Filicidio & Halloween, el abuso del tiro de tres en los hombres grandes

Solapas principales

 

 A propósito, sé que Halloween pasó hace tiempo pero si lo revivimos, nos invaden con cantidades de películas en honor al suspenso y  horror. Y donde en buena parte es común cualquier trama que se desenvuelva en torno a algún homicidio o  suicidio ocurrido años,  décadas o   siglos atrás. Muy probablemente jamás nos topemos con alguna trama que desarrolle la extinción de  la vida de un ser; mediante un concepto casi que  inusual para los guionistas Halloweedenses… El Filicidio.

 -Más no realizaremos mayor búsqueda, pues  veremos que en la NBA se han encargado de allanar todo el camino para tal guión.- En base a ello y a la fiebre por las brujas, telarañas, calabazas y demás. Os confieso que hoy  quería  traerles un post que enlazara la “víspera” de   Halloween con el basketball (aunque os digo, que  es una empresa algo forzada.  Pues tal vez, ambos conceptos sólo tendrán en  común, si acaso; el color naranja  y la forma  casi “baloncestística” de unos de los principales símbolos de la tenebrosa celebración… Como lo es la   calabaza). 

 Quería dejarles un post donde comenzáramos con la definición exacta de Halloween aportada por la Wiki.  Y pasar por algún desarrollo sobre los motes más demoníacos de algunos jugadores.
 También algunas historias de fantasmas en la NBA (incluyendo el siempre presente fantasma de la huelga). Dejarles  algunos de los entre líneas de muertes ocurridas en plena duela como las de  Reggie Lewis,  Hank Gathers y otras. E incluso dejarles algo sobre  los suicidios  “más olvidados” en los anales de la liga, como  los de: Eddie Griffin, Phil Hankinson, Ricky Berry, Bill Robinzine, Melvin Turpin y otros agrupados en la sección de Solobasket.com de personajes fallecidos.

  Pero  como siempre, cuando hablo de baloncesto soy muy disperso. Y como tendremos Halloween hasta el final de los tiempos.
  Decidí mejor dedicar este post, específicamente a una de las  “muerte” más indolente que se ha visto en una duela.  Y os digo que ésta,  realmente  merece unas líneas con más urgencia.   

  Os adelanto que como en cualquier película de “víspera” de Halloween, es una muerte que no escapa del guión tradicional. Cuenta con sus episodios de  persecución, traición, heridas y finalmente lo inevitable… La muerte.
  Les hablo nada más y nada menos que de la muerte del Hombre Grande. ¡La muerte del Pívot!
  Una muerte de a gotas. Que por “nuestra” indiferencia, bien pudiésemos  compararla con el calentamiento global o el efecto invernadero. Incluso, y  óigase bien,  compararse al mencionado filicidio.  
 
  Pero, primero continuemos con la Wiki y veamos la definición de muerte:
  Muerte: "Efecto terminal que resulta de la extinción del proceso homeostático en un ser vivo; y con ello el fin de la vida". Y ahora veamos la definición exacta de matar. Matar: "Acción concreta de alguien que le quita la vida a otro o a sí mismo, poniendo de este modo un fin       absoluto y para siempre a la existencia de esa persona y a todo lo que ella hacía o representaba.” “todo lo que ella hacía o  REPRESENTABA”.

  Y es que "Matar" es una definición más precisa de lo que intento ilustrarles hoy. Pues no es un secreto que el Pívot era  un tío que había sostenido este juego desde sus bases. Y por décadas dejó grandes nombres, grandes historias, grandes  récords y demás. Y  aun así, hoy su extinción total se vislumbra en el horizonte.

   Fijaos que desde la aparición del  Hombre Grande;  no “hemos”  hecho más que herirlo en cada escena, año tras año, décadas tras décadas (como en cualquier película de terror).

Veamos: Luces, cámara…

Escena 1. Comienza la persecución. Regla de los Tres Segundos en la Zona.

-Os comento que no es mi deseo que se  enfoquen en a quién o a cual jugador se le acredita la adopción o desaparición de tal o X regla. Así como algún cambio o variante en ella. Por ello, en algunos casos;  sólo os mencionaré, muy superficialmente, algunos aportes que otros han olvidado al respecto. –

  Comencemos con  la aparición de nuestro primer protagonista. Un tío que tal vez pocos conozcan; llamado: Leroy Edwards.
   Aunque el buen Leroy  sólo alcanzó jugar en la National Basketball League (NBL),  y no  superaba los 6 ft 5 in, en su estatura (algo como 1,96 m),  figura en éste post  pues para sus días; él era la definición  exacta del Hombre Grande.
  Os prometo que  en algún momento  guindaré un post sobre Edwards. Pero os puedo adelantar que fue un terrible anotador quien acabó con cuanta liga se encontró entre 1936-1949.
  A hoy, aún muchos divagan sobre la Regla de los Tres Segundos en la Zona. Pero os dejo claro que tal penalización se consolidó debido al terrible poder anotador de Leroy en la zona.
  Recuerdo que alguna vez debí corregir a un  editor, con respecto a ella. Pues    él  se  la  atribuía al imperio de George Mikan; cuando os he dicho que Edwards vagaba en el mundillo “baloncestístico” desde 1936.
  Muy lamentablemente Leroy no sólo fue olvidado por aquel editor; sino también, por muchos. Hasta, por el Hall Of Fame.

Escena 2. Herida superficial. Aparición del Goaltending.

  Aquí nos encontramos con dos tíos quienes  fueron cada cual el némesis del  uno y del otro, no pudimos disfrutarlos en un duelo directo en la liga. Estos dos tíos eran conocidos como George Mikan y Bob Kurland. Pívots con alto dominio de la zona, bien son conocidas las historias,  galones y títulos de Mikan.   Pero Kurland (de quien también os guardo un gran post) os adelanto que realmente es el verdadero creador de la figura del Hombre Grande. Tanto que, gracias a él, es que llega la altura a la selección de Estados Unidos.
  Fijaos que Kurland era tan alto (para su época) que fue víctima de bullying debido a ello. Incluso hasta por sus  mismos compañeros y coach. Alguna vez fue llamado “fenómeno”. Y no precisamente por sus grandes dotes “baloncestísticos”, sino de manera despectiva.
  En fin, ya quedará tiempo que pueda contarles y contarles de Kurland. Pero cuando se habla del dominio de éste tío y de Mikan. Sólo basta mirar otra regla que se creó; para una vez más desarmar o herir al Hombre Grande: El Goaltending.

Escena 3. Heridas múltiples. Expansión de la Zona Pintada (La Llave). E Interferencia sobre el cilindro imaginario.

  Aunque  todos recordarán a Bill Russell  como un tío totalmente defensivo, os digo que están errados. Bill fue muy dominante en  la NCAA. Y gracias a él es que  llegó la expansión de la conocida llave. Cabe recordar que también vía Russell es baneado en la NCAA el Goaltending.
  Pero fue con la mira puesta en Wilt  Chamberlain, cuando la NBA toma cartas en el asunto con respecto a la expansión de la zona. Y también con la   interferencia en las bolas sobre el cilindro.
  Sin duda son miles las reglas que se cambiaron debido a Chamberlain. Pero con respecto al detrimento actual que enfrenta la movilidad del Hombre Grande, sólo mencionaremos esas.

Escena 4. Llega la ayuda; pero… Para el verdugo.  La “Ayuda defensiva”.  O ¿Defensa Zonal?

  Es necesario agregar una regla que cambió (o llegó nuevamente) “gracias a” Shaquille O’Neal.    Me refiero a la regla que permite la “Ayuda Defensiva” o  hablando más  claro. La  Defensa Zonal.
  Una defensa que la misma  liga había descartado por allá en 1982 para promocionar los duelos 1 vs 1 de sus estrellas.

  Como os  adelanté, no es fácil unir en un post,  la historia del baloncesto con Halloween;  por lo que debo  aprovechar cada espacio para ello. Pero. Luego de las brujas, calabazas y demás; no hay nada más representativo en tal celebración que un buen disfraz. Y eso fue lo que hizo la mismísima liga disfrazando la Defensa en Zona con la implementación de la supuesta  “Ayuda Defensiva”.
  Y todo ello para detener el poderío de aquel Shaq de principio de siglo.

  -Buen momento para aclarar que la estrategia (no es una regla como he leído alguna vez) mal llamada Hack-a-Shaq. Fue idea de Don Nelson. Y en su momento la aplicó fue  sobre  Dennis Rodman (ya en Los Bulls). Así que el término correcto a usar sería, Hack-a-Dennis.-
   Bueno aunque todo inició con (una vez más) Wilt Chamberlain. Pero eso es un cuento más largo.

  Sin duda cuesta imaginar a tíos sobre los 7 pies huyendo de algo o alguien. Pero siguiendo en la nota (forzada)  del Halloween; bien pudiésemos imaginar al Hombre Grande como la damisela de una peliculilla de horror, que es perseguida por  verdugos de la talla de Leatherface, Jason Voorhees, Freddy Krueger o Ghostface.
 

  Aunque vale más recordar que muchos de estos y otros  verdugos del horror desataron toda su fuerza descomunal  e  ira tras padecer  de años de persecución, bullying y encierro. 
  Y viéndolo bien. Pareciera que  un  Wilt Chamberlain, Un tal Kareem Abdul-Jabbar  o  el mismo Shaq. Tal vez  decidieron tomar el lugar de verdugo y cobrar algo  de venganza ante cualquier  cesta.
  Creo que tal vez  he  enfocado el cuento de  Halloween desde la perspectiva errada.
  Aunque opto mejor por recordar  tal poderío en la zona, como una demostración del  mismísimo espíritu del Pívot. Que grita y lucha psicóticamente por   su  liberación; para que  le devuelvan  su espacio.

  Pero falta algo más.
  O no es común que casi ya acabando la película le llega o se desenmascara  un aliado del verdugo. Incluso uno que en veces resulta más demente, más  cruel, más invencible.
 
Escena 5. La línea de Tres Puntos.

   Fijaos que como todos sabemos se instauró a principio de los 80´s, de parte de la herencia que nos dejó la ABA. Pero desde su creación por allá en 1933, donde encontramos sus primeros bocetos. Su único fin era el de contra-restar el poderío del Hombre Grande sobre los tíos más bajo. Es decir, su objetivo principal era otorgarles alguna ventaja a los Hombres Bajos, con respecto al físico de los tíos más dominantes de la pintura.

  - Debo hacer una pausa aquí  y acabar con la leyenda que siempre escucho y leo, sobre que fue  en la ABA donde se instauró el  arco para los tres puntos por primera vez. Y en algunos casos, en que  adjudican a Mikan como su creador.
  Pues su implementación en una liga formalmente, llegó de la mano del creador de Los Harlem Globetrotters, Abe Saperstein. Quien la instauró en una liga denominada American Basketball League (ABL). Que solo duró entre 1961-1963.
  Abe instauró tal liga a consecuencia de que la liga le vetó la colocación de sus Globetrotters como una franquicia en la ciudad de Los Angeles.
  En fin, hubo toda una teoría de conspiración para que a tal ciudad llegaran los Minneapolis Lakers y no los de “Harlem”. Pero esa es otra historia.

  Dicho lo dicho. Una vez aceptada por la liga  (por la NBA) la línea de tres puntos “procedente” de la ABA.  Y recordándoles, que su creación fue con el único fin de equiparar la  jugabilidad e incidencia del Hombre Bajo vs., el juego del  Hombre Grande. Os pregunto:

  ¿Han  encontrado alguna vez indicios que la liga le devolviera al Hombre Grande algunos de sus poderes una vez instaurado el tiro de tres puntos? No. Ni uno sólo.

  La ecuación se quedó tal cual, con los tres segundos, la misma expansión de la zona, el goaltending (en toda su extensión). Y la más reciente. La ayuda defensiva.
  Es decir, el juego del Hombre bajo avanzó, pero el del Hombre Grande quedó igual o peor.
  Sin mencionar otras reglas como: La no invasión de la zona cuando se cobran los tiros libres, los 5 segundos de espaldas al aro, el semi-circulo restrictivo, etc., etc.

  Ojo. No es que se trata de “involution”. Y que tampoco yo crea que no es una buena idea el goaltending o algunas reglas.
  Pero es que  no ha ocurrido alguna revisión sobre cómo luego de la creación del tiro de tres puntos. Muchas de  las restricciones ya existentes en la pintura; encrudecieron aún más el juego al Pívot. 
  Digo yo, un simple mortal. Que  tal vez la interferencia sobre el cilindro imaginario,  una reducción de la zona pintada o incluso llevar los tres segundos en la llave a 5, debió hacerse.  Lo que sea; pero… ¡Algo!
  Por aquí mismo díganme si me equivoco. Pero eso sí, antes menciónenme al menos una regla que haya favorecido o se haya instaurado en pro de la jugabilidad del Pívot en la zona. 

-Por allí os guardo un post sobre: Que haríamos si fuéramos el Comisionado de la NBA por un día. Os aseguro que muchos de ustedes tienen buenas ideas que aportar.-

  Seguimos.

  Luego de persecuciones, heridas y desenmascarar a los  aliados del  verdugo.  Siempre en cada peli; llega el tradicional… Tiro de Gracia.   Y éste. Le llegó al Hombre Grande; de parte del  “mismo juego”.

Escena 6. El Regreso del Small Ball; pero ahora con el  lanzamiento de TRES puntos.

    Para hablar del tiro de gracia debemos remontarnos primero a los Celtics de Bill Russell. O más bien a los Celtics de Tom Heinsohn. Sí, óigase bien de Tom Heinsohn. Pues como alguna vez dije:

“Lo único que hizo mal el buen Tom fue aterrizar en la liga junto a  Bill”.

  Os diré algo, y recapitularé mis líneas que alguna vez os coloqué por acá mismo:

“Nada contribuyó más a la dinastía bostoniana que colocar a Heinsohn como un falso puesto 4”.

   Y es que Tom era un tío que te podía poner la bola en el suelo, correr y tirar con consistencia. Y de paso. Postear y encararse con el mismísimo Wilt.

   Fijaos que antes de la llegada de Bill (o de Tom como vosotros quieran  decidir). Las posesiones en la liga oscilaban sobre las 114 por cada juego. Con Tom (o con Bill, ustedes deciden) los nuevos Celtics se fueron a 118 posesiones por juego.
  Algo que sin duda alguna fue copiado por el resto de la liga.
  Pero Red Auerbach y sus Celtics respondieron con sobre las 125 posesiones.
  Y así año tras año. Hasta situarlas en el fabuloso récord de 136 posesiones por juego.

  Para ponerles en un mejor contexto lo de las cantidad de posesiones os agrego que:

  Los Denver Nuggets de la 91-92, son el equipo más veloz visto en la época moderna. Y a duras penas  superaron las 113 posesiones por juego.

  Como vemos el  Small Ball no es algo nuevo.  Ya en los 60´s existía.  Con la pequeña diferencia que no existía La Línea de los Tres Puntos.
 
  Pero si se fijan en aquellos 60´s, encontramos todos los récords implantando por Wilt Chamberlain.
  Encontramos en aquella década grandes jugadores en la posición tanto de Pívot y de Ala Pívot. Tales como: Bellamy, Reed, Unseld, etc.
  Es decir, Small Ball y Hombre Grande pudieron co-existir.
   Por ello es que no hay que ser un gurú para denotar que la única  diferencia con respecto a la nueva era del Small Ball;  es simplemente la adición del  triple.


  Ayer mismo  27/10/2018, sólo me senté a ver un juego entre Boston Celtics y los nuevos Pistons de Detroit de la mano de Dwane Casey. Y fijaos que una vez comenzado el primer cuarto, ya a los 4 minutos Andre Drummond iba  al banco por cometer su segunda falta personal.
  Un foul lo cometió intentando marcar el drible de Kyrie  Irving. Y el otro, sufriendo intentando marcar la entrada de Jaylen Brown.

  Y es aquí a donde quería llegar.

   Como en cualquier película de horror. El protagonista intentará cualquier cosa por prevalecer y sobrevivir a las circunstancias adversas.
   Y eso era lo que intentaba Drummond en aquel juego. No quedar obsoleto en una liga en apenas a sus 25 años de edad; en una liga que se olvidó del  Pívot  y simplemente se sienta a mirar su extinción.
  ¡Si eso no es lo más parecido a un Filicidio; no sé qué será!

   Fijaos que en principios de los 80´s, existió un Pívot que quiso romper los moldes de la posición.  ¡Y vaya que lo hizo!
  En su juego parecía más un  alero bajo e incluso hasta un escolta. Su nombre: Ralph Sampson.
  Os digo algo, de no lesionarse Sampson, tal vez, el orden de la liga para aquellos 80´s y principios de los 90´s fuera cambiado. Pero sus tobillos y rodillas (con tal desgaste y tal estilo de juego) le alcanzaron para soportar únicamente dos temporadas al tope.

  Es decir. Aunque  “queremos” ver a tíos de 7 pies driblar, tirar y correr para decir: “ohh”, “waoo”, “dribla”, “regresa”, “salta”, “tira”, “corre”, etc.
  La naturaleza del ser humano aún no ha evolucionado (o mutado) para soportar tal envergadura  a tal ritmo de juego. Y mucho menos por  82 juegos, temporadas tras temporadas.

  Bien lo dijo un ganador de 13 anillos de campeón. Un tal Phil Jackson:
Kristaps Porzingis tal vez resulte muy alto para el baloncesto”.

  Y sin evaluar la actuación de Phil en N. Y. (como directivo). Creo que su fin era revalorizar a Porzingis  en el mercado y cambiarlo;  recordándose de aquel Ralph Sampson.
  ¿Y qué sucedió?
  Porz se rompió. Y aunque os deseo mucho en su recuperación,  muy difícilmente vuelva a ser el mismo de antes. O pueda Kristaps mantener una carrera longeva de continuar con el mismo estilo de juego.
   Otro caso reciente es el de DeMarcus Cousins quien se rompió también manteniendo un juego de SF, con dribles y tiros de tres.

   Como vemos la historia nos muestra que la evolución del pívot, para lo que actualmente le “exigimos”, no es de técnica o de entrenamiento. Es  de   la composición física que aún no alcanza nuestra raza humana. Rodillas, tobillos y talones  aun no    llegan  a esa evolución.
  Y Porz y Cousins pronto  pondrán a prueba aquello de que la medicina "ha evolucionado".


  Y os digo algo peor.
  Lamentablemente, bajo la actual tendencia. Quedan muchos tíos por romperse.

  Como vemos. Hoy 2018. "Seguimos"  persiguiendo casi que con la misma motosierra que usó Thomas Hewitt en La Masacre de Texas al  Hombre Grande.
  Estos tíos deben casi por ley. Correr, driblar, marcar en el arco, defender la zona  y  tirar.
  Y si se rehúsan. Terminarán como un (aún joven) Greg Monroe. Firmando su irrisorio contrato; casi que a última hora.

   En verano observamos como  Jahlil Okafor, un tío de 22 años de edad que aún no alcanza su plenitud como jugador, es decir, muy joven (para saber si va ser bueno, u otro del montón). Debió guindar videos marcando y haciendo jugadas diseñadas para un alero bajo. Luego  vimos  como más adelante, debió guindar algunas  fotos mostrando su  parcial desnudez, para que los equipos vieran su estado físico.
  Lo mismo vimos con Myles Turner y muchos otros. 
  Incluso un pívot, que hoy cuenta  con cierto grado de cartel, como lo es Joel  Embiid.  También debió guindar un video donde se la jugaba con Jason Tatum y otros.

  Y la pregunta inmediata  es:

  ¿Estos tíos,  GM y Coach creen que el problema del Hombre Grande se resolverá llamando en verano a un Small Forward para  practicar marcaje y tiros desde la línea de tres puntos?

¿Tan mal estamos?

  Os digo que para que el Hombre Grande prevalezca, deben comenzar a devolverle algo. Y… ¡Liberarlo! 
   Y os aseguro que una vez allí,  tendremos una liga súper más atractiva. Donde,  tanto el  Alto como el Bajo tendrán ventajas únicas de acuerdo a sus cualidades.
  Donde ambos puedan co-existir bajo cualquier sistema.
  Donde cada coach decida si hacer daño desde la pintura o desde el arco.
  Y los GM se dedicarán a diseñar modelos de plantillas acorde a sus preferencias y rivales. 

  Pues en un principio fue el Hombre Grande que tenía todas las garantías para dominar. Pero con la aparición del triple y todo lo que restaron a su juego. Es el Hombre Bajo quien prevalece.
Por ello, es hora de comenzar a equilibrar fuerzas.
Ya que como hemos visto se hizo un estupendo trabajo para la jugabilidad e incidencia de los PG, SG y SF (lo cual aplaudo).


  Como veis todo lo expuesto (más mucho derroche de talento, gerencia y pizarra bien gestionada) sin duda   blinda un estilo que hoy por hoy amenaza ser (o ya es) una súper dinastía... Los Warriors.
  No fue un  tío con más de 30K puntitos que dijo:

No puedes vencer a Los Warriors jugando igual que ellos”… Kobe Bryant.

   Por allí he encontrado que Mike D´Antoni junto a su hermano  Dan, diluyen que es un error pasarle la bola a un tío en el poste; pues ante los 7 pies que debe supera de su defensor, solo anotará 0,78 puntos por intento.
  Pero como dice el coach Morales de ESPN (mis saludos y respeto coach):

“Se trata de quien ejecuta tal tiro en la pintura”.

  Pues si nos vamos a un Shaq, Wilt  o  Jabbar,  os aseguró que dejarán % del 2K.

  Os repito.

  Una vez  liberado de nuevo el Pívot, comenzaremos el debate más interesante jamás visto en el baloncesto. Uno sobre los Altos y los Bajos, sobre sistemas basados en la pintura o en el arco, sistemas  veloces o de media duela y muchas interrogantes más.
  Y ¡ojo!, que tal vez. Debates eternos como el de Michael Jordan vs. Lebron James; sean los que comiencen a extinguirse.
  Pues nos enfocaremos en los equipos, gerencias,  pizarras y sistemas. Y NO únicamente en los actores.

   Pero os adelanto algo de ello.

   Solo basta con ver el último cuarto de la remontada que hizo Lakers a Portland en aquel game 7, del 2000. Y verán que no se trata de que el problema sea la dificultad de anotar en la pintura (según D´Antoni y su hermano). Sino de quien ejecuta (Según el Coach Morales).
  Vayan y vean como un muy dominante por aquellos días Shaq, facilitó aquella faena  rodeado   de buenos tiradores.
  Buen ejemplo. Para los que creen que ver a un Cousins, Al  Horford, Marc Gasol, etc., tirando triples, pueden hacer más daño que, estableciéndose como Shaq. Muy pero muy sólido en la pintura. Y así facilitar el rol de los verdaderos ejecutores desde el arco.

  Imaginaos al mismo Shaq de aquellos días rodeado ahora de tíos especialistas como  Kyle Korver.
  Esperando Kyle que le descargue en la línea de tres. ¡Todo  luego del doble y hasta triple marcaje que le hacían Rasheed Wallace, Arvidas Sabonis y  Scottie Pippen a Shaq! 
  ¿Interesante no?
  Recuerdo que Pippen debió bordear  la ilegalidad en aquellos duelos entre Portland y Los Angeles para “detener” a Shaq.

  Bueno, ahora imaginen a tíos “como” el mismo Shaq y con algunas liberaciones en la zona, como las que he enumerado a vosotros durante el post, enfrentando a los  actuales Warriors y su  Small Ball.
  Sin duda alguna, sería una delicia para cualquier amante al baloncesto.

  ¿O preferir que todos los  equipos salgan a tirar sobre los 30 triples? No creo.

   Aquí os traigo otra  muestra más reciente de que todo está en quienes ejecutan en la pintura.
   Y esta vez hablando del  lado defensivo del Hombre Grande:

  Vayamos  a  segundos antes de aquel tiro de tres, ya épico, de Ray Allen con Heat vs S.A.
  Greg Popovich, según, "el mejor coach de todos los tiempos", preparó un quinteto para que los Miami Heat fallaran. Y lo logró. Como buen coach que es.

¿Pero qué pasó?

  El buen Pop olvidó, que luego de una gran defensa para un fallo. Viene un rebote.
  Pero Tim Duncan su Hombre Grande, (os digo que Tim jugó oficialmente más partidos de Pívot que haciendo  de Ala. Homework) le había enviado al banquillo. Así que los de Miami, con un boceto del Small Ball y Chris Bosh haciendo de 5,  se hicieron con aquel rebote con la descarga histórica y épica al buen  Ray.


Una escena más. ¿Traición?


  Sin duda esta escena bien pude colocarla tras cualquier acto.
  Pero ya divagando con aquello del Halloween. Se me ocurrió colocarla casi que al final.
  Recordando aquella buenas horas de infancia donde en Scooby-Doo al final de cada capítulo resumían el caso y detallaban sus cómplices y “traidores”. 
  Algo que juega en favor de la desaparición del pívot. Aunque parece ilógico. Son los mismos Pívots. ¿O el mercado?
  ¿Y  cómo es eso?
  Vemos  casos como el de Marc,  Horford, Brook Lopez y muchos más. Que os cuesta ver que promedien 10 o más tableros.
  Pues  ahora mismo siguen en la onda de lanzar triples y “pasar”, e incluso bajar la bola hacia el  otro costado. Y no es más que otra muestra de querer complacer y subsistir con las tendencias actuales. Pues ello garantiza un mayor contrato.
  Pues los agentes pueden bien decir, “que son pívots pasadores, que te driblan y aparte te ejecutan desde el arco”.
  Os digo algo. 
  Cuándo pagamos una entrada para  un juego. ¿Queremos ver a tíos de 7 pies tirando desde los tres puntos? O,  ¿Preferimos aquellas batallas de Hakeem Olajuwon y David Robinson por ganar un lugar en la pintura? Es retórica la segunda pregunta.
  Lamentablemente como os he dicho casi todos los Pívot insufriblemente van en la misma línea, incluso los que van arribando a la liga.

  Para ir finalizando os dejo una “reflexión”.

  Por algo será  que,  de todos los tíos pertenecientes al club de los 30K  puntitos. Sólo Dirk  Nowitzki  tal vez sea el único  facsímil de un triplista.
  Y por algo Gary Payton alguna vez dijo (parafraseando) que: "El éxito de MJ23 radica en su media distancia" y por ello es que a Gary nunca le interesó tirar desde el arco.
  Y Michael Jordan no era pívot sin duda. Pero mutó a jugar muy cerca de la pintura en su juego.
  A lo que me refiero es que, desde el principio de los tiempos el juego se ha basado en que mientras más cerca estés de la canasta; más oportunidades tienes de anotar. ¿O no?

Acto Final. Muerte ¿o  Filicidio?

  Hoy vemos algunos “Pívots”  firmar algún buen contrato. Clint Capela, Hassan Whiteide,  Embiid,  DeAndre Jordan, y pondré etc. Pero son muy pocos  etc., realmente.
  Conseguir a  un Pívot que sea la cara de su franquicia ahora se ha convertido en utopía.
  Creo que sólo Embiid tiene “algo” de “galones” (hasta que suceda  la “explosión” anotadora de Ben Simmons) para considerarse el pilar de su equipo.
  Y casos como ese, no creo que sea muy diferente a la tradicional escena final donde  el protagonista sonríe creyendo que  ganó. Que venció  y sobrevivió.
  Hasta esa escena  (que todos hemos visto alguna vez) segundos antes de los créditos, en que  su verdugo  regresa y acaba con él. Y con ello…  Todo lo que “REPRESENTABA”.
  Como vimos la persecución del Hombre Grande data desde sus inicios, casi desde la creación del juego.
  Acto tras acto, como en una película de Noche de Brujas con  suspenso y  horror. Ha sido sistemáticamente herido tal cual  lo hace  GostFace en la serie de películas de Scream.
  Y hoy, muy lamentablemente, para  prevalecer en la escena. El Pívot debe  salir a imitar el juego de un alero bajo o un escolta; incluso el de un base.
  Pero su supervivencia no depende de despertarse de una  Pesadilla en la Calle Elm.
  Pues hoy le “exigimos” que imite la ofensiva del Hombre Bajo. Y mañana le pediremos que imite su defensa.
  Algo que como bien hemos visto ha traído grandes consecuencias en talones, tobillos y rodillas.

  Os dejo claro que esta vez la supervivencia depende de algo que nunca sucede en las películas de horror.
  Su supervivencia depende que el Director o el Guionista le tienda una mano para su siguiente escena.
  Algo que la liga no ha hecho en casi 70 años, y ni cerca está de imaginar hacer; por su hijo más ilustre… ¡Tal Filicidio!

Siempre abierto para hablar de basketball...


@diomarmilla
 

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