Poco se imaginaba la base catalana, cuando a 1 minuto y 28 segundos del final del final del segundo cuarto sustituía a Musovic (3 faltas personales), que el de ayer era su partido. Que tendría la oportunidad de aparcar sus actuaciones irregulares de gran parte de la temporada y que podría demostrar que puede tener un sitio en este equipo. Casi no tuvo tiempo para intervenir hasta el descanso. Sólo pudo lanzar un triple imposible, desde el medio campo, que casi entra. Era su primer aviso.
Hasta entonces el duelo había sido igualado. Ganaba
37-35 el UB Barça. En los primeros instantes habían primado las defensas: posesiones que se agotaban casi al límite y tiros complicados. Ambos fallaban. Aunque el Ros estaba más concentrado, con
Delisha Milton y
Elena Tornikidou como jugadoras más destacadas.
Aguilar dominaba el tempo del partido. Como quería. A
Musovic, que no sabía coordinar a sus compañeras, le sacó dos personales. La experiencia es un grado.
Schumacher, efectiva
El UB Barça sólo podía sobrevivir por la efectividad de
Kelly Schumacher, inmensa en los rebotes (9 en el primer cuarto) y en acierto (10 puntos, 5 de 8 en tiros de dos). Anotó hasta tres veces en segundas opciones. Su pareja interior,
Ingrid Pons también era decisiva bajo los aros. Como la descarada
Sonja Petrovic, que sorprendentemente fue titular y cumplió.
A
Manolo Real no le gustaba lo que estaba viendo. Su equipo era blando en defensa. Y, tras un parcial de 8-3 (19-15), pidió tiempo muerto. Falló
Laia Palau. Anotó, al límite
Kelly Schumacher (21-15, minuto 10).
“No puede ser que el UB nos meta 21 puntos”, criticaba un periodista valenciano. Se lo decía a sus oyentes. Su mensaje cambió cuando el Ros Casares supo aprovechar los errores de su rival al principio del segundo período. Recortó las distancias y se puso cinco puntos arriba
(21-26) en tan sólo tres minutos. En los que supo provocar las pérdidas del UB Barça. Como la de
Schumacher ante
Feaster. La jugada acabó con la personal de la pívot norteamericana y con
Érika De Souza anotando los tiros libres.
Lo estaba pasando mal el conjunto local. Muy mal.
Marta Fernández estaba bien defendida por
Palau y
Tornikidou. Hizo un buen cambio
Sílvia Font: salió
Petrovic y entró
Kendra Wecker. Parecía el momento ideal para esa jugadora tan explosiva. Lo fue: la tiradora estadounidense anotó ocho puntos sin fallo en el segundo período y cambió el panorama:
(37-33, minuto 19). Ferragut minimizó aún la desventaja:
37-35 y a los vestuarios.
Los triples de Rosi Pérez
En la reanudación, brilló
Rosi Pérez. Desconcertando a sus rivales, provocando errores. Y anotando. La base del UB Barça anotó un triple. La primera piedra de un parcial de 9-0 que lanzó al UB (46-35, minuto 22).
Milton, con tres faltas personales, no rendía. Y
De Souza estaba desconcertada.
Pero es lo que tienen los grandes equipos. Con alguna genialidad, sin apenas esfuerzo, vuelven a tener opciones. La capitana
Elisa Aguilar relanzó al Ros
(50-44, minuto 25), con una contra y un triple, su especialidad, aunque ayer no estuviera muy acertada (2/6).
Milton redujo la diferencia a cuarto puntos, pero una jugada de tiralíneas entre
Marta Fernández y
Pons la mantuvo.
Podía pasar cualquier cosa: remontada del Ros o segundo arrancada del UB Barça. Sucedió lo segundo. De nuevo, con un triple de
Rosi Pérez. Exultante. Ganadora. Como
Schumacher en su duelo con
Milton. Y
Manolo Real se vio obligado a pedir tiempo muerto. Pero sus consejos no calaron en
Margot Dydek, que ayer no anotó ni un solo punto y estuvo torpe, despistada.
Marta Fernández, al banquillo
Mucho tardó en sacar
Sílvia Font a su capitana. A
Sandra Gallego, que apareció por primera vez en el parquet a dos minutos para el final del tercer cuarto
(59-47, minuto 29). Entró por
Marta Fernández.
La escolta azulgrana se pasó la mitad del último cuarto en el banquillo. Pensativa. Sufriendo. Viendo cómo el Ros intentaba recortar distancias con tiros lejanos y cómo
Rosi Pérez anotaba otro triple:
(66-54, minuto 34). ¿El de la tranquilidad para el UB Barça? No fue así.
Volvió
Marta Fernández, pero
Palau le restó protagonismo. Con casta, con rabia, anotó una par de contras que, unidas a una canasta de
Ferragut, redujeron la distancia
(66-60, minuto 36). Esta vez fue
Sílvia Font quien pidió tiempo muerto. La entrenadora del UB Barça se desgañitó poco después cuando
Schumacher falló sus dos tiros libres y
Pons fue eliminada.
Era el momento del Ros. Su mejor oportunidad. Y apareció su estrella,
Milton, que supo forzar un par de personales y reducir la desventaja a dos puntos
(66-64). Quedaban 3 minutos y 50 segundos. Pero hasta ahí duró la reacción del Ros. Porque brilló
Marta Fernández. Primero con una canasta más adicional. Después con un movimiento, de arriba abajo, estético y preciso que dio tranquilidad a su equipo. De ahí hasta el final, unas y otras, intercambiaron aciertos y errores desde la línea de personal.
Se acabó. Y
Aguilar reunió a su equipo en el centro de la pista. Les reprendió. Porque ni habían cumplido con su misión, la de arrasar. Ni habían demostrado ser el gran equipo que por nombres son. Al fondo,
Marta Fernández e
Ingrid Pons se sonreían. Habrá tercer partido. Todavía hay semifinal.
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