Horizontes perdidos . II

Solapas principales

Pasamos al verano de 1983, cuando a  Forlí, una pequeña ciudad industrial del Noreste de Italia, a medio camino entre Firenze y Bologna, llegó un extraño personaje.

Se trataba de un tipo de 2,11, no muy corpulento y pelo abundante, y parecía mas un turista que un jugador de baloncesto.

Pero para cualquier aficionado instruído, su cara y su nombre no pasaban desapercibidos, pues los asociaban directamente con algunos de los más suculentos pasajes de la historia  de este deporte.

Le llamaban THE WHOPPER, y había sido estrella de una liga loca llamada ABA, que nació para competir con la NBA y se extinguió en la bancarrota tras 9 años de glorioso freeride.

De las calles de New York , donde se hizo hombre en los más duros playgrounds, y el campus de los JOHNIES al campeonato de la ABA en 1974 con los NETS del DR. J. Él ponía el oficio, la defensa, y de vez en cuando sacaba su legendario tiro desde lo alto de la bombilla, y el de Umass la fantasía.

Tres veces ALL STAR ABA, ni más ni menos.

La LATINI FORLÍ pensaba en BILLY PAULTZ como el center que les haría dar un gigantesco salto de calidad, formando una pareja terrible con el saltarín y fornido ROD GRIFFIN.

La aventura duró apenas unos días, parece que el estado físico del jugador no era el deseable o que no se arreglaron en el tema económico, el caso es que esta figura legendaria no llegó a engrosar la honorable lista de dInosaurios del basket USA que se jubilaban en Il Bel Paese.

Siguió en la NBA, con los HAWKS, aportando apenas 2 puntos cada noche.

Y a Forlí llegó otro gigante, MIKE HARPER, mucho menos talentoso, aunque bastante  más joven.

SHANGRI-LA PUEDE ESPERAR.

 

 

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