EUROBASKET 2009 DIA 9: DE FOTOS, PANTOMIMAS Y BOCAZAS

Solapas principales


Ultimo día de reposo y descanso del campeonato. La sucesión partidos-viaje-partidos-partidos-partidos-vuelta a casa comienza mañana. Y sin hotel en Katowice, que se supone que es una ciudad muy fea, muy fea, con un pabellón muy grande, muy grande, al lado de otra ciudad muy bonita, muy bonita (Cracovia) que espero ver. Auswitch espera también. Y espero ver buen baloncesto y algo de logros de nuestra selección (rectifico: Selección Nacional. Siempre en mayúsculas, amig@. Incluso tras el bochorno británico o la derrota turca, siempre en mayúsculas).
Regreso de una cena con ensaladas y sopas, envuelta en maravillosas historias de abuelo cebolleta. Albert Arranz se erigió en el protagonista. Y todos los allí sentados, Alvaro Paricio, Carlos Sánchez Blas, el propio Arranz y un servidor, reconociendo que vivir un campeonato así, siempre fue el deseo de la infancia y el sueño de la adolescencia. Las sopas nocturnas de hoy vienen precedidas por un enorme costillar de almuerzo y son el preludio de un severo régimen a mi llegada a España. Da igual. Repito, esto fue deseo y sueño solapados en el tiempo. Y evaluar campeonatos así, es valorar momentos de conversación como los de esta noche. Gran Albert. Grandes ratos, grande el baloncesto que nos hace tener tertulias en bonitos restaurantes en ciudades recónditas.
Hablando de grandes, aquí va otro: Mel Otero. Recordando tiempos ochenteros de baloncesto gallego, del Breogán, felicitado por ser nuevo director adjunto en deportes de “La Sexta” y como guía del hotel donde se hospedan ellos y las selecciones participantes, disfruté también otro gran rato.
“Tío, ayer en zona mixta, tras acabar el partido frente a Lituania, quiero coger a Garbajosa para entrevistarlo, que iba junto a Marc Gasol. Y cuando lo señalo y Marc se siente aludido, me responde: “¡A mí no! ¡No jodas, otra vez no!”.
En el hall del hotel hay movimiento. Rudy Fernández, Alex Mumbrú y Sergio Scariolo atienden a los medios. Tranquilidad y no hablar mucho del partido de mañana entre los periodistas, muestra un ambiente cordial, con más confianza, que hace pensar con optimismo en el decisivo de mañana, ante Polonia.
Llegamos al pabellón a primera hora de la tarde para ver el decisivo Francia-Grecia por los monitores de la zona de prensa, duelo que desvelaba el primer clasificado del otro grupo. La cordura dice que España será cuarta de grupo, puesto que si Serbia gana mañana (lo lógico) a Lituania, esa será la clasificación en nuestro grupo. Pudiéramos quedar segundos, pero para ello junto a este resultado, debiera darse la derrota de Eslovenia ante Turquía.
Las risas en los últimos minutos al ver que nadie quería ganar en tal enfrentamiento, eran elocudentes. Si Tony Parker puede decantar la balanza, lo siento casi todo el último cuarto. Si Sofoklis Schortsianitis hacía mucho daño, al banquillo, no vaya a ser que me gane el partido. Era un juego de ‘gallinita ciega’ tan esperpéntico y curioso, que no podíamos ocultar la risotada ni la mofa. El ‘premio’ por ganar el envite es casi con toda probabilidad, enfrentarse a España en cuartos. Y eso no lo quiere nadie. Un canastón de Nando de Colo en los últimos segundos dio la victoria francesa, y el pobre chaval con cara de idiota, porque nadie lo felicita, mientras que el griego Bourousis no puede ocultar su risa. Una pantomima.
Como habréis podido comprobar casi todos, hoy ha salido a los kioscos la revista “Gigantes”. Y en ella se muestra lo que la televisión no pudo ver: la clarísima falta de Erden sobre el intento de mate de Llull. Una imagen vale más que mil palabras. Y la foto, os aseguro, es digna de verse. A partir de aquí, se pueden cerrar o abrir nuevamente todo tipo de especulaciones.
Antes de despedirme, no puedo obviar un pequeño comentario de los fenómenos a los que dan el micro en el pabellón. Los ‘speaker’ les llaman también a estos. Ya nos resultó paradójico el ‘puñal’ al base serbio Bojan Popovic, cuando en la tercera jornada del Eurobasket anota dos puntos, y el fenómeno del micro comenta “Canasta de Bojan Popovic: su primera canasta del campeonato”. Sino que ayer fue lamentable previo a la prórroga, cuando los turcos consiguieron la canasta de la victoria en un palmeo de Turkoglu -¡qué grande, 1/15 en tiros de campo!-, claramente fuera de tiempo, con el marcador empatado. Los árbitros se van a la mesa a ver la repetición de la jugada. Y el ‘speaker’, que se podía callar, la verdad (nunca he visto un tipo de estos tan charlatán como este), constantemente diciendo que la televisión mostrará al público la repetición por el marcador electrónico, algo imposible, puesto que ese privilegio es únicamente y expresamente para los árbitros. Cuando se dan cuenta que está fuera de tiempo, que la canasta de Turquía no vale, que los serbios se alegran porque tienen la opción de la prórroga, el fenómeno se marca un –“…y victoria de Turquía, señores!”, dejando a todo el pabellón confundido, a no ser que vieses las muestras de júbilo de los balcánicos. A los segundos, el mozo se disculpó. Lamentable.
Y poco más. Nos ataremos los machos mañana, que la atracción es fuerte y nos puede dar la posibilidad de permanecer en este país cuatro días más. Una vez en Katowice, suceda lo que suceda, todos al lado de la Selección. Físicamente, digo.

 

Comentarios

Me ha encantado esto que comentas de <>, porque yo, viéndolo (con muchas dificultades) por Internet, tuve exactamente esa misma sensación: el árbitro abrió (descruzó) los brazos indicando claramente que la canasta no era válida, pero el tipo debió de interpretar aquel gesto como "final de partido" y soltó un "...Turkey" que yo aquí pensé, "madre mía, ¿a que este tío se ha creído que...?" Vaya crack.

Y no olvidemos que Rusia y Croacia siguen en competición por dos míseros puntos.Sólo con que España no juegue esperpéticamente mal, seremos oro. No hace falta tampoco exhibiciones tipo final de Saitama.

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