La locura de ser entrenador profesional

Solapas principales

 

Este verano, ha habido un buen baile de fichajes de entrenadores asistentes. Aleix Duran (ex Manresa de toda la vida con final amargo) irá como segundo de Sasha Obradovic en el Mónaco de Ennis y Tillie. José Ángel Samaniego renovó con el Zenit de Joan Plaza, Josep Maria Berrocal (el curso pasado en Movistar Estudiantes) firmó con Baskonia como segundo de Velimir Perasovic mientras que Lluís Riera ha salido del club vitoriano pero, hasta donde yo sé, no volverá al Joventut de Badalona a pesar de la salida de uno de sus asistentes verdienegros del pasado curso, Jaka Lakovic (fichó por el Ulm alemán). La baja del esloveno ha sido repuesta por la del veterano técnico Trifón Poch. Por último, y siguiendo otra línea parecida a Jordi Fernández, el ex técnico del F.C. Barcelona Àlex Terés se unirá al staff técnico de los Philadelphia 76ers, dando así el salto a la NBAY es que España está dotada de grandísimos entrenadores, de los que olvidamos que ponen cada día su granito de arena para que luego se consigan éxitos globales gracias a que los jugadores que pasan por sus manos sean de un nivel altísimo: técnico, físico, emocional y de lectura de juego.

En el resumen anterior habrán localizado a entrenadores ayudantes que han sido primeros pero los que se inician o no tienen renombre pueden acabar en equipos profesionales cobrando poco más de mil euros a cambio de un sueño, vivir de esto. A veces, incluso, reciben sus ingresos tarde y mal. Un sin fin de horas analizando partidos, montando vídeos, programando entrenos, reuniones, charlas con jugadores, impartiendo técnica individual, estadísticas… desplazándose por España, Europa.

Obvio que los primeros entrenadores están mejor, pero sobre ellos cae la máxima presión. Suelen ser el ‘poli malo' ante los jugadores. Están bastante solos. Frente al presi, el director deportivo, aficionado, jugadores… por ello, siempre que pueden se traen ‘a una mano derecha’, y es cuando volvemos a la figura del entrenador asistente. Unas mejores condiciones laborales y trabajar con alguien del que conoces su ‘modus operandi’ facilitan la supervivencia de esos técnicos de ‘segunda’ que tan relevantes son por mucho que quede escondida su brutal tarea. También es cierto que, los primeros comparten problemas importantes con sus subordinados. Muchos tienen familia: mujer e hijos. Algunos, cuando fichan por un club lejano, optan por vivir separados de la familia y aprovechar cualquier viaje para estar con ellos. Otros no, y se los llevan con ellos. Es una profesión muy inestable ¿Dónde toca ir ahora? ¿A qué cole apuntamos a los niños? ¿Harán amigos y amigas? ¿Idioma? ¿Ciudad? ¿Clima? Algún entrenador ACB me confesó, hace años, que en más de una ocasión se había encontrado las maletas en la puerta de su propia casa. Es posible que mantener el matrimonio de algún que otro técnico esté entre los objetivos de la temporada como lo esté ganar un título, entrar en playoffs o salvar la categoría. Así de jodido. 

La creación de un nuevo sindicato, el SINEB, presidido por Ibon Navarro, ha puesto en duda la efectividad de la AEEB que preside Joan Maria Gavaldá, a la que acusan de haber firmado un acuerdo a la espalda de los técnicos y no mejorar suficiente sus condiciones. “El sindicato nace hace 3 años, fruto de la disconformidad y descontento de la gestión y filosofía que había en la Associació de Entrenadores. En un principio éramos un grupo que queríamos luchar no sólo por los técnicos ACB, para que abrieran las puertas al convenio a los entrenadores ayudantes de las competiciones de la Federación Española y pudieran formar parte [...] queremos dignificar nuestros puestos de trabajo. [...] había un claro conflicto de intereses, teniendo en cuenta, además, que de presidente de una organización de la otra eran la misma persona:  Joan Maria Gavaldà. Se da la circunstancia de que estabas hablando con la ACB como patronal y como sindicato [...] En 2016, en el último convenio, lo firmó el presidente sin que muchos entrenadores lo supieran, y eso generó desconfianza”. Explicaba el mismo Navarro a L’Esportiu.

Por su parte, la AEEB se defendió con un reciente comunicado en el que aseguraban que “la reunión de la comisión ejecutiva del comité de entrenadores ACB de la AEEB (Pablo Laso, Jota Cuspinera, Javier Juárez, Carles Duran, Chus Mateo, Txus Vidorreta, Óscar Quintana y Trifón Poch), presidida por Juan Mª Gavaldá y celebrada el 25 de junio en Madrid, puso énfasis en recordar la necesidad de garantizar la no vulneración de los derechos de los entrenadores recogidos en el citado convenio, tanto por parte de la ACB, como de los propios entrenadores. Esta exigencia no es ajena al resto de los integrantes del comité, como han demostrado entrenadores de esta competición y otros que dirigen en otras ligas, cumpliendo siempre con todas las obligaciones solidarias de dicho comité [...] La comisión agradeció a la directiva de la AEEB y a sus asesores jurídicos la defensa de los derechos de los entrenadores en dos litigios judiciales que se han saldado con fallos favorables a la asociación. Unos entrenadores incumplidores de sus obligaciones respecto al convenio (formales y económicas), plantearon dos demandas en la Audiencia Nacional y en un Juzgado de Primera Instancia de Madrid. En ambos casos la AEEB, con sólidos argumentos ante la autoridad judicial, consiguió que se retiraran ambas demandas por los referidos entrenadores”.

Que gane el bien común.

Comentarios

Lo que realmente molestó a los entrenadores de la vieja guardia con el nuevo convenio de la AEEB, fue la supresion del incremento anual de 5% + IPC anual en sus salarios tal como figuraba en el convenio que se prorrogaba desde el inicio de los años 90. Algo insostenible con la crisis que vivía este país pero que a ellos, tan generosos, le sento como a cuerno quemado.
Lo demás son justificaciones que no se creen ni ellos. Así entran y salen los entrenadores ayudantes en ACB,... porque ellos los defienden, claro.

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