Pepe Sánchez (7), Brown (15), Risacher (10), Garbajosa (12) y Daniel Santiago (19); Berni Rodríguez (6), Alfonso Sánchez (2), Jesús Lázaro (-), Carlos Cabezas (8), Pietrus (2) y Makshantsev (2).
IBB Llanera Menorca 74 (21+20+15+18)
Salva Camps (6), Alberto Miguel (10), Stojic (19), Stimac (10) y Eley (19); Reynés (-), Yáñez (2), Llorens (6) y Sabaté (2).
Árbitros: García Ortiz, Requena y Sacristán. Eliminaron por cinco faltas a Eley (m.40).
Incidencias: Partido celebrado en el Palacio Municipal de los Deportes José María Martín Carpena con la asistencia de 9.800 espectadores.
CRÓNICA:
El equipo de Curro Segura llegaba a Málaga tras un serio revés en La Casilla, la pista del Lagun Aro Bilbao Basket, donde había sucumbido por 25 puntos, y con problemas por la baja por lesión de Krstic, y con Bud Eley tocado. En cambio, Unicaja venía de haber ganado sus tres últimos partidos (Caja San Fernando y Tau Vitoria, en la ACB, y Ulker en la Euroliga). Los seguidores locales auguraban un partido cómodo en el que el técnico local pudiese dar descanso a sus jugadores con problemas físicos (Brown y Garbajosa) y repartir minutos entre aquéllos que no jugaban con asiduidad.
El inicio del partido así parecía confirmarlo, ya que Unicaja pronto abrió ventaja en el marcador, apoyándose en un sólido Daniel Santiago, y tras una canasta de Pepe Sánchez (22-13), el técnico balear se veía obligado a pedir su primer tiempo muerto para tratar de solventar los desajustes defensivos que le creaba la presencia del pívot boricua. El primer cuarto acababa (32-21) con el público disfrutando de un espectáculo en el que los ataques se imponían a las defensas.
Una renta que permitiría al equipo local controlar el partido con comodidad, en un segundo cuarto en el que, pese a la aportación de unos activos Bud Eley y Mario Stojic, el Menorca no daba la impresión de poder recortar la diferencia. Fue en esos momentos, cuando se produjo el debut en la presente liga ACB del canterano de Unicaja Alfonso Sánchez.
La máxima ventaja para los malagueños llegaría, al filo del descanso, tras dos tiros libres convertidos por Carlos Cabezas (52-36). Cerraron el segundo cuarto, una canasta de Llorens y un triple de Salva Camps, que dejaban el marcador en 52-41 con veinte minutos por jugar.
En el tercer cuarto, parecía repetirse lo visto hasta entonces. Un Unicaja que controlaba el partido con una renta cómoda, y un Menorca que amenazaba con acercarse, pero sin llegar a materializarlo en ningún momento. Fue entonces, a cinco minutos para llegar al final del cuarto, cuando comenzaron los problemas para el equipo de Scariolo: en primer lugar, cometió su cuarta falta personal Daniel Santiago, que se había mostrado imparable de cara al aro rival. Su sustituto fue Stanislav Makshantsev, que había sido cuestionado por su técnico unos días antes ante los medios de comunicación. El kazajo lo intentó en ataque, pero no tuvo suerte en sus primeros tiros. Sólo tres minutos después, Jorge Garbajosa se ponía también con cuatro faltas, lo que obligaba a Scariolo a sacar a Florent Pietrus y a contar con un atípico y poco efectivo juego interior. Al mismo tiempo, una defensa zonal 3-2 ordenada por Curro Segura ponía en problemas la fluidez ofensiva de los malagueños, pero el colchón de puntos seguía siendo confortable para los locales (68-56) al final del tercer cuarto.
En el inicio del último cuarto, Bud Eley impuso su ley con cuatro puntos consecutivos, aprovechando la ventaja que tenía sobre Makshantsev, que rápidamente fue sustituido por Santiago. A Unicaja se le seguía atragantando la zona 3-2, y un triple del croata Andrej Stimac, ponía al conjunto menorquín a cinco puntos (71-65), pero la aparición de Stéphane Risacher, con siete puntos consecutivos, volvía a poner la diferencia habitual (78-65) a cuatro minutos de la conclusión.
Cuando todo parecía decidido, el Menorca apretó los dientes y se lanzó a por la remontada. Varias canastas consecutivas, sacando ventaja de su superioridad en el rebote ofensivo, ponía un emocionante 78-74 en el electrónico, pero la seguridad del escolta estodounidense Marcus Brown en los segundos finales, desde la línea de tiros libres, acabó por sentenciar el encuentro, al que se llegó con el justo resultado de 83-74.
LA CLAVE:
Una vez más, y como viene siendo habitual en el equipo malagueño, la excepcional eficacia en los lanzamientos de dos puntos (69%), a lo que hay que sumar un buen porcentaje en los triples (46%), frente al pobre porcentaje, en este aspecto (26%), de los isleños. Estos porcentajes de tiro explican por qué el Menorca capturó 12 rebotes más que su rival.
EL MEJOR:
El pívot boricua Daniel Santiago, que logró 19 puntos, sin fallo en sus lanzamientos en juego. Mecere destacarse también el completo partido de Pepe Sánchez, autor de 7 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias.
Por el Menorca, hay que destacar a Bud Eley, que anotó 19 puntos y capturó 13 rebotes.
RUEDA DE PRENSA:
Salva Camps destacó que la diferencia inicial había marcado el rumbo del encuentro, y que hay que jugar los cuatro cuartos al 100% para poder ganar los partidos. Destacó el esfuerzo del equipo por enjugar la ventaja.
Curro Segura apuntó en la misma dirección con respecto a la clave del choque: la ventaja inicial determinó el desarrollo del mismo. Señaló también el hecho de que Santiago desequilibrase el partido por su aportación ofensiva y que, aunque Unicaja sea un equipo superior, eso no implica que no se le pueda ganar algún partido.
Sergio Scariolo señaló que habían realizado una muy buena primera parte ofensiva, y que en la segunda parte, la defensa había sido mejor. Mencionó las dificultades por las que pasó el equipo al cargarse de faltas Santiago y Garbajosa, y por la zona 3-2 que les planteó Segura. Se mostró satisfecho con el juego de Santiago, pero destacó que sus compañeros tendrán que ayudarle, defendiendo a su par, cuando salga a taponar.
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