MODERN TIMES

Solapas principales

 

Los norteamericanos, particularmente los estadounidenses y en menor medida sus vecinos canadienses, tienen una clara tendencia a considerar que todo lo que es más grande, más alto, más largo, más profundo, más rápido, más rico, o más fuerte es lo mejor. Seguramente, Shifty, un habitual lector y comentarista de este blog, experto en temas relativos a la psicología, nos podrá explicar si todo eso tiene algún tipo de componente freudiano que seguramente subyace en la mentalidad colectiva del pueblo americano desde épocas ancestrales. Parece probable.

El mundo del deporte no está ajeno a esta tendencia hiperbólica tan moderna. Así, el reciente Partido de las Estrellas celebrado en Dallas, con una audiencia de público en directo de más de 108.000 espectadores, ha sido inmediatamente calificado como “el mejor All Star de la historia” por muchos comentaristas. Era de esperar.

Vaya por delante que yo no soy especialmente proclive a entusiasmarme con el partido Este-Oeste del Fin de Semana de las Estrellas. He estado presente en varios de ellos y mi asombro ha ido decreciendo con el tiempo. De hecho, cada año que pasa, mi capacidad de sorpresa ha ido bajando en relación inversamente proporcional a las alabanzas de la propia Liga NBA acerca de las maravillas de su evento estelar.

Ni que decir tiene que respeto mucho la idea de la NBA de concentrar a sus mejores jugadores en una ciudad concreta para realizar una exhibición. Y todo lo demás: los acróbatas, las cheerleaders, las mascotas, los tragafuegos y toda esa parafernalia que rodea al evento me parece tolerable. Pero me temo que mi capacidad de asombro ante tanta exhibición de lo grande –que no de grandeza- esté ya agotada. No sé si tanto como lo está la fórmula del All Star Weekend para la NBA, pero agotada está, desde luego. Por descontado, los dos eventos más clásicos que acompañan a estas festividades baloncestísticas anuales de la Liga, el concurso de triples y el concurso de mates, me llevan pareciendo un deja-vu desde hace tiempo; dicho sea con todo el respeto.

Supongo que mi castigo es que estuve en Seattle en 1987 –el año en que Michael Jordan voló en el concurso de mates- y aquella sensación de magia, de electricidad compartida con los otros 15.000 espectadores que estaban allí –éramos 93.000 personas menos que en Dallas-2010, qué horror- debió de anular mi capacidad de fascinación ante los giros y contragiros de 360 grados con los que los jugadores de ahora se empeñan en desafiar la gravedad y, lo que es peor, la historia del concurso.

Sin embargo, no me sorprende tanta hipérbole. Últimamente hay una tendencia a considerar que los deportistas modernos son mejores que sus predecesores. Por supuesto, no cabe ninguna duda al respecto, sí son más fuertes y más rápidos. Pero, muchas veces, el progreso puede resultar engañoso.

Las zapatillas con las que el pequeño gran Nate Robinson ha ganado su tercer concurso de mates consecutivo están fabricadas con materiales que también se pueden encontrar en los cohetes que van al espacio. Y, sin embargo, sus mates no son mejores que los de Larry Nance en 1984. El entonces jugador de los Suns calzaba unas Converse All Star, por cierto, que eran el no va más en la época, pero que, en términos modernos, eran las zapatillas de andar por casa del abuelo.

Pasa igual en el tenis. Los tenistas de ahora usan unas raquetas fabulosas con las que meten unos palos monumentales y con las que realizan unos saques casi siempre imparables que, en el noventa por ciento de las veces, condicionan el punto: el tenista croata Ivo Karlovic es el no va más en ese sentido. Pero, salvo honrosas excepciones, esos tenistas modernos, armados con esas raquetas modernas tan fantásticas, nos aburren más que nunca. Por Dios, si incluso en el arte de la guerra existen ahora unas armas que, según nos dicen los expertos, son tan inteligentes que siempre dan en el blanco, no producen bajas civiles y arrasan al enemigo quirúrgicamente. Y, sin embargo, con ellas, no se gana guerra alguna últimamente.

Empapados seguramente de esa tendencia a considerar que lo más bestial es lo mejor, el Comité Olímpico Internacional, el COI, dio el visto bueno a la nefasta pista de luge en la que se ha matado el atleta georgiano Nodar Kumaritashvili hace tan sólo unos días. Vaya por delante que no tengo ni idea de luge. Pero tampoco me hace falta. Aquí, faltaría más, no se trata de analizar la técnica de salida concreta de un atleta o de si uno maneja ese trineo ligero mejor que otro. Aquí se trata de un asunto de decencia.

Que una vez ocurrido el fatal accidente en el recinto olímpico de Vancouver, ciudad en la que se están celebrando ahora mismo los Juegos de Invierno, el COI tardara doce horas, doce, en investigar los hechos y que determinara que el lamentable suceso era culpa exclusiva del deportista, me parece un acto totalmente falto de sensibilidad y de dignidad.

Que el COI determinara, tras esa pseudo investigación de escasamente medio día, que las condiciones de esa pista eran las adecuadas es una falacia. El problema siempre fue la pista. Y que, luego, las gentes del COI añadieran nuevos muros, que instalaran elementos de protección donde antes no los había, y que cambiaran el perfil de la carrera haciendo a los hombres salir desde el mismo lugar del que parten las mujeres, deja muy claro que la culpa del accidente no fue sólo de Nodar Kumaritashvili.

Sin duda, esa etiqueta de “The World fastest” ya parecía invitar a la desgracia. En un país que vive con pasión los deportes de motor como es el nuestro, sabemos que hace ya tiempo se hicieron cambios que garantizan, sobre todo, la seguridad en los circuitos. Esos cambios, casi siempre, vinieron inducidos por tragedias previas, es cierto. Pero un día se implantaron. En Vancouver, varios atletas declararon que, tras los cambios, la pista de luge era más lenta y más fácil. Pero mucho más segura. Así que cabe esperar que los expertos del COI hayan tomado buena nota de este trágico suceso y que en el futuro den prioridad a la seguridad sobre la velocidad. Por lo menos, la muerte de Nodar no habrá sido en vano.

Pero en este ejemplo de la tragedia de Vancouver hay un factor que es constante en lo que concierne al modo en el que las cabezas pensantes del mundo del deporte enfocan la venta de los eventos deportivos a los aficionados. No dudo de que la etiqueta “pista más rápida del mundo” pueda ser un elemento de marketing muy notable. Pero la realidad es que eso no la hace más atractiva al espectador medio. La gran mayoría de nosotros, la gente que se sienta frente al televisor para ver un espectáculo deportivo, está interesada en saber quién gana el oro, la plata y el bronce. Para la gran mayoría, la velocidad es una circunstancia muy relativa.

Igual que es muy relativo que este pasado fin de semana, en Dallas, hubiera 108.000 espectadores, una pantalla asombrosamente gigantesca, y otra gran exhibición de marketing por parte de la NBA. Muchos sabemos que tanta cosa grande no significa que la Liga camine por senderos de grandeza. Ni mucho menos.

La realidad que subyace bajo todo ese tenderete de luz, de sonido, de saltos acrobáticos y de cheerleaders guapísimas es que en Nueva Jersey hubo mil espectadores de pago en el Izod Center para ver a los Nets tan sólo un par de días antes del evento de Dallas. La realidad es que los clubes de la Liga están perdiendo dinero a borbotones. La realidad es que se avecinan tiempos de guerra entre los clubes y los jugadores. La realidad es que el cierre patronal en 2011 es probable.

Así que, personalmente, me importa poco que haya cien mil, doscientos mil o seiscientos mil espectadores en Dallas. O que los deportistas de la NBA salten ahora más que nunca, que tengan unas zapatillas más voladoras que nunca, o que sus condiciones físicas les hagan salirse por el techo del recinto cuando hacen un mate.

Lo que está realmente en cuestión en la NBA moderna –y por elevación en el deporte moderno- es lo que sucede dentro de las canchas de juego. La clave está en la esencia del deporte en cuestión; en lo que lo hace fundamental. No en su parafernalia.

Comentarios

Estoy totalmente de acuerdo con lo de la copa del rey. Que se dejen de tonterías y hagan algo serío, que las pachangas ya las juego yo con mis amigos.
Auriense, eres un crack con eso de las integrales, yo también sé reconocer un chiste friki cuando lo veo, que yo también los hago. Viva el ICAI XD

En mi opinión existe una solución para relanzar es el All-Star Game, en vez de enfrentar al Este vs Oeste, debería enfrentar al Equipo USA vs Rest of the World.

Por un lado existría un gran pique deportivo, puesto que no creo que a los americanos les gustara perder en su casa contra los Jugadores Internacionales, que además tendrían una potentísima selección capaz de hacerles frente, pensad el equipo que se podría formar con los : Nash,Calde, Ginobili,Belinelli,Gallinari,Rudy,Turkoglu,Luol Deng,Casspi,Stojakovic, Nowitzki, Bargnani,Kirilenko ,Pau,Varejao,Okur,Ilgauskas, Yao...Ufff ,sólo por citar algunos de forma rápida, a quien no le apetecería verlo??

Y por otro lado y en términos de mercado, creo que todavía saldría más rentable a la NBA , dado que involucras a muchos jugadores de muy diferentes países alrededor del Mundo. Por tanto, este tipo de evento sería muy competitivo deportivamente y más mediático a nivel mundial. He visto algunos All-Star de la NHL(Hockey Hielo) y era espectacular ver al equipo USA vs Canadienses,Rusos,Checos,Suecos y toda la pléyade de europes nórdicos y eslavos que pueblen esa Liga, aunque en honor a la verdad creo que ya no se celebra en ese formato y desconozco la razón.

Sino pues coincido con los demás comentarios un Torneo tipo Copa del Rey(los líderes de división, el organizador y una Wild Card o algo así) porque el formato actual languidece sin remedio por mucho adorno que le pongan.

Gran artículo Profe ¡¡¡ Libro recopilatorio ya ¡¡¡
Un saludo.

Bueno, si quieres hablar de Psicología seria hay que olvidarse de Freud puesto que no tiene ningún fundamento contrastable y no puso a prueba ninguna de sus hipótesis, es por asi decirlo como cualquier otra teoría implícita. Sus ideas por asi decirlo es como que se cree que sólo se usa un tanto % del cerebro (una idea extendida pero mentira).
A parte de la Psicología, la NBA busca fervientemente la expansión, y el que mucho abarca poco aprieta. Venden la NBA como marca, cuando antes la marca era el baloncesto que ofrecían no la organización. Problema organizacional seguramente y de reestructuración y redefinición de objetivos

Pues ojo que parece que la idea del gran estadio ha gustado a JL Sáez y quiere hacer la final del mundial '14 en el Bernabéu. Y pienso yo, si no llegan España y USA a la final, ¿No cabe esperar un ridículo espantoso con medio estadio vacio? Y, además, aquí no tenemos cubierta. Sí, será en verano, pero por una cosa o por otra le da por llover y la broma iba a ser como quieras...

Por otro lado, la NBA tiene que reinventarse el All Star, porque lo del sábado fue patético. Los mismos jugadores le han perdido el respeto al ASG, ahora en cuanto tienen la más mínima molestia se borran (con razón). La fórmula de Supercopa estaría genial, pero lo veo imposible.

Paniagua, enhorabuena por la montonera de visitas que has conseguido alcanzar.

Saludos a todos

Un pequeño comentario relacionado con la triste asistencia al estadio de los Nets: la primera vez que estuve allí, hace 4 años, también coincidió con una fuerte nevada en la zona de NY/NJ. Pagué una entrada de 10 dólares (gallinero total) pero el estadio estaba tan vacío que nos dejaron bajar casi a pie de pista (estaba 4 filas por detrás del banquillo de los Nets). Y estamos hablando de la era de Carter, Kidd y Jefferson, un equipo más que decente (aquél día ganaron sobrados). En resumen, que estoy de acuerdo con el Sr. Paniagua: la NBA oculta, tras una cortina de marketing y una serie de franquicias realmente exitosas (NY Knicks, Boston Celtics, LA Lakers, Chicago Bulls... los grandes mercados, vaya), un grupo de franquicias que no pueden sobrevivir en un negocio como el actual.

A mi me parece que el All Star tiene un fallo, y es que se queda a medio hacer, me explico: O cambias a las cheerleaders por strippers e implantas en el partido algunas colchonetas de "slamball", o montas una especie de Copa y lo acompañas con unos concursos en los que tomen parte los mejores por decreto ley. Pero esto no es ni una cosa ni otra.

Por partes, como algunas integrales. Respecto a que la fórmula de ASG está un poco gastada opino de la misma forma. Creo que como enventos, sin querer hacer ningún agravio comparativo, está por encima la Supercopa española (más que nada porque, a parte del show de triples y mates, se compite por algo más que una pachanga entre amigos y no tan amigos) y, sobre todo, la Copa del Rey de baloncesto, para mí el súmmum en lo que a una competición de baloncesto se refiere. Me parece que el ASG está muy por debajo de la Copa del Rey en lo que a emoción, intensidad, ritmo, etc. se refiere. Son dos eventos que tienen lugar en fechas muy parecidas pero creo que que no son nin comparables, con mucho en favor a la copa. Quizá deberían hacer algo parecido en la NBA, una especie de Supercopa con los cuatro u 8 mejores equipos (repartiendo o no plazas por conferencia o división) hasta mitad de temporada, adornándolo si quieren con las "competiciones" paralelas de mates y triples y demás. Creo que no sería mala idea: los equipos que no llegasen a jugar, tendrían tiempo para prepararse un poco mejor para lo que queda de competición; los que se metiesen, lucharían por un título. El problema es saber si a los equipos les interesaría eso. Está claro que en la ACB todo el mundo mata por la copa, habría que ver si pasaría lo mismo allí.
Con respecto a la pista en la que desgraciadamente falleció el deportista geogiano (imágenes escalofriantes), decir que (aunque lo leí en una fuente no demasiado fiable), el propio deportista hablaba con su padre unas horas antes de fallecer (no sé exactamente cuántas horas antes) y le decía que la pista era bastante peligrosa. Lamentable que se le echen las culpas a él de su muerte. Es de suponer que las condiciones de una pista no pueden llevar a la muerte de un deportista bajo ningún concepto por cómo está diseñada.
Por último, una pequeña reflexión respecto al tema de los estadounidenses: es cierto lo que aquí se publica y lo que shifty dice pero, lamentablemente, y cada vez más, en este país vamos tendiendo a ese modelo... al menos lo que nos venden desde los medios de comunicación. Saludos y enorme Pani de nuevo.

Totalmente de acuerdo con el articulo. Lo del CIO me parece una vergüenza y el tema del show ya me aburre a mi que aun no he cumplido los 21. Gracias una vez más.

Excelente artículo. No diría tanto como en la mente colectiva del pueblo norteamericano, sino en la mente individualista del norteamericano medio. Mi opinión sobre la mentalidad EEUU, del que por cierto, sus deportes profesionales son grandes muestras; se basa en la religión y en el American Way of Life. Si combinas ese afán religioso proveniente del Cristianismo no Católico (Baptistas, Protestantes, etc) de honrar a Dios por medio del trabajo, lo unes al capitalismo en su base mas taylorista y dura donde el ser humano ha sido subyugado a ser lo que tiene o lo que cree poseer, lo mezclas con el efecto de la LIBERTAD (en mayúsculas por supuesto, ya que es el país que la inventó...) y el miedo que dá ser TAN libre...Pues tienes como resultado una sociedad constreñida por unos principios donde lo material está a un nivel que lo espiritual nunca podrá alcanzar. Donde el valor de la persona viene dado por el valor que dan los demás a lo que tienes. (Aqui hago parentesis, porque se empeñan mucho en EEUU en hablar del camino, de forjarse a uno mismo, de hacer el sueño americano...Cuando realmente eso no importa una mierda. Lo que importa es el resultado final, no el camino) Y si solamente queda que el valor humano reside en las cosas, que mejor que sean las mejores, las más bonitas, las más grandes y las más más más de todo el mundo.. Pues eso. Resumiendo eso es lo que pienso. Pero ni mucho menos es mio. Les recomiendo un buen partido de Playoffs entre ''Detroit-Chicago'' de la temporada 89 y un par de libros de Erich Fromm tales como ''El miedo a la libertad'' u ''El corazón del hombre''. Así podrán sacar todos sus propias conclusiones

Enorme artículo como siempre. No repetiré lo del niño de 12 años y el Nobel.
Es una sensación general que todos los deportes van a menos. Baloncesto, atletismo, ciclismo, lo que sea. Existen mejores mates, marcas, goles, pero la sensación es que falta talento. Un poco triste. Siempre nos quedarán los vídeos.

Pd: a mí me gustó que hubieran más de 100.000 personas. Eso, junto a la actuación de Alicia Keys, de lo poco que recordaremos de este ASW. Saludos

Es paradógico que esten al borde del lockout y se gasten tanto dinero en un espectaculo innecesario cuando lo importante es el juego y no lo que lo rodea.

El problema que relatas con tanto acierto en este artículo no es, por desgracia, exclusivo del baloncesto o de las Olimpiadas. En el ciclismo, el pinganillo y el dopaje se están cargando el espectáculo, el fútbol está tan explotado que ya tenemos un partido cada día de la semana, los jugadores internacionales de balonmano apenas disponen de 10 días de vacaciones al año por la cantidad de torneos que existen.... Todos los deportes deberían mirar un poco atrás y recordar lo que les llevó a ese lugar, no intentar ser cueste lo que cueste "El mayor espectáculo del mundo".

Gran artículo maestro. La verdad que tienes toda la razón, todo este asunto del show resulta muy cargante, ya que el show no gira al rededor del partido, si no que el partido es una parte del show. Yo soy joven, y no he tenido el placer de vivir esa época sin duda inigualable (la cual añoro sin haberla vivido). Todo este rollo comercial típico americano ( aunque podamos caer en el tópico de siempre), La NBA me decepciona en muchísimos aspectos y me apasiona en otros. Gracias por cada uno de tus artículos con los cuales nos deleitas cada semana.

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