TAU SIGUE SIENDO GRANDE

Solapas principales

Después del gran partido mostrado por el Tau en Atenas, que le valió su clasificación para la Final Four de Praga, no podemos menos que dedicarle unas líneas de agradecimiento de parte de todos los aficionados españoles.  Primeramente, porque siempre es gratificante ver a un equipo que cumple de forma tan notable en el momento decisivo. Porque si algunos han calentado el Barcelona-Real Madrid (qué poco me gustan los ramalazos "futboleros" de algunos periodistas, inflando y crispando el ambiente sin tener la más remota idea de lo que hablan, algunos de ellos), el que sí lo tenía difícil para clasificarse, era el Tau Cerámica. Pero lo hicieron perfecto hasta en la canasta decisiva final, con suspensión de Prigioni, conscientes que intentar anotar bajo el aro iba a suponer una clara falta, lo suficiente para no poder anotar, no señalizada, y el posterior enfado y la sensación de robo, que tanto hemos conocido.

Realmente el Tau estuvo sublime. Supo aguantar los primeros envites de Tsartsaris en ataque en los minutos iniciales, como cambio de guión establecido, con 2 faltas enlos primeros minutos. Con Tomasevic la cosa cambiaba. Ante la alarmante falta de agresividad que mostró el serbio (permitió dos bandejas clarísimas a Prigioni en la primera mitad, ganándose una bronca tremenda de Obradovic), que demuestra muy a las claras que nunca, ni tan siquiera en el Tau, fue un verdadero ganador, y con unas blanduras defensivas que más de una úlcera habrán producido a sus entrenadores, todo empezó a desmoronarse. Y se coronó en el desacierto en el tiro exterior de los atenienses. Eso es cuestión de suerte y no más. Ahí poco que reprochar. Por más que Vassilis Spanoulis lo intentó, no fue suficiente.

Todo lo contrario que el acierto que demostró Serkan Erdogan, que sí mostró carácter para justificar su contrato en un partido como éste. Magnífico. Como el resto, aunque no anotaran lo que debieran. David con sus suspensiones, Jacobsen con su concentración, Scola con su experiencia... y Pablo Prigioni. Siempre Pablo Prigioni. Extraordinario. El tramo más difícil de los vitorianos fue rehacerse ante los primeros minutos de descanso del argentino. Se logró, aunque costó. Roko Leni Ukic dará tardes de gloria, pero aún es demasiado "pipiolo". Pero con él en pista, todo funciona.

Y destacar también el carácter de Velimir Perasovic, que aunque sea de lo más laureado, no deja de ser aún un novel entrenador. Emocional como nunca le vimos, pero que dejó lo del "petardazo" en el tiempo muerto a la altura de la anécdota. Y eso es muy bonito contarlo al día siguiente. El OAKA enmudeció, aunque tampoco fue el pabellón que conocíamos hace 10 años, la verdad, a pesar de su gran ambiente.

Lo dicho, enhorabuena, y que nos asegura, y de forma sorprendente, un segundo equipo en "Final Four", esa cosa tan habitual en otros años maravillosos, pero ya "rara avis" en cualquier país hoy día.

Comentarios

Pues efectivamente, felicitémonos por la gesta baskonista, para mi de una dimensión, en términos de dificultad, tan grande cono ganar la Final Four, el OAKA con 17.000 almas perversas no es cualquiera cosa.

En cuanto a lo que comentas de Tomasevic, discrepo amigablemente, pero nunca olvidaré aquel 8 de 8 en libres en la Final de Copa en Vitoria. Eso sólo lo hacen los ganadores.

Caprichoso y mercurial sí, perdedor jamás.

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