LA ENTREVISTA

 

Hace algún tiempo escribimos aquí un par de columnas, nada hagiográficas por cierto, sobre el entonces aspirante a adquirir la parte accionarial mayoritaria de la franquicia de los Nets de Nueva Jersey, el magnate (y oligarca) ruso Mikhail Prokhorov.

Mikhail Prokhorov consiguió recientemente el beneplácito casi mayoritario de sus nuevos compañeros de fraternidad. Veintinueve de los treinta dueños de equipos de la NBA encontraron su curriculum vitae empresarial y personal limpio como una patena. Parece ser que fue el Senador Herb Kohl, dueño del Milwaukee, el único dueño que se abstuvo en la votación. Por una cuestión de ética y de principios, supongo.

Mister Prokhorov pasó así a ser no sólo el dueño de los Nets, y también el propietario de casi la mitad de la futura Barclays Arena -la cancha de juego en la que van a jugar los Nets cuando se muden a Brooklyn- sino que pasó a ser también el primer extranjero que obtiene el control mayoritario de una franquicia de la Liga NBA en toda su historia.

De modo que Mr. Prokhorov, que tiene fama de ser un tipo excéntrico y algo siniestro, se convirtió inmediatamente después de su admisión en ese cónclave de millonarios en el objetivo prioritario de todos los medios de comunicación de la ciudad de Nueva York; y de gran parte de Nueva Jersey también. Esa interviú al magnate ruso, en su primera actuación como dueño de los Nets, era un “scoop” informativo de primera magnitud. El sueño de cualquier periodista de cualquier medio de comunicación.

Una vez confirmada su admisión, el señor Prokhorov dio una rueda de prensa, multitudinaria, que duró exactamente cincuenta minutos. Aún no he visto esa conferencia de prensa, me la están enviando desde Nueva Jersey, pero me han contado que fue bastante decepcionante. Los reporteros pudieron hacer sus preguntas, previamente filtradas por los hombres de Prokhorov, uno por uno y con obligatoriedad de identificarse, y en riguroso orden de petición. Y, como sucede casi siempre en estos eventos, todos los presentes se marcharon de allí con la sensación de que se quedaron muchas preguntas sin hacer.

Sin embargo, Mr Prokhorov concedió dos entrevistas individuales, y en exclusiva, después de la rueda de prensa. Una fue a Mike Francesca, el conductor de un conocido programa deportivo de la emisora de radio WFAN. La WFAN es la cadena deportiva por excelencia de la ciudad de Nueva York y de toda su extensa área metropolitana. Su fuerza es enorme y su audiencia millonaria. La WFAN es una emisora tan potente que la entrevista con Mr. Francesca es un requisito imprescindible, una suerte de rito iniciático ineludible, para todo deportista que pisa la ciudad de Nueva York por primera vez.

Para la segunda entrevista en exclusiva, Mr. Prokhorov y sus ayudantes recibieron peticiones de todos los transatlánticos del periodismo norteamericano. Todos. Le pidieron fecha y hora: la cadena deportiva multimedia ESPN y las cuatro grandes cadenas televisivas generalistas, la ABC, la CBS, la NBC y la Fox. También la CNN y la MSNBC. Por supuesto también pidieron cita con él numerosas revistas deportivas como Sports Illustrated o The Sporting News. No faltaron tampoco periódicos de información general: desde el muy prestigioso New York Times, hasta el más local Bergen Record, de Nueva Jersey, pasando por el cada vez más sensacionalista tabloide neoyorquino New York Post. Incluso importantes diarios económicos, como el prestigioso Wall Street Journal o el Financial Times. Y también revistas semanales de prestigio mundial como Time Magazine y Newsweek.

Pero no. Esa segunda entrevista no fue para ninguno de los grandes medios. Esa preciada entrevista la obtuvo un joven de 28 años, nativo del barrio de Brooklyn, llamado Vinnie Rotondaro. Un joven recién licenciado por la Facultad de Periodismo de la prestigiosa Universidad de Columbia. Después de sólo tres días, literalmente, con el título de periodista en el bolsillo, Mr. Rotondario –no exactamente un nombre muy conocido en el mundo de la información deportiva estadounidense que digamos- consiguió lo que las más prestigiosas plumas y voces de la profesión no pudieron conseguir.

Tan sólo dos años antes, Rotondaro, licenciado en la rama genérica de Liberal Arts, algo parecido a Filosofía y Letras en castellano, estaba trabajando como ayudante de cocina en una pizzería del barrio de Brooklyn. En ese tiempo, el muchacho empezó a escribir un blog y consiguió que le publicaran algunas piezas sueltas en el diario local Brooklyn Eagle. Fue entonces cuando decidió apuntarse a la Facultad de Ciencias de la Información.

Desde hace unos meses, Rotondaro mantiene un blog, auspiciado por Columbia, que se llama Brooklyn Ink. Sus artículos tienen un buen número de lecturas y recibe unos quince comentarios de sus lectores en cada artículo.

Y entonces sucedió. Mr. Prokhorov decidió conceder esa segunda entrevista al joven Vinnie. Una exclusiva de 2.300 palabras, en formato preguntas y respuestas, que se puede leer en el siguiente enlace: Q & A with Mr. Prokhorov.

Una vez leído, seguramente el lector tendrá su propia opinión al respecto de su calidad. Pero a mí me parece una buena entrevista y creo que el chaval se desenvuelve bien teniendo en cuenta su inexperiencia y la magnitud del personaje entrevistado. Esta será, sino la exclusiva más importante de su carrera, sí seguramente la más singular. Y teniendo en cuenta las circunstancias, el chaval Vinnie sale bien parado del evento.

La historia de esta entrevista es una mezcla de buena suerte y de una estrategia un tanto heterodoxa de relaciones públicas por parte de Mr. Prkhorov y de sus asesores.

Según cuenta el propio interesado, parece ser que el chico recibió un correo electrónico en su buzón hace unas semanas. En ese e-mail, con un cierto tono de novela de espías durante la Guerra Fría, al hombre le preguntaban si estaría interesado en hacer una entrevista a un personaje realmente importante. Pero no le decían de qué personaje se trataba. Le pedían, también, que si estaba interesado en seguir con el tema, debería llamar a un número de teléfono concreto que se le facilitaba en el e-mail.

Es decir, Vinnie recibió esa clase de e-mails que muchos periodistas reciben de manera rutinaria en sus buzones de entrada y que, también de manera rutinaria, deciden mandar a la bandeja de elementos eliminados sin darles mayor importancia.

Sin embargo, el chico decidió llamar a aquel número. Y fue una sabia decisión.

Un ayudante del magnate le contestó su llamada y le dijo que Mr. Prokhorov, el flamante nuevo propietario de los Nets, quería conceder una entrevista en exclusiva a un “bloguero” de Brooklyn. El ayudante en cuestión le dijo al muchacho que tanto él como Mister Prokhorov habían leído algunos artículos suyos de su blog y pensaron que sería el reportero perfecto para hacer esa entrevista en exclusiva al magnate. El asistente le dijo al muchacho que eligiera su cafetería o bar favorito en Brooklyn. Mikhail Prokhorov estaría allí.

La entrevista, le dijeron, no tendría restricción alguna. Básicamente, Vinnie podia preguntarle a Mr. Prokhorov lo que quisiera, y podía escribir lo que le pareciera bien una vez completada la entrevista.

Así que un Vinnie Rotondaro “absolutamente alucinado”, en sus propias palabras, y el señor Prokhorov se encontraron en un bar de Brooklyn. Allí compartieron bebidas y hablaron durante cuarenta minutos. Mr. Rotondaro decidió convertir la entrevista a un formato de preguntas-respuestas porque le parecía el mejor modo de transcribir todo lo que le había contado Mr. Prokhorov en la cita.

Fue un sueño hecho realidad para Vinnie Rotondaro. Por cierto, a resultas de su recién adquirida popularidad mediática, el chico ha sido contratado como becario por el conocido diario New York Daily News. Un comienzo muy habitual para un joven periodista. Pero, sin duda, muy pocos becarios en el mundo del periodismo pueden llegar a la redacción de un diario o de una radio o de una tele, presumiendo de una entrevista de este calibre en su historial. Además, Vinnie tiene pendiente una segunda parte de la entrevista con Mr. Prokhorov en una pizzeria del barrio brooklynita.

Desde diversos puntos de vista, no sólo desde el mediático, resulta muy interesante analizar este primer movimiento de Mikhail Prokhorov como dueño de una franquicia NBA.

El magnate ruso se ha saltado todas las reglas convencionales al respecto de la relación con los medios de comunicación. Y ha conseguido epatar a propios y extraños ya en su primera jugada de ajedrez como dueño de los Nets.

¿Por qué Mr. Prokhorov decidió darle al bueno de Vinnie Rotondaro la exclusiva de la entrevista?.

Pues, para empezar, porque nadie amasa una fortuna de casi 16.000 millones de dólares sin pensar en todos los frentes que acomete en un negocio. Y aunque desde el campo de Mr. Prokhorov se ha dicho que el magnate “cree en, y apoya a, los periodistas jóvenes” y se ha dicho también que “quiere conocer el barrio de Brooklyn y a sus gentes”, el magnate ha conseguido con este acto mandar un mensaje muy elocuente.

Por un lado, Mr. Prokhorov se ha ganado el cariño de la comunidad bloguera de Brooklyn. Una comunidad, la de los blogueros, la de los grupos de las redes sociales, no pocas veces infravalorada en su poder para crear opinión o para derribar reputaciones. Y, de paso, el magnate ha aumentado su leyenda de tipo excéntrico y misterioso que él mismo se ha encargado de cultivar durante todo este tiempo.

Y por otro lado, Mr. Prokhorov le manda un mensaje rotundo a los medios de comunicación más grandes e influyentes del país -lease la ESPN, el Sports Illustrated y sobre todo los grandes diarios neoyorquinos- medios que le van a escrutar en el futuro: nadie, y menos aún ningún medio de comunicación le va a marcar su agenda como factotum en la NBA. Ni parece que vaya a ser especialmente condescendiente con esos medios tampoco.

Lo cual no es necesariamente una buena noticia para los periodistas –alguno de ellos de fama mundial- que trabajan en esos grandes medios. Ahora mismo, por muy poderosos e influyentes que se sientan y crean, son “outsiders” frente a uno de los personajes más fascinantes que circulan por Nueva York ahora mismo.

Pero para el bloguero Vinnie Rotondaro, que es ahora mismo el “insider” con más y mejor acceso a Prokhorov, esta es una de esas historias que pueden llegar a cambiar la vida de una persona. Que, de hecho, en su caso, ya la ha cambiado.

Apenas tengo tiempo para leer a toda la gente que me suele recomendar sus propios blogs, o los blogs de otros amigos o colegas. Pero, siempre que puedo, me gusta mucho leer las cosas que dice esa gente, habitualmente muy joven, y que es, digamos, desconocida en el mundo de los medios de comunicación.

La verdad es que, muchas veces, leo cosas muy interesantes. Y algunas veces leo cosas francamente muy buenas en esos blogs y en esas páginas de Dios. Y siempre que puedo respondo a las preguntas o a las entrevistas que me hacen muchos blogueros y periodistas que empiezan a dar sus primeros pasos. Sé bien –sobre todo porque me lo cuentan ellos- que hay mucha otra gente que no les responde o que les da largas. Pero yo siempre les digo que no dejen de intentarlo.

Tal vez no tengamos en nuestro país un personaje tan carismático y tan enigmático como Mister Mikhail Prokhorov. Pero la historia de esta entrevista tan peculiar entre Vinnie Rotondaro y el billonario ruso, ahora propietario de los Nets, tiene una gran moraleja; o mejor dicho, tiene dos.

Que nunca hay que dejar de escribir. Y que nunca hay que dejar de soñar.

Comentarios

Joé, si hasta la estructura de los párrafos es la misma (http://www.observer.com/2010/media/meet-vinnie-rotondaro-j-school-grad-w...)

"Mr. Rotondaro said that he received an email about three weeks ago. It was light on details. In the note, he was asked if he would be interested in an exclusive interview with someone really important. It didn’t say who. If he was interested in pursuing this further, he should call this number.

These are the sort of emails that journalists routinely receive and routinely delete.

Mr. Rotondaro wisely decided to call."

Muy interesante, yo tengo un destinado al aficionado del Real Madrid y me ha encantado el post, una historia muy bonita, Vinnie Rotondaro tuvo que vivirlo con una gran emoción.
Por otro lado un movimiento "táctico" buenísimo por parte de Mr. Prokhorov.
Tienes mucha razón en lo de los blogs, se encuentran cosas muy interesantes.

Si Brotons ha dicho eso es un cretino de órdago. Es en la misma facultad de periodismo donde te incitan a tener tu propio blog, Aunque eso, claro, le quedará lejos a un dinosaurio cateto y elitista como él

J. J. Brotons Director de Gol Televisión hoy en Twitter: "en algunos blogs lo unico que hay es frustacion. Hay gente que no tiene donde escribir"..."los bloggers juegan a ser periodistas, juegan en regional y no en Champions como la prensa". Me parece una falta de respeto y más cuando hay prensa que se nutre de lo que encuentra en blogs, casos como la sección de deportes de Cuatro. Yo le acabo de recomendar esta magnífica historia que nos ha contado Paniagua.

Prokhorov declara que da gusto. Veremos qué ocurre después de cinco años de gestión. Su figura es muy atractiva: joven, millonario, abierto... En una entrevista te gana, porque maneja muy bien la dialéctica. Sabe perfectamente con quién para quién está hablando. Entiende de comunicación. Parece que de negocios también. Pero, de momento, ha tenido mucha suerte -como él mismo reconoce-, veremos si la sigue teniendo. ¡Ojalá!

Excelente articulo como siempre. Esta historia de Vinnie Rotondaro es emocionante. Motivadora. Gracias por contarnos todas estas magnificas historias.

Me gustan estos artículos que hablan de todo lo que rodea el deporte y no sólo lo que ocurre entre las 4 líneas que delimitan el campo de juego.
Me parece especialmente acertado ahora que hemos visto en España como un medio de comunicación ha lanzado un feroz ataque a cierto entrenador de fútbol hasta que ha conseguido su cabeza. Su delito fue, según cuentan, negarse a dar entrevistas en exclusiva a dicho diario. Supongo que la posición de un propietario es menos precaria que la de un entrenador; pero no por ello deja de ser significativo lo ocurrido al uno y otro lado del Atlántico.
Quizás un día M.A. Paniagua nos dé algunas pistas acerca de las intrigas palaciegas que se gestan en los medios de comunicación y los personajes que llevan un anillo con veneno para vaciarlo en el café de un compañero al menor descuido; como si de un Borgia se tratase. ;)

Excelente articulo como siempre. Esta historia de Vinnie Rotondaro es emocionante. Motivadora. Gracias por contarnos todas estas magnificas historias.

Es de esas historia que permiten que muchos soñemos. Por otra parte, estratégicamente me parece un golpe sobre la mesa de este señor y su equipo de comunicación.

coño, otro geografo, ya estamos todos los de españa reunidos jejeje y aun por encima con ansias de ser periodista deportivo tambien. Saludos y recuerda que dominaremos el mundo que pa eso lo conocemos jejejeje.
P.D.: gran e interesante articulo, esta historia es preciosa, imagino al chaval cuando vio que el tema iba en serio, creo que el termino "alucinar" queda pequeño

Pues yo soy uno de esos blogueros a veces leídos, a veces no tanto. No es por ser uno de ellos que defienda el mundo de los blogueros anónimos, pero en ellos se puede leer mucha información interesante y temas o aspectos que luego los acabas oyendo de boca de expertos y periodistas. Lo de este chaval es genial, me alegro mucho por él. Yo terminé la carrera de Geografía pero me dí cuenta que mi sueño era ser periodista deportivo, sobretodo NBA, y a pesar de mis 26 años no pierdo la esperanza nunca. Nunca se sabe como puede acabar todo, pero lo que sé seguro es que los sueños hay que perseguirlos.

Saludos. Blog A Place in South

Para quienes escribimos - y en algún momento hemos perdido la motivación de seguir haciendolo - en algún recondito "no lugar" de la red de redes no deja de ser estimulante y gratificante leer tus palabras. Por siempre agradecido, Paniagua.

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