Quiere su primera medalla en un Mundial. Desea su primer podio en un campeonato. Y
Amaya Valdemoro no se corta para conseguirlo. Tras comenzar el torneo con problemas físicos, ya ha encontrado su mejor versión. Si ante Canadá anotó
28 puntos, ante Lituania metió
39. Sobresalió en el inicio de la segunda parte, cuando el partido aún no tenía dueño y triunfó cuando el encuentro estaba sentenciado.
Como ante Canadá,
Valdemoro empezó con la muñeca perfecta. Pletórica. Asumiendo la responsabilidad, robando balones. Siendo la líder. Una referente muy diferente a la de Lituania, a
Razmaite, una jugadora casi anónima en las estadísticas del Mundial. Sólo sumaba 10 minutos. Pero ante España celebraba todo lo que lanzaba. De hecho, se fue al banquillo, en el ecuador del segundo cuarto, con 13 puntos. Sin fallar nada (5/5 en tiros de dos y 1/1 en triples).
Valdemoro y
Raizmaite eran dos protagonistas antagónicas. Mientras la primera arrastraba a muchas jugadoras y exigía el máximo desgaste de sus rivales, la pívot lituana no necesitaba botar para lanzar. Porque
Eva Montesdeoca no podía con ella. No podía desactivar su racha.
Cinco puntos consecutivos de
Valdemoro certificaron la máxima diferencia en la primera parte para España
(8-13, minuto 4). Pero Lituania, con
Brazdeikyte,
Streimkyte y
Razmaite como anotadoras, cambió el guión. Un
11-6 de parcial dejó el marcador en
21-17.
Aparece Núria Martínez
Seguía anotando
Razmaite y seguía replicando la '13' de la selección, desde más allá de 6,25. El faro de España era entonces
Núria Martínez, que con otro triple y un 2+1 impidió que Lituania se escapara
(29-27, minuto 27.
¿Vamos a permitir que nos meta tantos puntos una tipa que sólo ha jugado 3 minutos en el campeonato?, se cuestionaba en voz alta
Mingo Díaz. Y su queja caló en el equipo, que minimizó a la pívot rival.
Raizmaite sólo intentó tres tiros más, sólo anotó 3 puntos más para un total de 15.
Correr y correr
Explotar el mayor potencial físico. Correr y correr. Iniciar y finalizar contras. Ése era el camino. Y
Palau, segundos antes del descanso, lo confirmó. Con dos penetraciones. La última puso por delante a España 16 minutos después. Era el acierto psicológico:
32-33 al descanso.
En la segunda parte
Valdemoro volvió a decidir. Primero, junto con
Luci Pascua, negándole a Lituania segundas opciones de tiro capturando rebotes. Segundo, desquiciando a la defensa rival, que sólo podía frenarla con irregularidades. Con faltas personal. Y la alero de la selección redondeaba sus números y acercaba la clasificación a cuartos.
Homenaje al equipo
El último cuarto empezó como el tercero. Con un único nombre:
Amaya. Sus cinco puntos seguidos
(46-61) acabaron de confirmar el desenlace. El esperado por España, que estará entre las ocho mejores en Brasil.
La mejor forma de celebrarlo era premiar a todo el grupo. Conseguir que todas las jugadoras tocaran la pelota ese día memorable. Por eso,
Mingo Díaz, a falta de dos minutos cambió al quinteto que estaba en pista. E
Isa Sánchez, Silvia Domínguez y
María Pina se estrenaron en el partido. En la cita en la que
Valdemoro anotó el 52% de los puntos de la selección. De los puntos de un equipo que, por qué no, puede ser medalla.
Lituania 55 (21+11+10+13): Valentiene (11), Valuzyte (0), Brazdeikyte (8), Streimikyte (7) y Razmaite (15) -quinteto inicial-, Bimbaite (4) y Ciudariene (10).
España 75 (17+16+19+23): Elisa Aguilar (2), Laia Palau (9), Amaya Valdemoro (39), Anna Montañana (11), y Eva Montesdeoca -quinteto inicial-, Núria Martínez (9), Marta Fernández (2), Luci Pascua (3), Paula Seguí, Sánchez, Silvia Domínguez y María Pina.
Árbitros: Susan Blauch (EE UU), Phillipe Leemann (SUI) y Nancy Ethier (CAN).
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