Y MOISES BAJO DEL MONTE SINAI

Solapas principales

Esta noche, los jugadores de Estados Unidos habrán dormido con la satisfacción del deber cumplido. Esta noche, Mike Krzyzewski habrá dormido con la sonrisita del deber mostrado. Su partido ante Grecia, no es para menos. ¿Sorprendernos? No para tanto, porque les hemos visto hacer grandes cosas. Pero del cambio en 48 horas, de la imagen conformista y falta de entusiasmo ante Angola, al aplastamiento martilleante ante Grecia, dista un abismo.
Doug Collins, el comentarista para Estados Unidos, intentaba puntualizar sobre los malos porcentajes de tiro exterior de los estadounidenses, que las grandes estrellas exteriores, sobre todo Kobe Bryant o Lebron James, no se sentían cómodos, puesto que en este baloncesto FIBA quedaban relegados a jugadores de “catch & shoot”, tipo Michael Redd, cuando ellos tienen su base de juego en lo que puedan crear. Aquí, lo de crear, difícil, con gran parte de los rivales esperando en la zona. Por eso . me permitía criticar hace días a Lebron James, botando inamovible mientras buscaba la rendija a una defensa posicional, complicada de encontrar si no mueves el balón.
Y francamente, no sé si le podemos criticar eso al día de hoy. Porque en ese campo, no han mostrado ninguna mejoría. Pero su mejor halago, es que no les ha hecho falta. Derrotar a Grecia, uno de los equipos con más disciplina del globo, a la antigua usanza “yankee”, de modo y manera como rezaban los Mandamientos que Bill Russell bajó del monte Melbourne, inicio de un estilo de juego y el génesis del baloncesto norteamericano, al menos de cara al exterior: con un insultante dominio físico y atlético, unido a un perfecto engranaje defensivo, del que se crean posteriores contra-ataques. El mayor deseo de los “talibanes” de este estilo de juego, John Thompson 20 años atrás, por ejemplo. Lo que Krzyzewski anoche sonreía, Thompson lo soñaba.
Su defensa asfixiante llegó a crear paranoia. Algo que nunca pude imaginarme de los helenos. Terror en dar un pase al de al lado, pánico en no atrapar el balón a la primera tras recibirlo, pavor por entrar a canasta y no tener sujeto el balón. Todas estas circunstancias del juego eran susceptibles de perder la posesión del antaño llamado cuero, por un manotazo rival, que tres segundos después acababa en un mate, y el jolgorio generalizado del respetable. Empezaron por anular el arma que machacó en Japón: bloqueo y continuación. Aquel Theodoros Papaloukas dando balones a sus pivots que cortaban hacia canasta como cuchillos, tras bloquear al base, se cortó de raíz. Vale que no está Dikoudis, que aquel día lo bordó, que tampoco está Lazaros Papadopoulos, y que Schortsanitis está bastante más lento. Pero la oposición ha sido muy diferente. Y lo intentaban los griegos una y otra vez…hasta que se les acababa la posesión de balón.
Lo que más me entusiasmó de los “yankees” fue esa rapidez de manos que siempre les ha caracterizado, prueba de fuego para mostrar que están metidos, muy metidos en el partido. Dos contra uno, segundas ayudas para interceptar pases complicados. Todo a pedir de boca. Sacando su segunda oleada defensiva, con Paul-Wade-Prince, para intensificar e incrementar el umbral defensivo. Pero ayer no fue necesario, puesto que Kobe o Lebron estaban muy motivados. Esas manos rápidas hicieron dudar en cualquier pase a los europeos. De ahí a la fobia. Claro que a Grecia tampoco los tiros exteriores les entraban, con lo que se dieron cuenta que ese no era el día. Aquí, tirón de orejas para Antonis Fotsis, hombre que debió tirar del carro, la mejor opción en cantidad de ocasiones para lanzar triples, que con constantes fintas mostró falta de carácter en esos momentos. Premisa: no ha que dejarles correr. Ayer era imposible conseguir eso. Incluso con buenos balances defensivos, a igualdad de efectivos –tres contra tres en contragolpes-, no había quienes les parase. Eso sí, bien que me escuecen sus pasos de arrancada. ¿Alguien me quiere decir quien puede parar a estos felinos cuando se arrancan, tras un primer explosivo paso sin botar ILEGAL?
Ayer, eso fue una minucia. Me rendí a lo evidente. Claro, que la papeleta para España no es nada halagüeña. Aíto vio y estudió. Y si hay que buscar resquicios en su defensa, siempre, siempre, hay que contar con romper su presión. Y en estático, siguen algo despistados cuando alguien corta desde el lado débil, o cuando un base entra con potencia y decisión desde el centro. Papaloukas lo hizo en un par de ocasiones. Pero estaban tan intimidados, que parecía negarse a repetirlo. Hay que pensar que Dwight Howard es un hombre que no interrumpe tu camino, no corta con su presencia el intento de cortar o penetrar, confiado en sus posibilidades del futuro tapón. Y lo que no valdrá, claro está, son los pases bombeados y lentos a Gasol, sobre todo si son doblados. Pero debemos tener fé, como la seguimos teniendo en España. Lo que me da miedo es que, tampoco jugándonos la vida en este envite, como pensó Grecia en el tercer cuarto, nos dejemos ir y acabemos con una desventaja que no haga justicia con el nivel existente entre ambos.
Respecto a los nuestros, partido frente a Alemania, donde se pueden sacar algunas conclusiones: Bienaventurada sea la aportación de Alex Mumbrú, sobre todo en lanzamiento exterior. Ya en los partidos de preparación mostró gran confianza. Que no se pierda. Me sigue gustando el rebote español, sobre todo los balones largos cuando fallamos tiros, y el buen bloqueo defensivo. La defensa a Dirk Nowitzki, perfecta. Se mostró que somos capaces de anular a una megaestrella, que en dos sangrantes ocasiones y de forma decisiva, ha echado al traste con nuestras aspiraciones de eventos, que siempre pintaban muy bien. Corregir que un base fuerte como Hamman entre tan fácil como en los primeros minutos, aunque poco a poco se fue corrigiendo el asunto. No fue el partido más lucido de la Selección Española, pero me gustó extraer cosas muy positivas. Ah! A mi admirado Jorge Garbajosa: que tu instinto de anotar triples, felizmente recuperado frente a los germanos lo mantengas, que será fun-da-men-tal frente a los “USA boys”. Les podemos hacer un destrozo por ahí.
Y para finalizar, dos cosas: España debería jugar contra los americanos como si fuese la única vez que jugamos frente a ellos en estos Juegos. Que esto es eso: unos Juegos, y nunca se sabe lo que puede suceder. Que lo de la final España-USA, todavía está por ver. Y no porque seamos precisamente nosotros los ausentes. Está por ver. Así que, a morir con ellos, chavales!
Y la maldita falta de criterio arbitral. A veces pienso que es como predicar en una guardería. Me gusta mucho la nueva norma de pitar antideportiva toda acción de “falta táctica” descarada, que para contragolpes y canastas fáciles. Aplaudida está. Me parece hasta cierto punto normal el que se corte con falta técnica el exceso de “teatro” y gestos ostentosos para mostrar lo que no es. Pero, ¿tanta falta de criterio, y peor todavía, de sensatez, existe en el estamento arbitral internacional, que una falta clara en ataque es señalizada como técnica, precisamente al tipo que la provoca? Por Dios, que están consiguiendo desesperar a todos. Jorge Garbajosa llegó un momento en que miró al árbitro, sonreía, y algo le dijo, muy diplomático, eso sí, sin dar crédito. Y peor fue aún cuando aconsejaba a los compañeros “Déjale. No le digas nada. Es mejor así”, conocedor –por la gran cantidad de pruebas a las que los jugadores están siendo sometidos- que intentar aclarar algo será peor, puesto que el interlocutor en alguien sin-razón. Me parece lamentable, y están desquiciando a todos. Increíble me parecen unas normas, que en el papel son correctas, y que se lleven a estos extremos, producto de una ineficacia palpable. Que se lo hagan ver, que esto roza el ridículo. Miguelo Betancor, el bueno de Miguelo, la coherencia y la sensatez en todas las pistas en las que estuvo, aunque sólo pertenezca a los estamentos FIBA Europa, supongo que algo podrá hacer. Lo agradeceríamos todos.

Comentarios

Razón tienes! Me he tragado el 90% de partidos de esta olimpiadas (El arbitraje a las chicas, notable) y salvo los arbitros europeos, que están pitando sobre todo al grupo B, no he visto, eso sí, en partido igualado, mayor deje arbitral y consiguiente desesperación de jugadores. Yo entiendo que haya dudas, faltas que no se vean o se malinterpreten, pero cosas de manual, que son así y son así, las dejen de pitar, hagan oidos sordos o impongan la ley del sheriff de turno...no sé, vergonzoso me parece. El nivel arbitral no sólo es nefasto, sino que desespera a jugadores. En GRE-USA era increible ver a Diamantidis fuera del partido (Papaloukas aguantó más) por decisiones arbitrales ciertamente dudosas, pasos son siempre pasos, y fijate, podría entender que si vas solo, y hagas pasos de salida se deje jugar, bueno...pero que en un balance más que correcto de los griegos los chicos USA hagan pasos, ganando esa ventaja en velocidad...me parece de juzgado de guardia...Yo personalmente los pitaba siempre, pasos son pasos. Por cierto, Anthony y James, eventualmente; cuando juegan de 4 están en estático mucho tiempo 3 segundos en la zona..pero mucho mucho...Cosa que tampoco pitan. Me parece genial que piten el teatro (Rudy, Navarro, Ginobili, etc..se aprovechan de eso descaradamente) me parece genial que una falta sin posibilidad de jugar el balón se ha pitada con dureza...pero o se pita todo o esto es correr sin cabeza, y cuando se corre sin cabeza solo hay unos que saquen ventaja en esto, ya sabeis quienes

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