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NCAA PREVIEW 2005-2006, EL CAMINO HACIA INDY.



La temporada 2005-06 comienza con la sensación de una reducción en el nivel de calidad global de los jugadores, tras el pico de la esplendorosa temporada pasada, pero con la emoción asegurada, desde el punto y hora que son hasta 6 los legítimos candidatos al máximo trofeo, sin olvidar a esos outsiders y cinderellas que forman parte activa del habitual paisaje y paisanaje colegial.

Será el año previo a la eficacia de la regla del límite de edad para acceso a la NBA, fijado en 19 años, que apenas cortará la hemorragia de talento, y obligará a los técnicos a configurar sus plantillas con estrellas one and done, a la Carmelo Anthony, algo que será interesante comprobar y pondrá aprueba su inteligencia estratégica.

La novedad más importante atañe a la composición de las Conferencias, que en síntesis y a grandes rasgos, supone un reforzamiento de las dos más poderosas, the rich gets richer, y el desmembramiento de una de las más pujantes, de modo que:

. -La Big East recibe a Lousville, Cincinnati, Marquette, DePaul y South Florida (que abandonan la Conference USA) y pierde a Boston College, (que va a la ACC). Nos hallamos ante un gran paso de esta relativamente joven Conferencia para asegurar su estatus en la cumbre, al incorporar cinco programas de gran tradición (5 anillos NCAA , tantos como los que ya tenían los equipos preexistentes), dos de los cuales han visitado la Final Four en los últimos dos años.

. -La ACC (Atlantic Coast) recibe a Boston College, lo que supone un aumento de su nivel competitivo, ya que los Golden Eagles son uno de los favoritos este año.

. -La Conference USA ve cortada su irresistible progresión, y queda depauperada, con solo Memphis a un nivel alto, a beneficio de la Big East, como vimos, y la Atlantic Ten, donde recalan Charlotte, otro de los equipos en alza, y St. Louis. Entre los ingresos, solo merece resaltarse el caso de UTEP y Tulsa, programas que han disfrutado de cierto éxito en los últimos ejercicios.

En este estado de cosas, los primeros torneos servirán para lucir las mejores galas, y así mientras en el Coaches Vs Cancer, que comienza el 8 de noviembre, Syracuse, Kansas, Texas Tech y Florida serán los cabezas de serie regionales, el debut de Duke será en el Preseason NIT (a partir del 14 de noviembre) junto a equipos como Alabama, UCLA o Memphis. Por otra parte, los hawaianos podrán disfrutar en directo en el Maui Invitational (21 y 23 de noviembre) de, entre otros, Arizona, Gonzaga, Michigan St. y U.Conn, sin duda un elenco digno de Final Four , y en el Jimmy V Classic el 6 de diciembre se verán las caras, en el Madison, Kansas vs St. Joseph,s y Michigan St. vs Boston College, sin duda un doubleheader fantástico.

Tras los primeros fastos, allá por enero comenzará la temporada regular de cada Conferencia, que finaliza hacia inicios de marzo, para dar paso a una semana de Torneo de Conferencia, con cruces a un partido según clasificación en esa liga regular, cuyos campeones acceden directamente, junto a los elegidos at large en el Selection Sunday, al NCAA Tournament, el plato fuerte del menú universitario, que, en tres semanas orgiásticas, a partir del 14 de marzo, dilucidará quien entra en la historia por la puerta de la Final Four, a celebrar en el RCA Dome de Indianapolis, el 1 y 3 de abril.

El favorito, de no mediar graves sanciones para sus dos bases envueltos en un escándalo de hurto y reventa de ordenadores en el campus, es, en nuestra opinión, UCONN., en la medida que cuenta con experiencia y calidad en todas sus posiciones, desde el base Marcus Williams (uno de los manilargos) al devastador pívot Josh Boone, profundidad de banquillo y presenta a Rudy Gay, alero de 6-9 de gran polivalencia que algunos pronostican como Jugador del Año. Con todos estos ingredientes, el Hall of famer Jim Calhoun debería ser capaz de producir un nuevo equipo campeón en su fructífera etapa en Storrs.

Los Longhorns de TEXAS, sueñan con su primer título, y si la mala suerte que les persiguió el año pasado les ha abandonado, a fe que lo pueden conseguir. Al buen rendimiento de su talentoso dúo sophomore interior y exterior, Daniel Gibson-Lamarcus Aldridge, se une el regreso de su líder anotador, el swingman P.J. Tucker, tras su baja académica. El crecimiento del blue chipper Mike Williams, tras un primer año gris con problemas de eligibilidad, podría convertirse en el factor desencadenante, al conformarse un juego interior de los más poderosos de la nación. Solo el tiro exterior plantea dudas a Rick Barnes, que ha reclutado en ese sentido.

KENTUCKY, tras varias intentonas de acercarse al título, puede conseguirlo éste, y si alguien los puede llevar a la cima es su excepcional base multiusos, lo mismo da una preciosa asistencia que termina un alley-oop, Rajon Rondo, quien tras un primer año de experiencia, parece en grado de explotar. Tubby Smith volverá a utilizar una rotación de 10 hombres para imprimir un ritmo trepidante, y la vuelta del center Randolph Morris, tras su conato de early entrie, es la mejor de las noticias para estos potentes Wildcats que tienen a casi todo un estado tras ellos.

VILLANOVA, demasiados años en zona de nadie, regresa al primer plano nacional, con la experiencia y cohesión de un núcleo de plantilla ( Ray, Foye, Sheridan….), que lleva 3 años junto, como su principal baza. Con todo, será un sophomore quien decida la suerte de los de Philly, el talentoso Kyle Lowry, un hombre explosivo, con un físico privilegiado capaz de romper cinturas o clavar trifectas. La salud del dúo interior integrado por Curtis Sumpter y el colosal Jason Fraser será la otra incógnita. El gran trabajo reclutador de Wright y su equipo podría dar sus frutos.

DUKE, máximo favorito para la mayoría de la prensa especializada, presenta una extraña mezcla de dos líderes veteranos, el escolta tirador J.J. Redick y el potente pivot Shelden Williams, y una camada de jóvenes promisorios, entre los que destacan el ala-pívot Josh McRoberts, y el base Chris Paulus, todo un riesgo para Kryzewsky darle el timón de los prestigiosos Blue Devils a un freshman. Si los jóvenes rinden como prometen, sobre todo en una defensa que es fundamental en la estrategia de Coach K, en Durham puede haber fiesta una vez más.

Tras su cabalgada en el Torneo Final del año pasado, MICHIGAN STATE retorna con ganas de reeditar el título que los Cleaves, Bell y cía consiguieran hace 4 años. Tom Izzo, mejor porcentaje de victorias en The big dance, tiene una plantilla de grandes atletas con talento, pero corta, en la que gente como Drew Naymick o Matt Trannon deberán dar un paso adelante para acompañar a los consolidados Maurice Ager, Shannon Brown y un Paul Davis que no acaba de ser el dominador que tantos esperaban. Se necesita cabeza en este equipo, y el irregular Drew Neitzel, plantea dudas al respecto.

Tras este grupo de favoritos, hay una serie de colleges que aspiran a colarse en la fiesta, algo que el sistema de competición y la naturaleza contingente de este deporte, permiten con más facilidad que en otros, pero que no acaban de mostrar un equilibrio que permita darles la condición de favorito.

Y así, podemos clasificarlos en tres grupos :

A) Fuertes por dentro, débiles por fuera. Son los casos de Oklahoma (devastada por los transfers de su backcourt, pero con un juego interior de campanillas, con ese poderoso Taj Gray a la cabeza) Alabama (otro juego interior temible, con la incorporación del novato Richard Hendrix del que se habla y no para como un nuevo Wayman Tisdale) LSU (que con un base como Tack Minor no puede llegar muy lejos, a pesar de ese fenómeno, de la naturaleza también, llamado Glenn Davis y sus 310 libras).
B) Demasiado jóvenes. Aquí destaca Kansas (con una recruiting class de campanillas coronada por la reciente llegada del escolta Brandon Rush, del que se dice es el mejor de la saga), Oklahoma St. ( a la que solo le queda JamesOn Curry del esplendor pasado, pero que incorpora a talentazos como el base Byron Eaton, el alero Keith Brumbaugh y el juco pívot Mario Boggan, ex Gator), y la propia Florida (con un semillero fascinante de atletas, los Corey Brewer, Al Horford y cía., que no se sabe como acabarán).
C) Quiero y no puedo. Se trata de equipos sólidos, veteranos, que no tienen grandes defectos, pero quizá vayan justos en el apartado del talento y/o tradición, como Boston College (overachievers el año pasado con su pareja Craigh Smith y Jared Dudley), Iowa State (otro que incorpora muchos jóvenes y tiene un perímetro contrastado con Will Blalock y Curtis Stinson) y Gonzaga (que espera que Adam Morrison, el último nuevo Bird, sea el Moisés que los lleve a la Tierra Prometida).

En cualquier caso, como se pudo ver en el torneo final del año pasado, nos encontramos ante uno de los más grandes espectáculos del deporte americano y mundial, plagado de colorido, emociones, sorpresas y dramas, y que a los aficionados al baloncesto nos hace recordar ese basquet intenso e imperfecto que, a menudo echamos de menos.

CONTESTACION A KOMAZEK, pues esos y muchos más desde KYLE KORVER a PAT GARRITY, pasando por gente como LUKE RECKER o SAM OKEY, chicos blancos del corazón de América.

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