Antoni Daimiel

Solapas principales

 

Tanto los que peinan canas como los que no, asociamos su nombre a la NBA. Recuerdo que cuando lo vi por primera vez junto a Andrés Montes pensé: “qué contraste. No me acaba de encajar”. Ahora pienso que las retransmisiones del dúo en cuestión nunca serán superadas, al menos hasta que no se deje de imitar y se aporte algo nuevo y mejor. Yo me atrevería a compararlos con el fenómeno Pau Gasol.
Volviendo a aquellos primeros instantes me veo haciendo memoria, situando a Montes. No en la radio, a la que dedicó la mayor parte de su carrera (Antena 3, principalmente), sino en un pequeño reportaje en abierto de Canal+ dentro del programa El Día Después. En éste se recogía su curioso modus operandi en ese medio. Allí, extra motivado por la presencia de las cámaras, narraba para la modesta Radio Voz un partido de fútbol. Había superado una grave enfermedad, según anota el propio Antoni Daimiel en su libro. 'El negro' no ahorraba en aspavientos, original verborrea ni en emitir su grave pero 'rota' voz. ¿Exagero si digo que este hombre bien podría haber sido cantante? Quién sabe. Su extravagante estilo, su experiencia, su potente voz… no pasó inadvertido para Alfredo Relaño, director de deportes en aquel momento de Canal+. Curioso que el descubridor de la mejor pareja que jamás haya narrado partidos de balonesto no llegara a a cabar la temporada en la cadena, como también relató Daimiel. Antoni le acompañaría a Montes en la sombra como uno de esos secundarios indispensables. El Jose de Estopa, el Milú de Tintín. Algunos dicen que Daimiel sin Montes no estaría donde está, y es posible, pero Montes sin Daimiel... tampoco habría logrado su actual estatus.

La semana pasada vi el programa “Colgados del Aro”. Era una especie de consultorio en el que Iturriaga y Daimiel recibían preguntas.

Un usuario llamado Daniel Acosta hacía la siguiente, la tienen en el minuto 28:

A raíz del comentario de Itu sobre futbolistas defraudadores ¿Creeis que es correcta la idea de ‘separar la obra de autor’? Al igual que la de grandes artistas de dudosa moralidad con pasado turbio (Wagner nazismo*, Michael Jackson, Kevin Spacey… se les valora su obra dejando a un lado su pasado oscuro ¿no se debería mirar a esos deportistas con un ojo estrictamente deportivo?
*Anotar que el usuario establece un relación errónea entre Richard Wagner y el nazismo, a pesar de las tendencias antisemitas del reconocido compositor alemán (1813-1883) la forma de fascismo germana es muy posterior (1934-1945). 

Daimiel: “esto de que las estrellas del deporte tiene que ser un ejemplo para los niños no estoy nada de acuerdo. A los niños les educan los padres y un poquito, otro tipo de educación, los maestros o profesores, pero sobre todo es responsabilidad de los padres. Y tú a tu hijo, cuando ya es suficiente maduro para saber si le gusta un jugador u otro también es maduro para que tú le digas lo que está bien o mal en la vida. Y para que él entienda que le puede gustar jugando al fútbol como Maradona o Garrincha en su día o como Dennis Rodman y que luego el ejemplo que dé fuera del ámbito deportivo esa persona no tiene nada que ver”.  

Como docente, mejor respuesta no puedo encontrar, argumentarla mejor... tampoco. Con Daimiel he conocido en varias ocasiones, con Montes una. Fuera de la pantalla la realidad que dictaminaba una inversión de sus roles. Daimiel es el sociable, el dicharachero. Montes era el reservado, quien mantenía distancia.

Cada año suelo llamar un par de veces a un grupo reducido de personas, que no tienen porqué pertenecer a mi círculo más importante de amigos, por el placer de saludarles y el interés de conocer su punto de vista en aquellos temas que me inquietan y/o me atraen. Sí, el valor de las palabras, la inspiración, la reflexión…

Con Antoni no tengo esa confianza, pero si pudiera, no me cabe duda que lo acogería encantado entre esas personas. Por encima de su conocimiento del baloncesto tiene sus muchos centros de interés en los que se muestra participativo pero dialogante, tolerante y dispuesto a abandonar su zona de confort por conocer. Cualidades que potencian la inteligencia de las personas.

No me cabe duda que su sentido común, el menos común en estos tiempos, es el secreto de su éxito.

Comentarios

Estoy de acuerdo con la nota del asterisco, soy historiador,  y no pienso que Wagner pensara como los nazis. Principalmente por la diferencia de época y de contexto pero sí que se empiezan a encontrar ciertos indicios escondidos en ese "nacionalismo romántico" de lo que después acabaría evolucionando (nazismo). Hay una larga tradición de historiadores alemanes y europeos que relacionan el pensamiento de Wagner y de sus contemporáneos como los inicios de lo que pasaría después. "Las influencias de Gobineau llegarían a Richard Wagner y Adolf Hitler".

Si me permitís, doy mi opinión (también de historiador, aunque en mi caso sólo sea medievalista), al respecto. Estoy plenamente de acuerdo con ambos. Decir que Wagner era nazi es anacrónico. Pero no se nos puede escapar que hay paralelos ideológicos y coincidencias entre lo que el propio Wagner escribe literalmente, e incluso en su creación artística, y el argumentario nacionalsocialista posterior. Básicamente, porque ambos beben de una raíz común que se origina en el romanticismo nacionalista alemán de Herder. 

Un nacionalismo que se origina a finales del XVIII y que alcanzará su cénit en el siglo XIX. Wagner fue considerado el músico ideal para el III Reich al igual que algunas de las ideas de Nietzsche también fueron utilizadas por la ideología nazi. Ambos son, actualmente, incluidos entre los artistas que fueron precursores del nazismo. Pero este planteamiento está muy equivocado, porque mientras que a Wagner sí que podríamos incluirlo como claro impulsor de una serie de valores progermanos (o, podríamos decir, siguiendo la nomenclatura del Reich, proario), hacerlo con Nietzsche en injusto. El superhombre del que habla Nietzsche en Así habló Zaratustra fue reinterpretado, con una lectura muy pobre por parte de los nazis, para convertirse en el superhombre ario, a diferencia de los infrahombres que no eran arios. Como digo, es una mala e interesada lectura de las ideas de Nietzsche, que no era para nada racista, y que incluso, tras una primera etapa de amistad y admiración personal, llegó a acabar detestando a Wagner por todo lo que representaba esa ideología.

Totalmente, Borja. La manipulación es total. Sirve incluso para justificar la invasión alemana de la Unión Soviética y las barbaridades que llevaron a cabo, porque los eslavos era Untermensch (infrahombres) a diferencia de los Übermensch arios.

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