Cada año por estas fechas vemos que van desapareciendo jugadores de nuestras ligas, unos más conocidos y otros anónimos pero no por eso menos queridos para sus seguidores, aficionados y equipos. Unos se van  obligados y otros por la llamada de la edad. Los hay más honrados, ya que entienden que no pueden cumplir con todas las exigencias de una competición muy dura, tanto física como mentalmente, y como siempre otros que se agarran al último hilo para seguir dedicándose a lo que ha sido toda su vida, y que por cierto, no dejan de ser más honrados que los anteriores, pero si mas dubitativos con el futuro que les espera, el cual deberán afrontar con la misma ilusión que cuando jugaban a basket y sobre todo con la misma filosofía. Esto ayuda, creedme, siempre hay vida después del baloncesto.

Se va Francesc Solana, un jugador ejemplo de seriedad, compromiso y honradez, tanto para él como para todos los equipos, compañeros y ciudades en las que ha estado. Un ejemplo de jugador, que sin sobresalir en todos los aspectos del juego, no hacía nada mal.

Roberto Dueñas, deja amigos en todos los sitios en los que ha estado, a parte de una excelente sensación como jugador de baloncesto. Su único handicap ha sido su altura, curioso para ser jugador de nuestro deporte. Ese crecimiento exagerado y todos los problemas que venían incluidos con él, le han hecho decir basta, harto de tener que luchar contra viento y marea para poder mantenerse. Un jugador que su deficit ha venido por su dificultad en el movimiento y no por su capacidad para entender el juego. Una persona a la que he admirado y defendido contra "entendidos" del baloncesto que le criticaban, seguramente por no ser guapo y fisicamente atletico, pero que demostró que cuando estaba en unas mínimas condiciones, era un jugador determinante. He podido hablar pocas veces con él, pero todas las personas que le conocen, solo tienen para Roberto, buenas palabras y elogios que lo hacen ser todavía más grande.

Y me dejo a otro incombustible, mi amiguete, Nacho Azofra. Que buenos momentos hemos vivido. Seguramente uno de los tios más peculiares del baloncesto nacional. Como jugador lo definiría como listo, imprevisible, dominador del juego, con una visión increible, a pesar de sus puñeteras gafas( magoo) y sobre todo con una facilidad para manejar la pelota, que en pocos jugadores he visto. Como persona, que se puede decir de él : culto, despistado, interesado en todo el entorno que le rodea y a veces un poco irritante en el buen sentido de la palabra, sobre todo porque muchas cosas que tienen importancia para muchos, para él era una vanalidad. Años llevándolo en el coche, por su tozudez a sacarse el carnet de conducir, aunque eso sí, te engañaba con invitarte a esa cervecita después de los entrenamientos.Él me enseñó el Madrid antiguo, me llevo de tapas, que por cierto me costarón una pasta, porque entre otras cosas, el dinero no tenía mucha importancia para él. Conocí sus anchoas y su Santoña, santuario de descanso para Nacho. Y también aprendí a vivir un poco más el día a día. También tuvo frases famosas para conmigo, como: " Rafa será el tio que después de muerto nunca estirará la pata", en referencia a mi rodilla maltrecha, o " Tú eres el tio que caminas más deprisa de toda la liga", frases que evidentemente denotan la agudez de su ser para sacarle punta y reirse de todo y de todos, incluido él mismo. Lo deja para seguir ligado a su Estu, en una etapa como ayudante de Mariano de Pablos ( que envidia ) y ahora sabrá lo que es ser abuelo cebolleta o lo difícil que estar al otro lado de la pista.

Para todos ellos y para los no tan conocidos, desearles suerte en esta su segunda etapa de la vida: Y seguir pensando que el que solo sabe de baloncesto, no sabe de nada.