El BAXI Manresa, lo que en las redes no se suele encontrar

Solapas principales

 

A lo largo de los últimos años hemos visto cómo demasiados clubes profesionales empiezan la casa por el tejado. Inversiones elevadas en aras de favorecer un resultadismo inmediato en la élite. Sin proyectos de cantera. Con una masa social efímera, como su su estructura. Esos mismos proyectos que, de un año para otro, desaparecen o que tienen una temprana fecha de caducidad. 

El Bàsquet Manresa es el octavo club que ha disputado más partidos en la exigente LIGA ACB. Los catalanes disputaron la primera Liga en cuestión en la 83-84, bajaron y en una temporada se plantaron de nuevo en la máxima competición española. El descenso a los infiernos el 1999, dos años antes habían ganado la Liga, fue el único que les llevó un par de temporadas en LEB hasta sacar la cabeza en la segunda mejor liga doméstica del mundo. En el 2006 volvían a bajar. Once años después, en 2017,  la última referencia en la que cogen aire  desde una categoría de plata española. Y aquí están, en las puertas del 8º puesto (7-9) a pesar de que sumaban una victoria en la jornada 6, la lesión de su base estrella Frankie Ferrari y, hace poco, la de Dani Pérez. En Europa, en la BCL, son líderes (7-3). Tremendo doblar competición así.

Pedro Martínez ha vuelto a hacer mejores a sus hombres. En lo individual, en lo colectivo. Que piensen (empatados con la Penya como equipo que más asistencias reparte, tantas como 18 por partido), que se diviertan y diviertan (5º en mates con 3 de promedio), que luchen (5º en rebotes ofensivos con 25.5 y tapones con 2.81 de media). Si Ferrari y Toolson coinciden sanos en pista muchos partidos, cuidado. Buen trabajo en los despachos de Roman Montañez este verano cubriendo el enorme hueco de Peñarroya en el banquillo. Descubriendo a los Kravish, Vaulet o al propio base norteamericano, también atando a Toolson o sumando a Pérez. Un club en el que se respira equilibrio, desde esos conocidos protagonistas hasta el curro de segundos, entrenadores de cantera o orquestadores de la pedrera manresana como Pere Romero o Ignasi Perramón

Hablemos de su base piramidal. El equipo júnior anda líder en la potentísima liga de Cataluña por encima de Barça y Joventut de Badalona, tras ganarles a ambos todos los partidos de la primera fase. Redundante decir que hubiera sido muchísimo más interesante verlos competir en el reciente Torneo de L’Hospitalet a ellos en lugar de, por ejemplo, a la débil 'selección' China. Un potente tridente vertebra el equipo manresano ‘joven’ que, vaya lujo, entrena el nombrado ex técnico ACB Romero: Pau Treviño (2.01m/2002), Toni Naspler (1.96m/2003) y Marc Peñarroya (1.89m/2002). A pesar de que el último se lesionó, como pueden ver en la triste imagen que encabeza esta ensayo, en su debut en la BCL y aún no ha podido recuperarse. 

Peñarroya, hijo del entrenador del San Pablo Burgos y que ya debutó también en la Liga Endesa, tiene un muy buen lanzamiento y juega de base, aunque puede jugador de dos. Tiene talento, entiende el juego y hace mejor a sus compañeros pero aún ‘viste’ un físico por desarrollar lo que le otorga una mayor proyección. Naspler es otro jugador que entiende el juego, buen físico, es un dos que también puede jugar de base, es un líder en pista a pesar de ser de primer año. Por último, Treviño, un jugador con mucho carácter, muy buen físico y con un buen puñado de centímetros. Se asemeja a sus compañeros en su buena toma de decisiones en la pista. No obstante, no tiene tan buen lanzamiento como Peñarroya. Los tres atesoran un buen dominio del balón y pasan bien, lo que les posiciona como posibles jugadores profesionales en un futuro. ¿Dónde mejor que en su club? Tiempo. El horizonte es el campeonato de España júnior donde les arroparía la fuerza y envergadura del interior del becado por la Fundació Ibaka Christ Bonazebi (2.05m/2002) y el resto de compañeros que siempre juegan al 100%. Es un equipo que lleva tiempo jugando junto y mantienen un buen espíritu. Fuera de esa categoría por tener un año más, en el equipo del Barbarà (Liga EBA), se desfogan otros talentos como David Òrrit (1.88m/2000) y David Emfabé (201m/2001).
Siguen fortaleciendo cimientos con un cadete que va cuarto en Cataluña y un infantil que va tercero y que no participará en la próxima Minicopa de Málaga por 2 puntos de diferencia.

El BAXI Manresa nunca ha dispuesto de prespuestos relevantes pero tiene otra gran ventaja, la logística. La capital del Bages es una de las pocas ciudades de España que vive por y para el baloncesto. Vas a un bar y ves pósters de aquellas gloriosas plantillas que lideraba el gran ‘Chichi’ Creus en los 90. Vas a la panadera y escuchas comentar el resultado de la anterior jornada. Te paseas y ves a niños y niñas que botan el balón por la calle. El campo ruge. El aficionado entiende y conoce a su club. Llevan al 'Resa' al cor, el baloncesto en el corazón. Y es que desde 1931 que se conoce la práctica del baloncesto allí, en parte, muy iniciada por mujeres, no olvidemos que en 1985 la manresana Nina Pont se conviertió en la primera jugadora de baloncesto, y jugador, en firmar por un equipo USA.

En la temporada 1941-42, un club de Manresa (C.D. Manresa), asomaba la cabeza en la potente Liga Catalana con un más que interesante 5º puesto para un balance de 10 victorias y 8 derrotas. Justo por encima suyo, el Joventut de Badalona con tan sólo una ‘alegría’ más. El Barça sería el ganador (18-1). En la Liga Nacional fue el Kan’s Manresa quién pondría a la ciudad por primera vez en una máxima competición nacional (1968-69) con el norteamericano Randy Stoll liderando en sus filas. Un par de años después debutaría por primera vez en Europa. Desde esos inicios, los manresanos más veteranos, como Pere Romero, seguro que no olvidan el subcampeonato de Copa de la edición del 80 con el Manresa ED hasta la consecución de  su primera Copa en el 96 o Liga del 98 que permitió que debutaran la siguiente temporada en la mejor competición continental.

No hay duda, el corazón de Manresa es naranja.

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