IDENTIDADES PERDIDAS... O GANADAS

Solapas principales

            “Espero que esto sirva como escarmiento y piensen que la manera en la que estamos trabajando, no es la correcta”. Esto viene de boca de uno de los componentes de la selección de Puerto Rico ,  quejándose de la poca actitud de muchos de los jugadores y la forma errónea de concebir este deporte. Mucha influencia del poderoso vecino, pero perdiendo una identidad que siempre tuvieron. Porque si hablamos de perder, Corea, Nigeria y Mali fueron combinados que pasaron por encima de los boricuas en este Mundial Sub-19, o Mundial Junior, como a mí me gusta aún llamarlo. Y porque si hablamos de identidad, los constantes uno contra unos y acciones individuales, han conseguido la debacle de esta selección, hasta quedar últimos en la competición.

  

            Y a esto de las identidades me remito. El baloncesto es tan cambiante como los tiempos. Pero siempre ha habido un sello característico, que no se debiera perder en algunos casos. En otros, sí.

  

            La selección de Corea del Sur ha batido a Puerto Rico y Turquía. Y haciéndolo a “lo Corea”: si pivots, corriendo mucho, bombardeando con lanzamientos exteriores y con su típica y agotadora movilidad, semejante al de un avispero. Su entrenador se queja que en su liga, los hombres altos son extranjeros fichados, y los suyos carecen de peso en sus equipos. Como si estuviésemos escuchando un discurso de Díaz Miguel hace 25 años. Falta de altura, de forma martilleante, se lamentaba el bueno de Antonio. Hace 24 veranos, en el Mundial Junior que Palma organizó, Rafa Vecina y Pedro Rodríguez eran los pivots. Villacampa (1.94) y un base reconvertido a escolta (Montero) eran los aleros. En Novi Sad , Victor Claver y Javier Vega son los pivots. Forcada (1.94) y un base reconvertido a escolta (Nguema), son los aleros. Falta de altura, falta de pivots. Porque los 2.08 de Claver se imponen. Pero es un alero, y será uno de los grandes...aleros.

  

            Y esta fue nuestra identidad hace 24 años, y esta sigue siendo nuestra identidad en esta generación. Competitivos, como hemos sido siempre, pero limitados. Me ha gustado mucho el orden y el sacrificio en defensa. Y cómo Javi Vega ha madurado enormemente en colocación en la pista, excepto ese maldito bloqueo de rebote que aún le falta lograr (lo conseguirá), solidez atrás y una mentalidad intimidatoria de las mejores en este torneo. Con motivos, el ojeador que tenía delante, llenaba papel escribiendo las excelencias del jugador fuenlabreño. Y los robos de balón de Richard Nguema, y el esfuerzo de Juan Cabot frente a Australia . Sellos de identidad que también han sido inherentes a nuestra selección a los largo de nuestra historia.

  

            Y con estas premisas, nos plantamos en este Mundial, donde se sueña con semifinales, pero se piensa en los puestos del 5 al 8. Y nos damos cuenta que el nivel es bajo, y que Australia, uno de los “cocos”, es perfectamente batible. La moneda salió cruz, y ya no podemos soñar, tan sólo pensar. Una pena.

  

            China posee unos jugadores con mucha más capacidad atlética y, desde luego, más altura que los de antaño. Pero, cual es su identidad ahora? Ya no tiran de fuera como antes, y no dominan el juego interior, como debe ser ahora. A qué juegan? Blanduras, despistes, atolondramiento general... no es el camino para sus Juegos, no.

  

            Y por último, Estados Unidos. Estos sí que han vagado estos últimos años sin rumbo ni guía. Desde 1991 donde ganaron en Canadá (Vin Baker, Wesley Person, Cherokee Parks y nuestro conocido Brent Scott), han viajado errantes y magullados. Ahora el cuento ha cambiado. Han vuelto a conseguir esa comunión entre las excelsas condiciones físicas que siempre les adornaban, con la disciplina y el conocimiento del mejor baloncesto, que siempre nos mostraban. No sé cuantos de los de ahora serán futuras estrellas. Tampoco nos lo hemos preguntado mucho de aquel combinado que logró el oro en Palma de Mallorca en 1983. Aquello era un EQUIPO de baloncesto que derrotó a la URSS más temible. El combinado que han presentado ahora es un EQUIPO nuevamente. Que saben defender en zona, que saben ser pacientes, siendo los más hábiles y los más rápidos. Jerry Wainwright ha trabajado con estos chicos el concepto olvidado, que fue siempre identidad . Magnífico trabajo y magnífico baloncesto. Son los claros favoritos, y si consiguen el título, que sea la señal del camino correcto para el resto de sus selecciones –incluídos los mayores-. El baloncesto se lo agradecerá.

Comentarios

Al final Estados Unidos no pudo con Serbia, país que ha arrasado en prácticamente todas las competiciones de jóvenes que se están disputando este verano.
Que jugadores destacarías del torneo Antonio?

Un abrazo crack

Santi Rodríguez

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