de los medios en tener una persona participando en el SportCenter, donde se pudo disfrutar del Mundial y la medalla de Oro desde muy cerca. Así fue el Making of y la trastienda que deparó muchas horas de trabajo para más de 70 personas
Durante el pasado Mundial pude vivir 'in situ', en la Sexta, el día a día de un verdadero maratón de baloncesto, y no desde el sofá precisamente. Mediapro, ante inversores invisibles, decidió jugársela realizando una cobertura impresionante: 8 horas de "BA-LON-CES-TO", como diría Pepu.
Personalmente, tuve la ocasión de trabajar cerca de grandes profesionales, entre ellos, Cristina Villanueva. Cuando ustedes pierden su imagen, ella sigue trabajando, dirigiendo, pensando. Yo solía llegar tres horas antes del primer partido para preparar y reunir información; ese horario en España, teniendo en cuenta las 7 horas de más en Japón, estaba fuera de sazón. Ella, aunque no era su obligación, siempre estaba a primera hora conmigo, sin perder detalle. Tras la jornada, si yo me quedaba más tiempo, ella también lo hacía “¡vamos! o no me voy”.
Fue una gran experiencia estar tan cerca del Mundial desde tan lejos. Y lo cierto es, que después del último programa, cada uno de los que estuvimos trabajando detrás y delante de las cámaras, nos sentimos campeones del Mundo.
No fue fácil: un espacio nuevo, un grupo humano nuevo, 24 equipos, muchos desconocidos y un carrusel tan atractivo de ver como infernal de producir.
Si la selección fue un equipo, creo que en la Sexta también lo fuimos, tanto en Barcelona como en Japón. Corríamos por los pasillos, nos pasábamos información los unos a los otros, llamadas para que todo estuviera OK.
Incluso los analistas de los partidos que iban pasando por allí se asomaban para echar una mano, gracias Javi, gracias Malo.
“Ni en fútbol se ha hecho esto, estamos trabajando duro pero a la gente le está encantando” palabras de Antonio Galiano, director de deportes, con el que tuve el placer de intercambiar impresiones varias veces.
En el SportCenter, localizado en el edificio Imagine, en Esplugues (Barcelona), todo el mundo estaba pendiente de su trabajo pero con un ojo en el espectador “Carlos ¿cómo van los foros en Internet, qué te cuenta la gente?” Solía preguntarme casi cada día César Nanclares, director del programa.
Lo que el ojo no ve, lo que la oreja no oye
Mucha tensión, nervios, presión; el riguroso directo, muchas imágenes, sonido. Todo tipo de apoyo visual y efectos que de forma colosal producían sin descanso muchos tíos de bandera desde el anonimato: editores, redactores, técnicos y largo etc, siempre auxiliados por excelentes productores como Jo Gallager, Enric Álvarez, Marçal o Virginia.
El resultado de la emisión y su contenido se fue produciendo de una forma regular ante los ojos de los televidentes, no obstante, los primeros días fueron duros para la organización entera, más de 70 personas intentando definir del todo sus roles lo que dio paso a una coordinación mejor.
Durante los directos, en sonido, tuve ocasión de compartir espacio con tres Cracks: el 'capi': Gustavo Porta, un artista manejando el humor en situaciones de presión ¿cómo se consigue eso? Mucha mili. Por cierto el tío había jugado en la cantera del Ferrol, en el antiguo Clesa, junto a Esmorís.
En las estadísticas estaba el hombre más rápido y eficiente del oeste, Toni Forteza. Siempre al momento y calentitas. Un tío que acompaña una gran ética de trabajo con una sonrisa. Si hacía falta, se colaba por el plató para que todo el mundo estuviera a la última, allí estaba Pep, el realizador de ese espacio, experiencia y temple. Y Muchas otras personas con las que no coincidí, perdón a las mismas y felicidades por su trabajo también.
Nombre ilustres en el SportCenter, anécdotas ilustres en la Sala de invitados
Fue un verdadero lujo poder disfrutar, padecer y compartir baloncestos con verdaderos fenómenos del mundo de la canasta. Algunos de ellos retirados, otros en activo, unos jugadores (los Angulo, Lescano, Pancho Jasen…), otros periodistas, entrenadores (Scariolo, Aíto, Pedro Martínez, Edu Torres, Julbe…) , directivos o con cargos importantes. Todos tenían algo interesante que decir.
Todos los tertulianos fueron muy amables y se mostraron muy abiertos. Por poner un ejemplo, Antonio Martín es una de esas personas con las que se puede hablar de cualquier cosa, aunque, claro, la ocasión requería baloncesto. Sobre su retirada, a los 29 años y en buen estado de forma, Martín comentó que “ahora lo veo algo diferente, por entonces habían equipos italianos (Cantú) que me querían para formar pareja de extranjeros, incluso dos años después de mi retirada me decían que fuera a entrenar, tan sólo eso, y ver la ciudad”. Un detalle muy curioso fue que el Messaggero de Roma le quiso a toda costa en una temporada en la que el club albergaba mucho dinero. “Me querían. Iban a hacer un gran equipo, de mucho presupuesto, luego ficharon a Danny Ferry”. Otro dato fue que Martín no sabía que un ex compañero suyo, Anthony Frederick, había fallecido hacía poco: “no lo sabía
¿cuándo fue? Era un tipo divertido, una pena”.
Mocho López también tuvo buenas experiencias que compartir, entre ellas, haber entrenado a jugones con fuertes carácteres como Loe Roe, Terquin Mott o Pete Mickeal. “Con Roe nunca tuve ningún problema, me entendí muy bien con él siempre”. Sobre Mott afirmó que “he tenido otros que me dieron más problemas, lo único a destacar es que a veces aparecía su coche a primera hora en el pabellón y él no estaba, finalmente descubrí que se ponía a jugar en la pista de cemento de fuera con chavales o con su novia. Luego a tope de hielo y tocaba nuestro entrenamiento…”.
Que Richard Scott quiere trabajar en el FBI cuando se retire o que a Lucas Victoriano, también otros jugadores argentinos que visitaron el plató, le va más seguir el fútbol que el baloncesto, así como otras muchas historias ‘Top Secret’ o que quedaron en el tintero.
Lo dicho, el mejor premio fue compartir baloncesto.