Laboral Kutxa Baskonia roza el milagro en un partido loco (78-76)

  • Tras ir 20 puntos abajo a falta de cuatro minutos, el cuadro vitoriano se queda a las puertas de asaltar Milán

A 4:10 min. para el final del partido, un marcador de 70-50. Al final de partido 78-76. A un suspiro. Ésa es la distancia a la que se ha quedado el Laboral Kutxa Baskonia de ganar en su estreno en la Euroliga en Milán. Con un parcial final de 8-26, EA7 Emporio Armani Milan ha estado a punto de perder un partido que cuatro minutos antes tenía a mano. Un final de partido loco, en el que Baskonia empezó muy bien pero que perdió en un arranque de tercer cuarto desolador. Todas las virtudes y defectos de la escuadra vitoriana al descubierto en un partido intenso. Vencedor en rebotes (39 frente a los 30 de Milan) pero con 15 pérdidas y un pésimo 7/32 en triples. Muchos errores y momentos de desconexión, aunque con detalles de mimbres que pueden hacer crecer al equipo.

Arrancaba el partido igualado, en un arranque inicial de intercambio de canasta, en el que el Laboral Kutxa cogió el mando con tres triples consecutivos. Era el comienzo de lo que iba a ser el primer cuarto: un entonado conjunto en el Baskonia frente a un Alessandro Gentile que mostraba sus galones acaparando y generando el escaso juego milanés. La labor coral del conjunto vitoriano, donde sorprendió la buena aportación de Kangur nada más salir a la cancha en su debut, le permitía empezar a abrir un hueco que finalmente sería de 17-23 al llegar al final de ese tiempo. Con Adams al mando del equipo baskonista, la escuadra azulgrana mostraba sus mejores virtudes con una defensa intensa y llena de ayudas, y un movimiento ágil de balón en ataque.

Alessandro Gentile atacando el aro (Foto: Euroliga)

De forma similar arrancaba el segundo cuarto. Aún logrando una ventaja máxima de hasta diez puntos, era visible que el Laboral Kutxa parecía ir perdiendo fuelle. Su ataque  no era tan fluido ni su defensa tan intensa, aunque con un EA7 Milan enfrente que seguía dubitativo la cosa parecía que no iba a cambiar mucho. Sólo la salida de sus mejores hombres al campo, coincidiendo en pista Lafayette, Gentile y Macvan, les permitió empezar a recuperar terreno. En el momento en el que el equipo vitoriano no acertó en ataque y emergió la figura de Jamel McLean. El estadounidense, ex del Alba de Berlín, tomó el mando de su equipo y se hizo grande en la pintura. A base de canastas de Robbie Hummel, que logró sus 10 puntos en la primera parte, y tiros libres de McLean, el EA7 Emporio Armani Milan consiguió no sólo igualar el partido, si no que tomó el mando del mismo. El 38-36 que mostraba el marcador al descanso, con un parcial de 21-13 en el segundo cuarto, dejaba igualado un choque en el que ambos equipos no terminaban de carburar del todo.

Como en casi todos los partidos de Euroliga, la clave volvía a estar en el arranque del tercer cuarto, una vuelta de los vestuarios que en la temporada anterior no fue casi nunca grata para los vitorianos. Y esta vez, volvió a ser igual. Mostrando su peor cara, en parte por sus fallos en ataque pero sobre todo por la perdida de identidad en defensa, el cuadro de Velimir Perasovic recibió un parcial de 10-0 que empezaba a definir el partido. Con un Gentile al mando absoluto del partido (acabó el partido con 12 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias), el Laboral Kutxa tardó cuatro minutos en anotar su primera canasta en el cuarto. Ni siquiera los rápidos tiempos muertos de Perasovic conseguían cambiar la tendencia. El 61-46 final mostraba lo ocurrido en el cuarto, y dejaba el partido en manos del cuadro de Milán. El partido del Baskonia recordaba cada vez más al del pasado año donde se vivió un desarrollo parejo: buen inicio, igualdad al descanso y debacle en la segunda parte.

Ioannis Bourousis lucha por un balón (Foto: Euroliga)

Los últimos diez minutos del partido comenzaron igual. El Laboral Kutxa seguía romo en ataque y permisivo en defensa. No entraban los triples ni el balón fluía con facilidad. Enfrente, un EA7 que, aunque tampoco estaba destacando sobremanera, conseguía mantener a raya el equipo vitoriano. Los cinco primeros minutos del último cuarto fueron momentos donde los fallos de ambos equipos sobrepasaban los aciertos, pero aún así la escuadra italiana se mostraba un poco más entonada. Con un parcial de 9-4, ampliaba su ventaja a los 20 puntos (70-50) la mayor de todo el encuentro. Y entonces, cambió todo.

Con 4:10 para el final de partido, el Baskonia parecía desahuciado. Empezaba a lanzar triples en casi todos los ataque, aunque no había conseguido anotar ninguno desde los tres aciertos con los que había empezado el partido; más de 30 minutos sin conseguir una canasta desde 6,75. Y cuando todo parecía abocado a un final doloroso y humillante, Mike James (máximo anotador baskonista, junto a Bourousis, al final del partido con 13 puntos) acertaba un triple con aires desesperados. Un triple, un sencillo acierto. Un buen ataque y una buena defensa. Seguidos de otro buen ataque y otra buena defensa. El estado anímico de los jugadores del Laboral Kutxa se transformó. Con la intención de evitar cualquier duda, el técnico milanés Jasmin Repesa pidió un tiempo muerto con 15 puntos de ventaja aún. Peor el remedio que la enfermedad. Un EA7 desnortado empezaba a perder el mando. Otro buen ataque y otra buena defensa. El Baskonia paso a paso empieza creer que puede ganar el partido con un parcial de 2-16 que le coloca 72-66 a menos de dos minutos del final. Dos pérdidas absurdas de Oliver Lafayette y otra inexplicable de Hummel, colocan a los vitorianos al borde del milagro. Pero tras colocarse a tres puntos con posesión de balón, ya en los últimos 30, un triple fallado por Hanga da lugar a una lucha por rebote que se escurre de las manos de Fabien Causeur. La reacción baskonista llegó tarde, se quedó a un suspiro.

Jaka Blazic entrando a canasta (Foto: Euroliga)

El EA7 Emporio Armani Milan se lleva la primera victoria de la Euroliga en un final donde, por momentos, no fue capaz ni de sacar de fondo sin perder el balón y sólo sobrevivió gracias a su acierto en los tiros libres, acabando el partido sin fallo alguno desde la línea de personal (21 de 21). Por su parte, el Laboral Kutxa Baskonia mostró sus dos caras. Pero la reacción final muestra el camino a seguir, y demuestra que esta temporada puede ser diferente. En Vitoria-Gasteiz se cree que puede ser así.

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Comentarios

Pues no pude ver nada del partido, pero leyendo la crónica, queda claro que para ganar a estos equipos hay que hacer un muy buen encuentro, y si desconectamos en el tercer cuarto de esas maneras, palmar es lo menos malo que te puede ocurrir. Así fue, menos mal que la imagen no ha sido mala y el basketaverage muy interesante, pero el equipo debe aprender a ser consistente los 40 minutos. A ver el domingo contra el Obradoiro, para mí, una auténtica reválida, porque si se pierde, aflorarán, de nuevo, todas las dudas del mundo.

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