A pesar de todo,
Valdemoro ha sido la líder de su equipo. En la primera parte ha impedido que el Spartak de Moscú se distanciara demasiado. Sus 13 puntos han hecho que el conjunto de
Igor Grudin apretara el marcador. Con
38-37 se iban ambos equipos a los vestuarios. El parcial era meritorio para el Samara, que está acostumbrado a dominar en Rusia con una pareja estelar:
Maria Stepanova, MVP europea de 2006, y
Ilona Korstin. Hasta entonces la primera no había conseguido anotar; la segunda fallaba fáciles penetraciones. Y era
Anna Wauters, con 11 puntos, la verdadera escudera de
Valdemoro. La pívot belga vivía, hasta hoy, un idilio con la Euroliga. Había jugado las seis últimas finales y había ganado tres, dos con el Valenciennes y una con el propio Samara, en 2005.
En el inicio del tercer cuarto,
Igor Grudin, envuelto en una bufanda de su equipo, siguió viendo un partido igualado. Y, de nuevo, con
Valdemoro como protagonista. No se descentró la alero madrileña a pesar de cometer, en pocos segundos, dos faltas personales. Era el minuto 23 y ya acumulaba tres. Fueron instantes de tiros desde más allá de 6'25.
Dina Tarausi anotó tres seguidos y
Wauters, con cinco puntos consecutivos, frenó al Spartak.
52-46 y tiempo muerto.
El Samara, con una defensa más agresiva que en la primera parte, se acercaba en el marcador. Pero tímidamente. Llegó a estar a tan sólo cinco puntos
(56-51, minuto 28), tras una penetración de
Valdemoro. La mejor noticia para conjunto de
Igor Grudin fue la recuperación de
Stepanova, que, por fin, a pocos segundos para el final del período anotó sus... ¡dos primeros puntos!
Los diez puntos de diferencia
(65-55) podían ser salvables. Sobre todo tras un par de jugadas de picardía
Olga Arteshina, que redujeron la diferencia a ocho. Pero los puntos de
Tina Thompson (26),
Agnieszka Bibrycka(23) y
Tarausi hicieron imposible la remontada.
Valdemoro pudo anotar un triple resulsivo con
78-66 a falta de 4 minutos. Falló.
Después el Spartak de Moscú se recreó, y la alero española se quedó sin optar a ganar la Euroliga. Un sueño que sólo ha conseguido una vez. Fue en 1993, con el Dorna Godella, y no jugó. Entonces era una promesa de tan sólo 16 años.