Por fin un Magic Johnson en el siglo XXI

Solapas principales

 

He escrito un par de veces con, quiere creer, profundidad sobre Luka Doncic (Liubliana, 1999). La primera vez, como ha demostrado el paso de los años, con acierto. La segunda, con el paso de los meses, con desacierto. Y es curioso porque sobre la pieza certera recibí críticas y sobre segunda ningún reproche. 

Como se suele decir, empecemos por las malas noticias. En diciembre del año pasado, con los MAVS flirteando con las posiciones que le daba derecho a jugar playoff, anticipé que si el esloveno estaba sano, mantendría a su equipo en esa zona de oportunidades. 

La influencia en el Real Madrid (campeón de la Euroleague y Liga Endesa en 2018 y Copa del 2017), en la selección eslovena (campeones a contra pronóstico del Europeo de 2017) fue tal que pensé que podía volver a hacerlo. Sí, a pesar de ser su primer año, partir en un conjunto de perfil bajo o de los problemas físicos de la teórica estrella Dennis Smith Jr creí que no era mochila lo suficiente pesada para no obrar otro milagro o gran éxito. No fue así y se quedaron en un exiguo balance de 33-49. Pero este es es curso y, en consecuencia, el de su equipo. Sí, esa es la clave de Doncic, esa es la clave de los jugadores únicos. El rendimiento de Michael Jordan (pasados sus primeros años), ‘Magic’ Johnson, Larry Bird, Julius Erving, Oscar Robertson (junto a nuestro protagonista, único rookie que logró promediar en la NBA 21 puntos, más de 7 rebotes y 6 asistencias por partido) Kareem Abdul-Jabbar o Hakeem Olajuwon… solía ser directamente proporcional al de su equipo. Hago lo que haga falta para ganar, sé cómo hacerlo. Hoy toca rebotear, hoy cambio de posición en el campo, hoy es día de ‘apretar’ más, hoy se trata de pasar más el balón. En pocas palabras hacer de guante. Ser el entrenador en la cancha. Así juega Doncic y ese puñado de marcianos que les listé

Reconozco que llevo alucinando con este chico desde la temporada 2016-17. Y cuando digo alucinar es que durante esa campaña osé elevarlo (en comparativa con la edad que tenía), al nivel de mitos Europeos, que ahora sólo encestan desde libros de historia: Sabonis, Petrovic y Kukoc. Su mérito se acentuaba por la globalización del baloncesto actual. Los equipos en que jugaban los tres anteriores astros se fundamentaban en un % de 90 y muchos en jugadores nacionales. Se elevaba por exhibir un elevado dominio en un escenario tan exigente, tanto físico como táctico, como el de la Euroleague. Para mí, ésta última, termómetro para que cualquier baloncestista pueda reconocerse como gran jugador o jugador mediano. Si destacas allí, destacarás en cualquier escenario FIBA.

Este año los MAVS ya no tienen al ya citado saltarín Smith, Barnes, Wesley Matthews y DeAndre Jordan pero han aumentado en 10 puntos su anotación coral y están en tercera posición de la endiablada conferencia Oeste con 17-7. Pero cuidado si el fichaje de Kristaps Porzingis acaba alcanzando el nivel que tuvo hace dos años junto a un Doncic, en su segundo como profesional NBA.
Siguiendo con 'Lukita'... con tan sólo 20 años promedia 30 puntos con un 47.6% en tiros de campo, 9.8 rebotes, 9.2 asistencias y 1.3 balones robados en 33.4 minutos. Ya ha pulverizado récords de Jordan cuando en comparativa con éste, por edad, le tocaría estar en su penúltimo año en la NCAA o, en el caso de ser un terrenal gran joven talento del viejo continente, sería rascar minutos en el primer equipo del Real Madrid. Él no parece de este planeta, así de simple. Ha estas alturas de la película… ha roto moldes.

No hay un fenómeno igual en Europa. Se puede decir ya que, hasta donde hemos vivido y disfrutado, la aún breve carrera de Doncic, unidimensiona al gran Drazen Petrovic, enfría el impacto de Kukoc y limita a Sabonis, debido a los problemas físicos que arrastró el gigante lituano durante casi toda su carrera. Con la edad de Doncic, Petrovic se iniciaba en la Cibona tras lel bronce de los Juegos Olímpicos de los Ángeles 84. Sabonis, de la misma quinta que el genio de Sibenik, seguía acomodado en Kaunas sin arrastrar a su equipo a dominar en Europa aunque en el 82 ya había sido Oro en el Mundial de Colombia promediando poco menos de 10 puntos y 17 años. Por último, Kukoc había conseguido a esa tierna edad una plata olímpica pero el tricampeonato de la Liga Europea aún no había sido consumado. 

La comparativa de Doncic que me viene a la mente es con Ricky Rubio, en el sentido de precocidad y entendimiento del juego. En su altísimo IQ, en su dureza mental, en su capacidad para robar o conservar el ritmo de los partidos, en el liderazgo… todo, en un traje de 2 metros cosido con una muñeca prodigiosa. 

Durante años se ha podido buscar y clonar a Michael Jordan, para muchos considerado mejor jugador de la historia. Sin embargo hasta el momento, nunca se pudo encontrar ningún jugador a la altura, -nunca mejor dicho cuando hablamos de un base de 205 centímetros-, de Erving ‘Magic’ Johnson. En mi opinión, jugador de igual calidad e impacto que Air, pero debido a su condición de portador del virus del SIDA, con una carrera más corta. 

Señoras y señores han tenido que pasar 23 años pero ya está aquí, el Magic’ del siglo XXI en sus pantallas. No pertenece a ningún rincón de los EE.UU. proviene de un pequeñísimo rincón de Europa, el que más jugadores NBA suele ‘produce’ en el mundo por habitante: Eslovenia, con sus poco más de 2 millones de habitantes. Muy lejos queda aquella comparativa en Walt Williams. Por cierto, Williams nació en la capital de los Estados Unidos, Washington D.C., situada entre los estados de Maryland y Virginia. El primero triplica la población de Eslovenia, el segundo la cuatriplica con creces.

 

Comentarios

Si los Mavs no entraron en PO es porque se dejaron llevar tras los traspasos con la mira puesta en quedarse con la protección 1-5 del draft que de otro modo iba a Atlanta. No me cabe duda que hubieran peleado por alguna de las últimas plazas.

Magic blanco del S XXI, te lo compro. Y lo de nacer en Eslovenia da igual porque los genios nacen donde quieren. Tuve el privilegio de ver en directo su primera gran actuación en ACB,Miribilla Nov. 2015, donde con 16 años casi hace triple doble. R.Lopez y Cl.Hannah,bases de BB estaban preparados para defender a Llull y al Chacho pero nada pudieron contra Luka. Luego hacia arriba sin parar y en NBA encontró un lugar donde apostaron todo por él y parece que acertaron. Ahora nos levantamos buscando en internet las nuevas maravillas de Wonderboy y él lo sigue mejorando. Un privilegio haberte tenido con nosotros Luka, ánimo y a seguir.

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