Antes de los 48 puntos de Landesberg y 54 de Epi hubo anotaciones más altas

 

Cualquier excusa es buena para revisar la trayectoria de nuestro deporte. Por ejemplo los 48 puntos que le anotó Sylven Landesberg al F.C. Barcelona Lassa. Se recordaron los 50 puntos del genial 3-4 mormón del entonces Pamesa Valencia Michael Smith. Y, por supuesto, se remarcó el tope de los 54 puntos que consiguió Epi el 18 de Febrero de 1984 ante el Joventut. Con el matiz necesario, en favor de Epi, de que entonces no había línea de tres puntos y cualquier canasta de juego contabiliza sólo dos puntos: ““con el día que tuve, posiblemente cuatro o cinco canastas hubieran sido de tres en lugar de dos, con lo que me hubiera ido a los 60 puntos". Afirmaba Super Epi en su momento a la misma ACB y a la que añadió: “Nunca pensé que esa anotación fuera a perdurar (...) Es una muy buena anotación para un partido de ACB, por lo que es lógico que se mantenga, pero en ese momento nunca lo hubiera imaginado. Saber ahora que tengo el récord me hace sentirme muy contento y orgulloso". Y no es que le quiera quitar hierro al asunto pero más allá de la Liga ACB hubo vida baloncestística y no se debe desconectar. Precisamente, el récord de Epi tuvo lugar en la primera Liga ACB, la 1983-84, pero antes hubieron 1 liga experimental, 27 ligas y 51 Copas.

El récord de anotación en un partido lo tiene Walter Szczerbiak, padre del ex NBA Wally, que con la camiseta del Real Madrid le enchufó 65 puntos al Breogán en la 1975-76. Otro supertirador que habría añadido un puñado más de tantos si hubiera podido sumar dianas de 3 en 3 puntos. “Es increíble que hoy en día me recuerden más por aquello que por los 45 puntos que metí en la semifinal de la Copa de Europa contra el equipo yugoslavo del Zadar de Kresimir Cosic y el legendario base Josip Giergia. Fue en Madrid en un partido matinal. Un domingo de febrero de 1976. Recuerdo que unas semanas antes, el periódico As me había calificado con cero ases jugando contra el Águilas de Bilbao. Habíamos ganado 117-67. Yo solo anoté 6 u 8 puntos. Escribieron que había jugado «dormido» y sin energía. Decían que yo no madrugaba los domingos por la mañana. Solo jugué la primera mitad. Nuestro banquillo jugó muy bien y arrasaron. Yo estaba muy contento por ellos. No entendía las críticas. La siguiente vez que jugamos por la mañana, estuve extramotivado por mostrar que estaban equivocados. Mi meta en cada jornada era intentar hacer un partido perfecto y ese día me salió todo bien. Según la crónica del As, metí 25 de 27 tiros de campo y 15 de 17 en tiros libres. Recuerdo que cuando llevaba unos 50 puntos, Clifford dijo a mis compañeros que me buscaran en ataque porque yo estaba muy caliente” explica Walter sobre aquel partido en el libro Historia del Baloncesto en España.

Tras él, Moncho Monsalve, jugando para el KAS de Vitoria la 1967-68, él como pívot, le enchufó 58 tantos a sus vecinos de la capital vasca. “Recuerdo bastante bien el partido contra el Águilas de Bilbao, en el que metí 58 puntos. La verdad es que teniendo a Pepe Laso en mi equipo no fue difícil. Y eso que en Bilbao tenían un buen equipo. Sin embargo, nosotros también teníamos una plantilla compensada con Lázaro, Luquero, Serrano, Urkiza, el nombrado Laso… Todas las canastas que metí fueron, prácticamente, gracias a Pepe. Él me daba el balón y yo solo tenía que meterla desde debajo del aro. Aunque la verdad es que yo, por aquella época, debía ser un poco «tontín», porque todavía me estoy preguntando por qué Añúa me quitó en el minuto treinta y yo no dije nada. Nunca encontré las razones del cambio. La verdad es que no sé los que hubiera metido siguiendo en el campo y jugando los cuarenta minutos con Laso suministrándome más balones” relata Moncho en la misma obra.

Tenemos también que subrallar que el primer jugador NBA que jugó en España, -aunque consiguió tal hito en su segunda etapa en la Liga-, el helicóptero Essie Hollis, se fue hasta los 61 puntos en la Copa del 78 ante los verdinegros con el añadido de que fue en Badalona y perdieron por un ajustado 93 a 90. El siguiente año Askatuak fichaba a otro futura leyenda Nate Davis, otro ‘marciano’ que jugaba por encima del aro y que conseguiría también generar muchos adeptos para la causa de nuestro baloncesto, entre ellos un tal Antoni Daimiel. Davis le metió 55 puntos a un todopoderoso Real Madrid.

RANKING

  1. Walter Szczerbiak, 65 puntos en la Liga Nacional de 1975-76.

  2. Essie Hollis, 61 puntos en la Copa de 1978.

  3. Moncho Monsalve, 58 puntos en la Liga Nacional de 1967-68.

  4. Nate Davis, 55 puntos en la Liga Nacional de 1978-79.

  5. Juan Antonio San Epifanio 54 puntos en la Liga ACB 1983-84

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   -. Sylven Landesberg, 48 puntos en la Liga Endesa de 2017-18.

 

Comentarios

Me recuerdan otras actuaciones, no las he anotado  porque, por ejemplo, Hollis anotó más de 50 puntos o 50 en otras ocasiones pero pego aquí vuestros tweets. Gracias por el interés ;):

Interesante recordatorio. Moncho Monsalve, qué grande, genio y figura. El partido de los 54 de Súper Epi tuve ocasión de verlo ... cómo las enchufaba.
Aunque no fuese en ACB ni en competición nacional, no puedo por menos que recordar la exhibición de Joe Arlauckas (creo que fue contra Virtus Bolonia) en Copa de Europa: 63 castañas se marcó.
Y también me acuerdo de los 48 que el ahora renegado Villacampa endosó con España a Venezuela en el Mundial de Argentina 1990. Otra para recordar.
Actuaciones para la historia que, por desgracia, la colectivización alienante del juego que impera en nuestro baloncesto, cada vez más, hará que sean cada vez más raras.
Por cierto, también son de recordar los 39 de Edwin Jackson el año pasado, que para los tiempos que corren ...
Buen artículo.

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